Año de Producción: 2013
Director: Daniel Calparsoro
Director de Fotografía: Daniel Aranyó, AEC
Ópticas: Zeiss Master Prime, Arri Alura
Formato y Relación de Aspecto: Red Epic (5K), 2.4:1
Vista en DCP
Daniel Aranyó traslada a Madrid las claves visuales del thriller de acción estadounidense, con Red Epic, alto contraste, color intenso y nocturnos apoyados en la luz de sodio.
La película
Thriller español que gira en torno a una banda de atracadores del sur de Madrid que utiliza a una joven (Adriana Ugarte) como gancho para cometer sus asaltos. Su próximo objetivo es una joyería del centro de la ciudad y el plan reside en engañar al prometido de la dueña (Álex González) para que les facilite el acceso a la misma.
Carreras de coches, mafia y persecuciones son algunos de los alicientes de una película estrictamente comercial, sin más ínfulas que el mero entretenimiento, que importa sin tapujos el modelo norteamericano para este tipo de cine con cierto éxito. Alberto Ammann completa el trío protagonista, como el jefe de la banda, con papeles secundarios para María Castro y Luis Zahera.

El director de fotografía
El director de fotografía es el catalán Daniel Aranyó [AEC], cuya incipiente carrera viene desarrollándose a ambos lados del Atlántico después de haberse formado tanto en el American Film Institute como en la ESCAC.
En nuestro país destacan sus recientes trabajos en Tres Metros sobre el Cielo, Los Últimos Días y el anterior film de Daniel Calparsoro, Invasor, además de haber rodado las segundas unidades de Biutiful para Rodrigo Prieto y The Cold Light of the Day para Remi Adefarasin. Su carrera en EE. UU. incluye la segunda y la tercera entrega de High School Musical.
Análisis del estilo visual
Combustión, también desde el punto de vista visual, parece un film deudor de los modelos americanos, con una puesta en escena y una fotografía en las que lo más importante parece ser siempre la obtención del aspecto más atractivo posible. Rodada en formato digital con cámaras Red Epic, destacan sobre todo sus escenas nocturnas, muchas de ellas realizadas con la luz disponible en los exteriores madrileños y ópticas Arri/Zeiss Master Prime a grandes aperturas de diafragma.
Por supuesto, existe iluminación suplementaria en estas escenas, bien a través de aparatos situados fuera del encuadre o de fuentes integradas en el mismo —tales como las luces que aparecen en las naves de los polígonos industriales en los que se desarrolla parte de la historia—. Pero lo cierto es que las fuentes de vapor de sodio de las farolas reales de la ciudad son, en muchas circunstancias, la base de la exposición del film.

El estilo es en todo momento de alto contraste, tanto que, en más de una ocasión, se aprecian las limitaciones del medio de captación digital en cuanto a rango dinámico, con los potentes faros de los coches o las luces integradas en el decorado apareciendo sobreexpuestos con cierta regularidad.
Paradójicamente, aunque siempre se busca el aspecto más estético, el alto contraste no siempre sienta bien a sus actores, especialmente a Adriana Ugarte, quien posiblemente hubiera agradecido algo más de luz frontal sobre su rostro, en lugar de la frecuente luz unidireccional que emplea Aranyó tanto para ella como para el resto del elenco, debido a su filosofía más tendente a iluminar los decorados que a los propios actores.
Quizá la utilización de un poco más de humo en los interiores —que podría haber seguido emulando el modelo norteamericano a lo Tony Scott— hubiera sido beneficiosa en este aspecto sin restar un ápice de saturación de color o atractivo, pero es evidente que los cineastas no estaban interesados en crear texturas más suavizadas.

Conclusión final
Los exteriores diurnos, como por ejemplo durante las carreras, muestran una fuerte corrección de color y tonos poco naturales, en pos del citado esteticismo. Quizá sea la escena de la discoteca —que incluye cámaras lentas y algo de ruido debido a la reducción de resolución para obtenerlas—, con sus haces de luz, luz láser y cámara al hombro para mostrar la desorientación del protagonista, la que resulte más atractiva y lograda.
En conjunto, la película demuestra mucho oficio y es una buena importación del thriller de acción americano, a pesar de que lo menos interesante sea su principal gancho: las persecuciones, que no involucran al espectador y palidecen ante los medios y la pericia de los clásicos del género.
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.