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Legends of the Fall (1994) – Fotografía de John Toll
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Imagen destacada de Legends of the Fall (1994), fotografiada por John Toll

Legends of the Fall (Leyendas de Pasión, 1994) – Fotografía de John Toll

Título en España: Leyendas de Pasión
Año de Producción: 1994
Director: Edward Zwick
Director de Fotografía: John Toll, ASC
Ópticas: Panavision Primo, Canon 200mm T/1.8, Canon 150-600mm T/5.6
Emulsión: Kodak 5247 (125T), 5293 (200T) y 5296 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía, American Society of Cinematographers (nom)
Vista en Blu-ray

El dominio de la luz natural y del paisaje convierte la fotografía de John Toll en el principal valor de una película de vocación clásica pero resultados desiguales.

La película

Adaptación de una novela de Jim Harrison en la que Brad Pitt, entonces ídolo de adolescentes femeninas, interpreta a uno de los tres hermanos protagonistas de esta historia. Aidan Quinn y Henry Thomas son los otros dos, hijos de un antiguo militar y terrateniente, un terriblemente desaprovechado Anthony Hopkins.

Los hermanos marchan a la Primera Guerra Mundial justo en el momento en que una mujer, interpretada por Julia Ormond, aparece en su vida con funestas consecuencias.

A pesar de sus formas y aroma clásico, la película resulta fallida y folletinesca, principalmente debido a la torpe dirección de Edward Zwick, quien, más allá de obtener un buen partido de los elevados valores de producción, se confirmó como un director de lo más discreto.

Brad Pitt en Legends of the Fall fotografiada por John Toll

El director de fotografía

El director de fotografía fue el norteamericano John Toll [ASC], quien se encontraba al inicio de su carrera como jefe de departamento. Este fue su segundo largometraje, tras haber rodado «Wind» (Carroll Ballard, 1992), pero ya llevaba una larguísima carrera a sus espaldas como operador de cámara.

Había trabajado a las órdenes de algunos de los más importantes directores de fotografía de las dos décadas anteriores: John A. Alonzo, Allen Daviau, Jordan Cronenweth, Conrad Hall o Haskell Wexler. Ello le hacía heredero directo de la excelente generación que rompió el estilo del tradicional sistema de estudios del cine de Estados Unidos.

Toll obtuvo el Oscar por este trabajo, así como por el siguiente que realizó, «Braveheart» (Mel Gibson, 1995), aunque curiosamente solo obtuvo una nominación por el que hasta la fecha es su mejor trabajo, «The Thin Red Line» (Terrence Malick, 1998).

Desde entonces solo ha podido demostrar de forma puntual su mejor faceta, la de paisajista con un excelente dominio de la luz natural en exteriores, con muchos trabajos y films a sus espaldas que no aprovechan en absoluto sus cualidades.

Paisaje montañoso de Legends of the Fall fotografiado por John Toll

Análisis del estilo visual

Uno de los aspectos que sorprenden de la imagen de «Legends of the Fall» es la renuncia al formato panorámico anamórfico. Esta fue causada en parte, al parecer, porque en el momento del rodaje Panavision no podía ofrecer suficientes juegos de lentes para escenas como las de la Primera Guerra Mundial.

Toll no se encontraba cómodo con otros formatos anamórficos, en aquella época J-D-C Scope y Technovision, y tampoco quiso utilizar el formato Super 35 y renunciar a la posibilidad de obtener copias por contacto de su negativo original.

De esta forma, los cineastas se decantaron por el formato tradicional 1.85:1, procurando además dar énfasis a los elementos verticales, como las montañas, de sus escenarios.

Como curiosidad, cabe mencionar que Toll también mostró su disgusto ante la decisión de Kodak de descatalogar la mítica emulsión 5247 durante el rodaje, introducida por primera vez en 1974 en las escenas de efectos visuales de «The Towering Inferno«, puesto que consideraba a su sustituta, la 5248, como una emulsión inferior.

Composición vertical del paisaje canadiense en Legends of the Fall

La imagen de «Legends of the Fall» destaca, como hemos adelantado, por el magnífico aprovechamiento que hace Toll de sus exteriores. Muchos están captados por teleobjetivos, tanto para mostrar a los personajes en ellos como para otorgar una mayor presencia a las montañas y fondos sobre los que se desarrolla la historia, captando así con gran belleza los escenarios canadienses.

Aunque en determinados instantes la sombra de Néstor Almendros y «Days of Heaven» (1978) es evidente con el uso de la hora mágica, tampoco son muchas las escenas captadas durante el crepúsculo.

Más bien, Toll evita las horas centrales del día y utiliza los momentos en los que el sol rinde en su plenitud, pero desde un ángulo más bajo. Los personajes se sitúan casi siempre a contraluz y con muy poco o escaso relleno, realizado además mediante rebotes de la luz natural y nunca con la introducción de luz artificial convenientemente difuminada.

También hay que resaltar el tratamiento que recibe Brad Pitt, con sus cabellos al viento casi siempre tocados por el sol, como si de una estrella femenina se tratara.

Brad Pitt a contraluz en los exteriores de Legends of the Fall

Los interiores del film siguen también un claro patrón naturalista. Toll suele fijar una ventana como fuente de iluminación principal e ilumina con luz suave y contrastada la totalidad de las estancias desde ese mismo y único ángulo, muchas veces con un ligero tono azulado para generar un ambiente algo frío.

Son algo menos exitosas sus escenas interiores nocturnas, en las que simula que las lámparas de aceite proporcionan la cálida iluminación. A pesar de que consigue un buen aspecto, este quizá sea algo plano y muchas veces demasiado intenso para resultar creíble como una luz real.

Sin duda, lo menos logrado de su aproximación son los exteriores nocturnos, como el ataque del oso al inicio o la batalla de la Primera Guerra Mundial. Aunque emplea fuentes muy grandes y muy alejadas, nunca consigue que estas obtengan un aspecto creíble, quedándose más bien en el clásico tono azulado de aspecto teatral que funciona más por convención que por su veracidad.

Los feísimos ralentizados que aparecen en algunas de las escenas de cierre, y que hacen mucho daño al film, parecen más bien creados durante el proceso de montaje, sin que por ello puedan serle achacados a Toll.

Interior naturalista de Legends of the Fall iluminado por John Toll

Conclusión final

El conjunto, a pesar de sus problemas, es muy notable, dotando a las imágenes del requerido preciosismo cuando es necesario, pero siempre partiendo de la estética naturalista que siempre ha caracterizado a su operador.

Aunque quizá su prestigio fue exagerado en un año de muy fuerte competencia, lo cierto es que permanece como uno de los mejores trabajos de exteriores de su década, a pesar de que el conjunto del film no sea tan exitoso.

© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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