The Reader (El Lector, 2008) – Fotografía de Roger Deakins y Chris Menges
«The Reader»
Título en España: The Reader (El Lector)
Año de Producción: 2008
Director: Stephen Daldry
Director de Fotografía: Roger Deakins, ASC, BSC & Chris Menges, ASC, BSC
Ópticas: Zeiss Master Prime
Emulsión: Kodak 5217 (200T), 5218 (500T) & 5219 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 3-perf Super 35mm, 1.85:1
Otros: 2K Digital Intermediate
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom), American Society of Cinematographers (nom), British Society of Cinematographers (nom), BAFTA (nom)
Luz fría de posguerra, interiores cálidos y una asombrosa unidad visual entre Roger Deakins y Chris Menges.
La película
Adaptación cinematográfica de una novela de Bernhard Schlink, que está ambientada en Alemania y en varias líneas temporales entre 1958 y 1995: Michael Berg (David Kross de joven, Ralph Fiennes de adulto) es un joven estudiante que, por casualidad, conoce a una mujer (Kate Winslet) que trabaja en el tranvía. Ella le seduce en su casa y comienzan a mantener una relación cuando él ya es mayor de edad.
Por otro lado, en 1995, Michael, de adulto, es abogado, parece tener éxito, además, pero parece que está divorciado, tiene una hija y parece sufrir una especie de bloqueo en cuanto a las relaciones de pareja. Poco a poco se nos irán revelando los motivos que le convirtieron en la persona que es en su presente.
«The Reader» es una película controvertida en varios aspectos, pero que funciona muy bien (sin ser perfecta, ya que además deja varias incertidumbres sobre los hechos sin responder) y, sobre todo, está fenomenalmente bien interpretada por el joven Kross, por Winslet (que ganó el Oscar) y Fiennes. Obtuvo además candidaturas adicionales a mejor película, mejor director (Stephen Daldry), mejor guion adaptado (David Hare) y mejor fotografía.

El director de fotografía
Los directores de fotografía fueron Roger Deakins [ASC, BSC] y Chris Menges [ASC, BSC], en un crédito compartido porque las circunstancias de la producción obligaron a ello. Originalmente, el director de fotografía fue Deakins, que rodó todas o gran parte de las escenas con Ralph Fiennes y puede que algunas de las de David Kross en la línea temporal de 1966. Pero la película sufrió retrasos porque originalmente iba a haber sido Nicole Kidman quien interpretase el papel principal femenino, pero la actriz salió del proyecto y hubo un parón de varias semanas en el rodaje hasta que Kate Winslet (que según los cineastas, era su elección original) pudo incorporarse al mismo.
Ello hizo que Roger Deakins dejase de estar disponible y que tuviera que ser sustituido por otro director de fotografía. La producción tuvo mucha suerte de que este fuera Chris Menges quien, como Roger Deakins, es un doble ganador del Oscar a la mejor fotografía. Si Deakins los obtuvo tardíamente por sus trabajos en «Blade Runner 2049» (Denis Villeneuve, 2017) y por «1917» (Sam Mendes, 2019), Chris Menges ganó sus dos Oscar casi consecutivos en los años 80, con aproximadamente 45 años de edad, por sus trabajos en «The Killing Fields» (1984) y «The Mission» (1986), en ambos casos a las órdenes de Roland Joffé.
Menges volvería a trabajar con Stephen Daldry posteriormente en «Extremely Loud & Incredibly Close» (2011), en la que sustituyó al inicialmente previsto Harris Savides, que no pudo siquiera comenzar el rodaje al padecer ya la enfermedad que le costó la vida poco después.

Análisis del estilo visual
En «The Reader» es fundamental el diseño de producción de Brigitte Borch («Cronos», «Amores Perros», «Moulin Rouge!») y el vestuario de Donna Maloney y Ann Roth, que consiguen que todas las líneas temporales posean un aspecto magnífico, elegante y creíble. Estéticamente, no es demasiado extraño que la mezcla entre Roger Deakins y Chris Menges no se perciba en pantalla.
De un lado, porque al ser una historia que se desarrolla durante décadas, de haber habido cambios hubieran estado justificados. Pero por otro, ambos directores de fotografía británicos poseen un estilo parecido, en su uso y recreación de la luz natural y su filosofía y aproximación al material durante los rodajes (los dos directores de fotografía operan la cámara y les gustan los planteamientos directos y sencillos). La imagen de «The Reader», independientemente de quién se sitúe al mando en cada escena, está caracterizada por su frialdad, con esa luz que identifica en este caso la Alemania de después de la guerra, que muchas veces es contrapuesta con algo de luz cálida procedente de los interiores (una idea que, por cierto, Roger Deakins llevó a su siguiente trabajo, «Doubt», que fue el film al que tuvo que marcharse al retrasarse «The Reader»).

Tanto Deakins como Menges emplean por lo tanto grandes fuentes de luz difusa en el exterior de sus decorados, que por su textura, suave y contrastada, a buen seguro que fueron creadas también con aparatos de mucha intensidad probablemente muy filtrados, cortados y con relleno negativo para evitar que la luz suave lo envuelva todo. En las escenas de Roger Deakins, se percibe el gusto de este director de fotografía por los interiores cálidos en los que trabaja con fuentes de iluminación integrada, que justifican esa calidez, mientras que simula que esas luces iluminan de verdad a sus actores rebotando pequeños aparatos (generalmente, Fresnel de 650w, tweenies) sobre superficies de muselina cruda, que apoyan ese tono cálido y ligeramente amarillento.
Con ello, se consigue una película de una atmósfera realista, pero sofisticada, que en pantalla grande poseía una fina capa de grano pero mucha definición, fruto de estar rodada con los Arri/Zeiss Master Prime, que en su momento eran las lentes de cine más perfectas (curiosamente, en la escena del juicio, en el plano de Lena Olin, el bokeh delata el uso de algún Cooke S4, quizá por tratarse de un teleobjetivo que puede que no estuviera en el rodaje o no existiera en la serie de Zeiss). Con el cambio de Deakins a Menges también se produjo un cambio de negativo, ya que el colaborador habitual de los hermanos Coen rodó su material con la Kodak 5218 (500T) pero cuando el rodaje se retomó, Menges lo hizo ya con la emulsión mejorada 5219 (500T), que acababa de aparecer en el mercado (el cambio era ciertamente invisible en 35mm).

Conclusión final
Pero quizá las escenas que más destacan, por su delicadeza, tono sombrío y mezclas de temperaturas de color (por las que Menges siempre se ha caracterizado, basta con ver sus oscarizadas obras o «North Country» o «The Three Burials of Melquiades Estrada»), son las escenas iniciales entre Kate Winslet y David Kross, con tenues luces que entran por las ventanas del apartamento de la primera y que dejan a los personajes en penumbra, con alguna luz suave pero casi siempre directa, muy lateral o incluso de contra, o con la calidez de la lámpara que ilumina las primeras lecturas de los personajes sobre un ambiente azulado (todo ello muy acorde a la relación íntima y secreta de los personajes).
O no digamos ya la escena inicial en el portal, con siluetas a contraluz exponiendo para el fondo, o quizá las imágenes más recordadas, las del exterior durante el crepúsculo, también azulado, cuando el personaje de David Kross trata de visitar a Kate Winslet mientras esta trabaja en el tranvía, cuyo interior está fotografiado en tonos dorados, como de bombillas de escaso voltaje, mientras ese ambiente azulado inunda el exterior.
Así pues, se trata de un trabajo magnífico, absolutamente unitario a pesar de ser obra de dos autores diferentes, pero en el fondo similares, que funciona tanto como retrato realista de la época, como película sofisticada con la imagen bella y elaborada que habitualmente se le exige a este tipo de dramas de época. Es lógico, por lo tanto, que fuese candidata a los principales premios de fotografía de su temporada, aunque el trabajo de Anthony Dod Mantle en «Slumdog Millionaire» (con sus muchos peros) fue el que acaparó la mayor parte de los mismos.
Vista en 35mm & Blu-ray
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2026.
El Autor
Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía de películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (ídem, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025), o las escenas españolas del western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Tiene pendiente de estreno «Los Que Vienen» (Víctor Català, 2026).
Además colabora en diversos centros educativos, tanto en másteres como en grados o diplomaturas, en TAI, ESCAC, THE CORE o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3. Las opiniones del autor son estrictamente personales.