A Most Violent Year (El año más violento, 2014) – Fotografía de Bradford Young
Título en España: El año más violento
Año de producción: 2014
Director: J. C. Chandor
Director de fotografía: Bradford Young, ASC
Cámaras: ARRI ALEXA XT Studio, XT Plus y XT M
Ópticas: ARRI/ZEISS Master Anamorphic 35mm, 50mm y 75mm T1.9
Formato y relación de aspecto: ARRIRAW 2.8K anamórfico, 2.4:1
Vista en DCP
Bradford Young convierte la penumbra, la subexposición y la luz de una sola fuente en el verdadero tejido dramático del Nueva York de 1981 recreado por J. C. Chandor.
La película
Tercera película de J. C. Chandor, ambientada esta vez en el Nueva York de 1981, año récord en cuanto a la cifra de robos, muertes y actos violentos. El protagonista es un empresario del sector del transporte de combustible —Oscar Isaac—, casado con la hija —Jessica Chastain— de un mafioso de Brooklyn, que desea seguir haciendo crecer su negocio de manera honrada.
Para ello firma una opción de compra sobre una nave adyacente a sus instalaciones, pero, antes de formalizar la compra y habiendo entregado una importante cantidad como depósito, sus cargamentos de combustible comienzan a ser robados y sus chóferes, golpeados con violencia. Cuando además comienza a ser perseguido por presuntas prácticas ilegales, todo parece volverse en su contra.
Albert Brooks, David Oyelowo y Elyes Gabel completan el reparto de una película muy sólida, densa, bien ambientada e interpretada, cuyos resultados son notables en todos los aspectos, pero cuyo clasicismo y ritmo pausado parecen haberle jugado una mala pasada de cara a los premios y al público.

El director de fotografía
El director de fotografía es Bradford Young [ASC], un joven talento afroamericano que llamó la atención con la arriesgada estética de «Pariah» (2011) y, posteriormente, de «Ain’t Them Bodies Saints» (2013).
En 2014 estrenó también con gran éxito «Selma», que, junto con «A Most Violent Year», lo situó en la primera línea de los operadores estadounidenses. Era previsible que fuera muy demandado en los años siguientes gracias a un estilo muy sencillo, heredero de las formas de Gordon Willis, Owen Roizman, Harris Savides, Darius Khondji o Lance Acord, pero a la vez lleno de riesgo y personalidad, que demuestra que a veces no es suficiente con llamar a la puerta, sino que hay que derribarla.

Análisis visual
A pesar de ser una película de época, «A Most Violent Year» está rodada con cámaras ARRI ALEXA XT, lo cual pone de manifiesto una vez más que la adquisición en celuloide estaba ya entonces limitada a muy pocos cineastas en Estados Unidos.
Para el rodaje, Young hizo uso de uno de los primeros juegos de ópticas anamórficas ARRI/ZEISS Master Anamorphic, que ni siquiera estaba completo: solo contaba con tres focales, 35mm, 50mm y 75mm, todas ellas T1.9. Durante gran parte de la película las ópticas se emplean completamente abiertas de diafragma.
Las Master Anamorphic poseen tal calidad que su imagen no solo es sorprendentemente nítida de borde a borde del fotograma, sino que son increíblemente resistentes a los destellos. ARRI llegó a ofrecer juegos Flare específicos para provocar más flares y reducir esa resistencia aparente. Apenas muestran distorsión, hasta el punto de que, de no ser por los fondos estirados y desenfocados, en muchas ocasiones podría pensarse que se trata de una película rodada en formato esférico.
Por tanto, parecen ópticas anamórficas de enorme calidad, muy indicadas para rodar con grandes aperturas de diafragma al no perder nitidez, aunque no tienen tanta vida como otros juegos de lentes. También causan un extraño efecto: los óvalos desenfocados de los fondos, al aproximarse a los lados de la imagen, cobran una forma semitriangular que despista un poco. No obstante, tratándose casi de prototipos, habrá que esperar a ver las series definitivas en acción para juzgarlas debidamente.
Para conocer las características de las ARRI/ZEISS Master Anamorphic y compararlas con otros juegos, consulta la Guía de Ópticas de Cine (V): Juegos de Lentes Anamórficas.

Por lo demás, la fotografía de «A Most Violent Year» es fácilmente una de las más interesantes y arriesgadas de su año. Young se sirve de la ALEXA y de lo bien que rinden sus ópticas abiertas de diafragma para rodar con niveles de luz bajísimos. Además, adopta la clásica filosofía de iluminar los espacios y no los personajes, de modo que los puntos de luz de cada toma no necesariamente están situados sobre los rostros de los actores, que con mucha frecuencia aparecen como meras siluetas o notablemente subexpuestos.
En las escenas exteriores diurnas, Young utiliza casi exclusivamente el contraluz sobre los actores, sin relleno alguno —o con uno mínimamente perceptible—, aprovechando la tenue luz invernal de Nueva York, con el sol siempre muy bajo. Su imagen prácticamente documental solo se rompe una vez, durante la conversación exterior entre Jessica Chastain y David Oyelowo: el primer plano de ella, situada forzosamente en luz frontal, emplea un palio o bastidor para suavizar el sol.

Pero, si los exteriores son interesantes, los interiores diurnos y nocturnos lo son más aún. Young emplea casi de forma exclusiva una única fuente de iluminación, bien sean las ventanas o las lámparas integradas en el decorado. Aunque a veces utiliza durante el día algo de luz cálida cenital, muchas escenas transcurren en la más absoluta penumbra.
Incluso deja a veces que uno o varios personajes, fuera de la acción de la luz principal, queden en áreas muy subexpuestas, sin distinguirse bien de los fondos o paredes junto a ellos. Otras escenas interiores diurnas están rodadas con simples lámparas integradas en las localizaciones, como las del domicilio de Isaac y Chastain cuando esta hace nuevas cuentas.
En los pocos exteriores nocturnos se hace uso de la luz visible en pantalla y de un nivel de relleno ínfimo, como en la escena nocturna en la carretera. En general, se trata de una fotografía de fuerte filosofía naturalista, que Young procura mantener en todo momento, sin importarle que sus actores estén fuera de las marcas aparentes o que una estrella como Jessica Chastain no cuente con una iluminación enfocada a resaltar su figura.

Young puede permitirse tales niveles de oscuridad porque el realizador está evidentemente de su parte y porque el etalonaje, también orientado a conseguir el aspecto de época, posee un contraste reducido y un ligero viraje hacia amarillos y verdes. Este recuerda en cierto modo las imágenes de «Zodiac» (2007), otra de las grandes recreaciones de época en formato digital.
La ausencia de focales más largas en el juego de Master Anamorphic del que disponían los cineastas no parece suponer problema alguno, sino al contrario. Casi toda la película está muy bien rodada desde perspectivas angulares, limitando el 75mm —que en formato convencional esférico equivale a una focal media, como un 35mm o 40mm— a los primeros planos, lo cual también refuerza la presencia de los actores.
Conclusión final
Los resultados son muy, muy buenos, con una estética que traslada inmediatamente a la época y acompaña, matiza y complementa la narrativa de Chandor.
El riesgo de la iluminación es tan grande que a veces resulta casi experimental y retrotrae inmediatamente a los trabajos de Gordon Willis y Bruce Surtees, con los que Young emparenta claramente en intenciones. Al igual que los de aquellos, su trabajo es tan poco comercial que pasó desapercibido de cara a los premios del año.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.