The Flight of the Phoenix (El Vuelo del Fénix, 1965) – Fotografía de Joseph Biroc
Título en España: El Vuelo del Fénix
Año de Producción: 1965
Director: Robert Aldrich
Director de Fotografía: Joseph Biroc, ASC
Ópticas: Bausch & Lomb Baltar, Angenieux 25-250mm T3.9
Emulsión: Kodak 5251 (50ASA)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en Blu-ray
Joseph Biroc convierte la composición clásica, la luz dura y el control del contraste en las herramientas esenciales de una aventura de supervivencia rodada con admirable claridad.
La película
Adaptación de una novela de Elleston Trevor, tiene como protagonistas a un grupo de hombres que sufren un accidente de avión en el desierto del Sáhara. La mayoría sobrevive al impacto, pero pronto se da cuenta de que sus probabilidades de salir con vida son muy escasas si no los rescatan durante los próximos diez días, debido a su limitado suministro de agua. Sin embargo, uno de ellos, interpretado por Hardy Krüger, manifiesta que es diseñador de aeronaves y que, con los materiales y restos de los que disponen, podrían construir un aparato que los saque de su situación.
Con un reparto de lujo encabezado por James Stewart y Richard Attenborough, papeles secundarios para Peter Finch, Ernest Borgnine, Ian Bannen y Christian Marquand y, como en cualquier película de desastres aéreos que se precie, un rol para George Kennedy, Robert Aldrich filma una historia de aventuras muy entretenida e interesante, aunque la credibilidad no se encuentre entre sus mayores virtudes.

El director de fotografía
El director de fotografía fue Joseph “Joe” Biroc, ASC, cuya carrera en el cine se remontaba a los tiempos del inicio del cine sonoro y que ya ejercía como director de fotografía desde mediados de la década de 1940. Ganador del Oscar por su labor en las escenas de acción de “The Towering Inferno” (1974), compartido con Fred Koenekamp, Biroc se asocia especialmente a Robert Aldrich. Comenzaron su relación en 1953 y, después de quince películas y otras colaboraciones, solo la terminaron tras la muerte del director en 1982.
Biroc aprovechó aquel momento para retirarse del cine después de filmar “Airplane!” (1980) y su secuela, “Airplane II: The Sequel” (1982), aunque permaneció activo en televisión hasta casi finales de los años ochenta. Nacido en 1903, fue un director de fotografía de larga carrera y estilo muy clásico. Según quienes trabajaron con él, era además muy rápido, una cualidad no siempre bien ponderada, pero que puede resultar fundamental cuando se trata de producciones cuyo presupuesto no permite amplios calendarios de filmación, como ocurría con casi todos los títulos que llegaban a sus manos.

Análisis del estilo visual
Como muchos otros títulos de Robert Aldrich, “The Flight of the Phoenix” destaca por su renuncia al formato panorámico anamórfico, que a priori hubiera sido idóneo para fotografiar esta película. A pesar de ello, Aldrich y Biroc se las ingenian para que nunca se eche en falta, gracias a sus amplias composiciones y a la perfecta distribución de los intérpretes a lo largo del cuadro. En este sentido, es admirable lo bien compuesto que está el filme, sin que por ello sea especialmente brillante: se trata de las típicas composiciones de la escuela clásica norteamericana que tanto se echan en falta en el cine actual, sin necesidad siquiera de recurrir a demasiados movimientos de cámara para generar interés o acción.
Por el mero hecho de seguir esas reglas, haciendo que cada actor posea su propia marca y la respete, repartiéndolos bien por el encuadre y componiendo en profundidad, la película ya posee una puesta en escena envidiable.

La luz de Biroc es absolutamente típica de este operador, que también seguía el manual del cine de Hollywood al dedillo y que, en el tránsito entre el blanco y negro y el color, prácticamente continuaba iluminando el segundo igual que el primero. Destacan sus complicados interiores en el casco del avión siniestrado, realizados a base de haces de luz puntuales y muy recortados hacia los actores.
Lógicamente, estas luces duras carecen por completo de cualquier tipo de justificación, pero ni falta que le hace al operador, que consigue que cada actor posea su luz principal en todo momento. Lo mejor es que Biroc prescinde de contraluces y de casi cualquier relleno en los interiores, de modo que el nivel de oscuridad es alto y el contraste, muy elevado.
Los exteriores son otro asunto, ya que en ellos Biroc siempre emplea luces de relleno sobre los actores, pero aun así establece dos niveles muy claros: uno más suavizado o menos intenso cuando los intérpretes se encuentran bajo las sombrillas que usan para protegerse del sol, y otro más duro y menos sutil cuando están directamente bajo la incidencia solar, para compensar sus sombras y permitir que sean menos duras. A través del control de la exposición y de la elección de los ángulos, Biroc consigue además varias escenas con buena continuidad de luz al amanecer o al atardecer.

Conclusión final
Dentro de un conjunto muy clásico e interesante, destacan también las escenas nocturnas, justificadas mediante unas pequeñas luces que los protagonistas consiguen encender a través de una especie de dinamo. En ellas, eso sí, Biroc emplea grandes aparatos —seguramente de 10 kW— para proyectar pequeños haces de luz dura sobre los actores y el propio decorado. Como en los interiores, la ausencia de relleno provoca claroscuros que hacen creíble la situación. El operador recurre además a los clásicos contraluces y fondos azulados para terminar de crear el deseado aspecto nocturno.
Se trata, por todo ello, de una fotografía muy bien realizada, de formas totalmente adscritas a la vieja escuela. Los exteriores están muy cerrados de diafragma y las noches no parece que estén más abiertas de T5.6 a 50 ASA, lo que permite usar el zoom 10 a 1 un par de veces sin ningún problema. Precisamente por seguir esas reglas y hacerlo de forma tan adecuada, el trabajo de Biroc resulta encantadoramente clásico.
© Ignacio Aguilar, 2020. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.