«The Fugitive»
Título en España: El Fugitivo
Año de Producción: 1993
Director: Andrew Davis
Director de Fotografía: Michael Chapman, ASC
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Otros: Efectos visuales rodados en VistaVision
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom.), American Society of Cinematographers (nom.)
Steadicam, luz integrada y naturalismo de gran estudio: Michael Chapman dota a «The Fugitive» de una eficacia visual tan sobria como modélica.
La película
Adaptación cinematográfica de la serie televisiva «The Fugitive» (1963-1967) a cargo de Andrew Davis, en la que Harrison Ford interpreta a Richard Kimble, un médico cirujano de Chicago que es encarcelado y condenado a muerte por el asesinato de su esposa, del que se declara inocente. Cuando, durante un traslado penitenciario, su autobús sufre un grave accidente, Kimble queda libre y emprende una huida para desenmascarar al verdadero asesino y probar su inocencia.
Pero, entre tanto, es perseguido por un agente federal (Tommy Lee Jones) y su equipo. «The Fugitive» fue un gran éxito que también alcanzó notoriedad a nivel de premios (fue nominada incluso al Oscar a mejor película y Tommy Lee Jones obtuvo el premio al mejor actor secundario). Y puede que los mismos fueran exagerados, pero sí ofrecen una buena idea del notable oficio y solvencia de la producción, que en muchos aspectos se acerca mucho a lo que podríamos considerar un thriller de acción modélico. Julianne Moore, en un breve papel, Joe Pantoliano, Sela Ward, Andreas Katsulas y Jeroen Krabbé completan el reparto.

El director de fotografía
El director de fotografía fue Michael Chapman [ASC], el autor de «Taxi Driver» (1976) y «Raging Bull» (1980), ambas a las órdenes de Martin Scorsese. Fue nominado al Oscar por la fotografía en blanco y negro de la segunda de ellas. Sin embargo, parece ser que no fue quien inició el rodaje. Esa labor recayó en el británico Frank Tidy [BSC], famoso sobre todo por ser el director de fotografía de «The Duellists» (1977), el debut de Ridley Scott como director de cine, aunque ambos habían trabajado mucho juntos en publicidad.
Tidy era el operador habitual del director Andrew Davis, con el que había hecho además justo antes «Under Siege» (1992), y con el que seguiría colaborando después, por ejemplo en «Chain Reaction» (1996). En cualquier caso, Chapman, su sustituto, era un director de fotografía importante: además de su colaboración con Scorsese, había sido operador de cámara de Gordon Willis y después director de fotografía de «The Last Detail» (Hal Ashby, 1973), «Invasion of the Body Snatchers» (Philip Kaufman, 1978), «The Man With Two Brains» (Carl Reiner, 1983), «Scrooged» (Richard Donner, 1988), «Ghostbusters II» (Ivan Reitman, 1989), «Rising Sun» (Philip Kaufman, 1993), «Primal Fear» (Gregory Hoblit, 1996) o «Six Days Seven Nights» (Ivan Reitman, 1998), entre otras.

Análisis del estilo visual
A pesar de su alto presupuesto, lo cierto es que la imagen de «The Fugitive» resulta precisamente interesante porque Michael Chapman, por lo general, es bastante fiel al estilo naturalista y directo que caracterizaba generalmente sus películas, sin que el mayor presupuesto pareciera forzarle a buscar una imagen más pulida y estética, que quizá era lo que se llevaba más a comienzos de los 90, después del claro esteticismo de los años 80.
Así pues, los cineastas renunciaron al formato panorámico anamórfico típico de este tipo de cine, decisión que venía ya desde la preproducción de Andrew Davis y Frank Tidy. De hecho, por lo que se ve en las imágenes, es posible que ni siquiera rodasen con los que entonces eran los objetivos más modernos de Panavision, los Primo, sino con alguna serie anterior, quizá los Super Speed, con cristal Zeiss (y en algún breve instante aparecen incluso los Zeiss T1.4 High Speed con iris triangular, o bien su versión con mecánica de Panavision para las cámaras de la marca). También hay un ligerísimo filtraje, al menos en parte de la película, casi invisible (podrían ser Black Pro-Mist, Ultra Contrast o algún filtro nuevo en aquel momento). Pero el resto es relativamente sencillo y muy directo, como lo es la puesta en escena de Andrew Davis.

Contando con su equipo de cámara de «Under Siege», Davis rueda gran parte de la acción con la Steadicam, y los resultados son tan buenos como en el anterior trabajo. Hay muchas secuencias resueltas de este modo y ello seguramente también condicionó a Chapman, puesto que en múltiples ocasiones se ve prácticamente todo el decorado o la localización en cada toma. De ahí que, ante la imposibilidad de esconder aparatos de luz de cine, el director de fotografía hiciera que las luces presentes en cuadro asumieran de verdad la labor de iluminación.
En interiores controlados por Chapman, esto es relativamente sencillo con lentes ultraluminosas bastante abiertas de diafragma y emulsiones 500T, pero seguramente las cosas se complicasen cuando se trataba de rodar en localizaciones reales más grandes y amplias. Ahí es cuando el director de fotografía consigue que su trabajo sea realista y creíble, porque es obvio que ha habido intervención por su parte, pero esta no se percibe como tal porque no llama la atención.
Es decir, que en muchas escenas complicadas, como la pelea en la azotea, con el fondo de la ciudad muy bien expuesto, es evidente que Chapman tuvo que iluminar, pero lo llevó a cabo de una manera en que sus luces fuera de cuadro y las integradas encajan a la perfección. Hay también alguna secuencia especialmente interesante, como la del túnel, iluminado a través de haces de luz, pero dejando muchas zonas de sombra de las que los actores entran y salen a medida que corren por el mismo. En algunos exteriores noche, como era habitual en la época, Michael Chapman recurre a los clásicos contraluces azulados (como con Harrison Ford huyendo en el bosque), pero en general, en las escenas urbanas, trata de mimetizar más su luz con las luces reales de la ciudad, intentando pasar más desapercibido.

Conclusión final
Así pues, los resultados son en general notables, pero sobre todo porque Michael Chapman consigue una extraña fotografía de perfil bajo en una gran producción de acción, lo cual no es del todo frecuente. En cierto modo, su trabajo recuerda al del malogrado John Alcott en «No Way Out» (1987), rodada e iluminada de forma parecida, con mucho oficio y solvencia, pero sin necesidad de llamar la atención. Y la comparación cobra aún más sentido si se piensa en el autor de «Barry Lyndon».
En el caso de «The Fugitive», la secuencia más vistosa es sin duda la del accidente de autobús y posterior colisión con el tren, que sigue siendo absolutamente convincente en todos los apartados, incluyendo los efectos visuales. Y después, si algo más llama la atención, es el estupendo trabajo de cámara al que hemos hecho referencia, con esa Steadicam que es esencial para mostrar a perseguidores y perseguido en un gran número de escenas.
Con este título, Michael Chapman obtuvo su segunda nominación al Oscar y la única nominación al premio de la American Society of Cinematographers (ASC) de su carrera, lo que demuestra que, aunque no suele ser habitual, a veces este tipo de fotografías que no pretenden llamar demasiado la atención sí son capaces de captar muy positivamente la atención de sus compañeros de profesión.
Vista en Blu-ray 4K HDR
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2026.
El Autor
Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía en activo. Ha fotografiado películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (ídem, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025), o las escenas españolas del western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Tiene pendiente de estreno «Los Que Vienen» (Víctor Català, 2026). Además colabora en diversos centros educativos, tanto en másteres como en grados o diplomaturas, en TAI, ESCAC, THE CORE o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3. Las opiniones del autor son estrictamente personales. No dudes en contactar para cualquier proyecto creativo.