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La Culpa (2010) – Fotografía de Sergi Vilanova
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Fotograma de La Culpa (2010), cortometraje fotografiado por Sergi Vilanova

La Culpa (2010) – Fotografía de Sergi Vilanova

«La Culpa»
Año de producción: 2010
Director: David Victori
Director de fotografía: Sergi Vilanova
Ópticas: Zeiss Ultra Prime
Emulsiones: Kodak 5260 (500T) y 5219 (500T)
Formato y relación de aspecto: Super 35, 2.4:1
Otros: 2K Digital Intermediate
Premios: Premio Madrid Imagen 2011 a la Mejor Fotografía Novel
Vista en: HD

La fotografía de Sergi Vilanova diferencia los tiempos narrativos mediante el contraste entre el naranja del vapor de sodio y los fluorescentes fríos, con negros densos y textura de 35mm.

La película

Estupenda muestra de la buena salud del cortometraje español, que utiliza un argumento sencillo de forma muy efectiva: la búsqueda de venganza de un hombre atrapado en el odio por la pérdida de un ser cercano, con resultados sorprendentes. Con esta obra, el cineasta catalán David Victori demuestra no solo un tremendo oficio y dominio de la puesta en escena, sino también una gran capacidad para montar sus imágenes y conseguir que el espectador sienta la tensión en su propio cuerpo. «La Culpa» constituye un buen ejemplo de las virtudes del formato corto cuando se utiliza de forma tan directa y concisa.

Fotograma de La Culpa (2010), cortometraje fotografiado por Sergi Vilanova

El director de fotografía

El director de fotografía es Sergi Vilanova, quien realiza un trabajo de nivel técnico muy elevado, con una imagen que recuerda inmediatamente a la de títulos de David Fincher como «Se7en» (1995) y, especialmente, «Panic Room» (2002). Emplea fuentes fluorescentes para crear un aspecto frío y desapacible, sin renunciar a mostrar niveles de oscuridad elevados y negros densos y profundos.

Análisis del estilo visual

La obra comienza con un flashback que hace uso tanto de la luz disponible en los exteriores nocturnos de las calles de Barcelona como de fuentes de vapor de sodio específicas para el rodaje cinematográfico. Su color anaranjado, fuertemente saturado —fruto, posiblemente, de haber rodado con la antigua emulsión Kodak 5260 500T, con su particular contraste e intensos tonos—, establece una marcada distinción tonal respecto al resto del metraje, fotografiado con Kodak 5219 500T.

El resto de la historia transcurre principalmente bajo la luz ligeramente azulada de tubos fluorescentes sin corregir, complementada por fuentes de tungsteno integradas en el decorado —el pasillo de la casa, por ejemplo— y por otros fluorescentes de aspecto más cálido, como algunos de los instalados en las escaleras. Todo ello ayuda a guiar al espectador dentro de la narrativa no lineal y a situarlo con precisión en cada momento de la historia.

El aspecto global es difícilmente mejorable, con la excepción de un instante del flashback en el que Mar Ulldemolins bloquea la fuente lateral sobre Carlus Fábrega. Aun así, el efecto resulta muy acorde con la filosofía general adoptada por Vilanova: iluminar los escenarios en lugar de iluminar específicamente a los personajes.

Técnicamente, «La Culpa» tuvo el lujo de ser rodada en 35mm, lo que le otorga una textura y un aspecto eminentemente cinematográficos sin necesidad de emularlos en postproducción. La copia en alta definición muestra un rango tonal excepcional, con negros intensos y una capa de grano muy agradable que encaja con el descenso al infierno del odio narrado por los cineastas.

Conclusión final

La obra destaca también por la puesta en escena de Victori y Vilanova, con una buena utilización del formato panorámico, un uso preciso de las diferentes focales y sus perspectivas —resulta inolvidable el plano cenital de la escalera, que termina con un 135 o un 180mm— y, sobre todo, un magnífico empleo de la Steadicam. Los continuos movimientos de aproximación y alejamiento sobre los personajes, los conocidos push-in que pueblan, por ejemplo, el cine de Steven Spielberg, aportan una fluidez y elegancia envidiables.

Destaca especialmente la forma de abordar el giro narrativo: un plano sigue al protagonista y después se da la vuelta, para repetir la operación a la inversa en el instante en que el espectador comprende el bucle en el que se halla el personaje. «La Culpa» puede ser una pieza breve, pero tras ella se percibe un gran talento visual que las obras posteriores de ambos cineastas terminarían confirmando.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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