Título en España: La Visita
Año de Producción: 2015
Director: M. Night Shyamalan
Director de Fotografía: Maryse Alberti
Formato y Relación de Aspecto: HD, 1.85:1
Vista en DCP
Maryse Alberti dota al falso documental de una imagen directa y naturalista, aunque la precisión de Shyamalan convierte su aparente improvisación en una puesta en escena mucho más calculada de lo que parece.
La película
Retorno de M. Night Shyamalan a los principios de su cine con una historia que, a través del formato found footage o metraje supuestamente rodado en primera persona, sigue las peripecias de dos niños que van por primera vez a casa de sus abuelos —a quienes no conocen— para pasar con ellos una semana, aprovechando las vacaciones de su madre.
Rodada con autofinanciación, el reducido presupuesto también permitió al cineasta de origen indio un mayor control sobre todo el proceso de producción, después de que sus últimos proyectos de estudio, "The Last Airbender" (2010) y "After Earth" (2013), resultaran ser sonoros fracasos tanto de crítica como de público.
Con un elenco de actores desconocidos y un aspecto de falso documental, los resultados son bastante más positivos, aunque todavía muy lejos de los grandes logros del realizador, como "Unbreakable" (2000), por un desigual uso del humor y una elección del formato de realización que a veces resulta impostada y demasiado forzada.

La directora de fotografía
La directora de fotografía es la francesa Maryse Alberti, que se une así a la prestigiosa lista de operadores empleados por Shyamalan en sus anteriores películas: Adam Holender, Tak Fujimoto, Eduardo Serra, Roger Deakins, Christopher Doyle, Andrew Lesnie y Peter Suschitzky, aunque únicamente había repetido con Fujimoto.
Alberti es conocida sobre todo por su trabajo para Darren Aronofsky en "The Wrestler" (2008), en el que brillaba por el aspecto documental de sus imágenes en formato Super 16mm. El resto de su carrera ha estado principalmente consagrado a este medio, por lo que Shyamalan demuestra muy buen ojo con su elección para rodar un falso documental como el presente, a priori tan alejado de la formalidad y del esmero visual de sus anteriores obras.

Análisis del estilo visual
Sin embargo, el hecho de que Shyamalan haya optado por narrar la historia como un pequeño y falso documental no significa que no exista la menor elaboración en su puesta en escena. Al contrario, el realizador escoge muy bien dónde situar su cámara o cómo moverla.
Por más que los movimientos parezcan improvisados o que muchos encuadres queden cortados o menos compensados que en sus otras películas, cada instante está muy pensado y rodado con mucha precisión. Tanta que, a veces, el estilo delata en exceso la mano y la cabeza pensante del director.
Shyamalan trata de aparentar una mayor improvisación a través del diálogo y de la dirección de actores que mediante la puesta en escena, que continúa siendo muy calculada incluso cuando utiliza encuadres descompensados de forma deliberada. Alberti confirmó posteriormente que la película se bloqueó de manera muy estructurada y que se trabajó cuidadosamente cada encuadre.

Además, en los tiempos digitales actuales, la calidad de imagen es muy buena incluso en cámaras de uso doméstico o del segmento profesional bajo. "The Visit" hace gala de imágenes con mucha definición y colores muy saturados, cuyo aspecto de vídeo —con las altas luces quemadas en determinados momentos— y cierta dureza en su textura, sin apenas ruido, distan mucho de los tiempos en los que una propuesta como esta hubiera sido rodada en 16mm, con mucho grano y textura de celuloide.
Este último aspecto, en cierto modo, aún mantiene una apariencia más veraz, al menos para quien suscribe estas líneas, aunque solo sea porque realizamos esa asociación de manera automática por pura costumbre.
En la publicación original de esta reseña, cuando todavía no se habían difundido los medios de rodaje, la estética permitía deducir una cámara Canon C300 y lentes CN-E o de la serie L de foto fija. Posteriormente, Alberti confirmó que se hicieron pruebas con Canon C500, RED y Sony F5, y que finalmente eligieron la C500 precisamente por su aspecto atractivo pero imperfecto, su menor rango dinámico y la textura de vídeo que buscaban.
La posible utilización de lentes CN-E o de la serie L continúa siendo coherente con la imagen observada. A veces se hace uso de grandes angulares con una acusada distorsión en los extremos del fotograma.

La iluminación de Alberti es también más elaborada de lo que a priori cabría pensar, aunque su fin último es hacer que la película parezca rodada de la forma más directa y natural posible. Hace mucho uso de luz a través de las ventanas, a veces incluso en forma de haces de luz dura que imitan los efectos del sol y provocan que muchas escenas posean un fuerte contraste.
Los interiores nocturnos son muy interesantes, con apenas ligeros atisbos o toques de luz azulada e integrando, por supuesto, la antorcha de la cámara en algunos de los momentos más terroríficos. Alberti explicó que la imagen progresa desde una luz inicialmente suave y naturalista hacia un tratamiento de thriller, con sombras, altas luces más fuertes y menor detalle, hasta culminar en una escena iluminada únicamente por una pequeña linterna sobre la cámara.
Conclusión final
Así pues, "The Visit" adopta un falso estilo documental que está bien realizado, pero, precisamente por ello, a veces queda algo impostado. Parece como si a un cineasta tan habituado a la precisión y al control como M. Night Shyamalan le costase despegarse por completo de su estilo incluso al adoptar este formato.
Ello no impide que el autor de "The Sixth Sense" (1999) ofrezca su mejor obra de la última década.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.