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Killing Them Softly (2012) – Fotografía de Greig Fraser
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Fotograma de Killing Them Softly (2012), con fotografía anamórfica de Greig Fraser

Killing Them Softly (2012) – Fotografía de Greig Fraser

«Killing Them Softly»
Título en España: Mátalos suavemente
Año de Producción: 2012
Director: Andrew Dominik
Director de Fotografía: Greig Fraser, ASC, ACS
Ópticas: Panavision G-Series, Super High Speed y HS50 personalizada
Emulsiones: Kodak 5201 (50D), 5207 (250D) y 5230 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico Panavision, 2.40:1
Otros: cámara lenta rodada en Phantom HD; Digital Intermediate 2K
Vista en DCP

35mm anamórfico, negros levantados y luz mínima en la fotografía de Greig Fraser.

La película

Adaptación de una novela de George V. Higgins cuyo argumento es muy tradicional: un par de ladrones de poca monta reciben el encargo de robar a los participantes de una partida de póker, lo que desencadena que un matón —Brad Pitt— deba acabar con sus vidas.

Ray Liotta, James Gandolfini, Ben Mendelsohn, Richard Jenkins, Scoot McNairy y Sam Shepard, en un breve cameo, completan el reparto de la tercera película del neozelandés Andrew Dominik. Resulta casi tan estilizada como su anterior «The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford» y, aunque no esté tan estirada como aquella y posea grandes momentos aislados, tampoco resulta satisfactoria por completo por su tono discursivo y un exceso de subrayados que lastran la propuesta.

Fotograma de Killing Them Softly (2012), con fotografía anamórfica de Greig Fraser

El director de fotografía

En esta ocasión, el director de fotografía es el australiano Greig Fraser, ASC, ACS, quien, tras haber despuntado en cintas como «The Boys Are Back» o «Bright Star», comenzó su carrera en EE. UU. con su estupenda fotografía para «Let Me In», remake de «Låt den Rätte Komma In / Let the Right One In», y su posterior trabajo en «Snow White and the Huntsman», en la que su estilo, simple y natural, desgraciadamente nunca terminaba de encajar.

En el caso de «Killing Them Softly» sucede exactamente lo contrario y, acompañado de un cineasta como Dominik, con un notabilísimo interés visual, podría decirse que Fraser da lo mejor de sí mismo con un trabajo que podrían haber firmado, con sus pequeñas diferencias de estilo, nombres de la talla de Lance Acord, Harris Savides o Darius Khondji.

Análisis del estilo visual

«Killing Them Softly» se caracteriza por su imagen suave, poco contrastada, de negros no profundos y aspecto global cremoso, en el que la utilización del formato panorámico anamórfico a grandes aperturas de diafragma —entre T2 y T2.5— para casi toda la película, incluyendo los exteriores diurnos, juega un papel fundamental.

Gran parte del film está rodada utilizando la vieja serie de objetivos Super High Speed, además de las Panavision G-Series y una HS50 personalizada, de modo que las distorsiones en los fondos, los destellos muy característicos o la inconsistencia en la nitidez dotan de un estilo muy crudo y aleatorio a la propuesta. Es un aspecto muy diferenciado del de una película rodada en formato esférico —sea HD o fotoquímico— con ópticas de última generación como las Master Prime, Cooke S4 o 5/i.

Además, el diseño de producción y de vestuario, así como las localizaciones escogidas en Nueva Orleans, con sus colores grisáceos y marrones a lo largo de toda la proyección, contribuyen aún más —con su aspecto monocromático— a ensuciar una imagen que resulta muy reminiscente de la del thriller de los años setenta, por su particular textura y restricción del color.

Lumínicamente, Fraser realiza un trabajo de apariencia realmente simple, en el que gran parte de las escenas utilizan niveles de luz escasos o muy pocas fuentes; a veces, incluso, una única fuente justificada en las ventanas de las estancias, independientemente de que esta incida o no en el ángulo óptimo sobre los actores.

En sus exteriores, por ejemplo durante los encuentros entre Jenkins y Pitt en el coche del primero, Fraser parece más preocupado en eliminar luz mediante relleno negativo que en poner luz sobre los actores. En muchos interiores, como en la escena de cierre o durante el atraco, resuelve la situación con unas simples fuentes cenitales integradas en las tomas; durante las escenas exteriores nocturnas, suele introducir una única fuente grande, difusa y muy alejada de la acción, complementada por otras más pequeñas que imitan la temperatura de color de las farolas o las fuentes existentes en las localizaciones.

El resultado de este planteamiento sencillo y directo es una imagen muy natural, creíble y agradable para el espectador, que posiblemente crea estar ante una película sin iluminación artificial o «no iluminada». En este aspecto, el único elemento disonante es el primer plano de Brad Pitt en su encuentro con Gandolfini en la cafetería, con una luz muy evidente.

Dominik, por supuesto, introduce algunos elementos de estilización en la puesta en escena que llaman bastante más la atención, como ciertos encuadres poco ortodoxos en el primer encuentro entre Pitt y Jenkins —hecho disculpable porque se aprecia un interés en cubrir cada una de sus tres escenas en coches de forma diferente—. Pero no resulta tan exitoso en un asesinato a cámara lenta que al final se hace demasiado largo, en la alteración de la velocidad de obturación durante una tortura o, especialmente, en una escena en la que uno de sus personajes se droga y la cámara comienza a imitar los efectos de la heroína, puesto que son recursos que, dentro de lo minimalista que resulta la estética, son demasiado llamativos y distraen al espectador.

Conclusión final

Quitando estos momentos que parecen propios de otro tipo de película, visualmente «Killing Them Softly» es una obra estupenda. Posee una simplicidad extraordinaria, un gusto exquisito en su diseño y textura y un soberbio trabajo de iluminación en casi todo el metraje, que confirman a Greig Fraser no solo como uno de los operadores más interesantes de su generación, sino del panorama actual del cine mundial.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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