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Wait Until Dark (1967): fotografía de Charles Lang
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Audrey Hepburn en Wait Until Dark

Wait Until Dark (Sola en la Oscuridad, 1967) – Fotografía de Charles Lang

Título en España: Sola en la Oscuridad
Año de Producción: 1967
Director: Terence Young
Director de Fotografía: Charles Lang, ASC
Ópticas: Bausch & Lomb Super Baltar
Emulsión: Kodak 5251 (50T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en Blu-ray

Charles Lang transforma una única vivienda de plató en un espacio de amenaza creciente, combinando el clasicismo de Hollywood con un extraordinario dominio de la oscuridad.

La película

Adaptación cinematográfica de una obra teatral de Frederick Knott, producida por el actor Mel Ferrer —entonces marido de la actriz protagonista, Audrey Hepburn— y dirigida por Terence Young, realizador de los primeros títulos de la serie Bond. Su personaje principal es una mujer ciega que, sin saberlo, se ve envuelta en una trama en la que tres personajes del hampa —Alan Arkin, Richard Crenna y Jack Weston— tratan de acosarla y engañarla para recuperar una muñeca en cuyo interior se encuentra la heroína de contrabando y que ha llegado a su casa por error a través de su marido —Efrem Zimbalist Jr.—.

“Wait Until Dark” es un thriller muy efectivo y sencillo, que se desarrolla prácticamente en una única localización, pero cuenta con grandes interpretaciones de todo el reparto. Destaca especialmente la siempre frágil Audrey Hepburn, que hace que su personaje sea absolutamente creíble, y un gran clímax, después de un interesante juego del gato y el ratón entre los diferentes personajes que aparecen a lo largo del metraje.

Audrey Hepburn en Wait Until Dark

El director de fotografía

El director de fotografía fue un verdadero clásico de Hollywood, el veterano, curtido en mil batallas, Charles B. Lang [ASC], en la que fue su única colaboración con Terence Young. Sin embargo, Lang había sido el director de fotografía de algunos de los grandes éxitos de Audrey Hepburn, como “Sabrina” (Billy Wilder, 1954), “Charade” (Stanley Donen, 1963) o “How to Steal a Million” (William Wyler, 1966). Siendo esta una producción a cargo del marido de la actriz, no es descabellado pensar que Lang fue seleccionado por su relación con ella y con la intención de mostrarla favorecida en el filme.

Lang fue uno de los directores de fotografía más importantes de Hollywood desde sus inicios en el cine mudo hasta su retiro a comienzos de la década de 1970. Destaca también por sus trabajos para Wilder en “Some Like It Hot” (1959) y “Ace in the Hole” (1951); John Sturges en “The Magnificent Seven” (1960); Marlon Brando en “One-Eyed Jacks” (1961); y Joseph L. Mankiewicz en “The Ghost and Mrs. Muir” (1947), además de haber ganado el Oscar a las órdenes de Frank Borzage en “A Farewell to Arms” (1932) y haber recibido otras diecisiete candidaturas sin premio.

Charles Lang y la fotografía de Wait Until Dark

Análisis del estilo visual

La fotografía de “Wait Until Dark” podría parecer a priori sencilla, pero entrañaba una serie de complicaciones de las que Charles Lang sale completamente victorioso. Es cierto que el filme se desarrolla de forma casi íntegra en una única localización de plató —la vivienda-sótano de la protagonista—, pero en ella el director de fotografía tenía una serie de condicionantes importantes.

En primer lugar, debía crear al menos dos momentos muy claramente definidos: luz día, con la luz entrando principalmente por las ventanas, y luz noche, con multitud de fuentes integradas en el decorado, pero debidamente suplementadas por luces cinematográficas fuera de cuadro. Por otro lado, Audrey Hepburn no solo era la estrella protagonista, sino también la esposa del productor y, bajo el concepto clásico hollywoodiense, debía lucir espléndida bajo cualquier circunstancia. Y, por supuesto, durante el famoso clímax, las fuerzas entre la protagonista y los malvados que la acechan se igualan cuando Hepburn destruye todas las bombillas y el desenlace se produce en una oscuridad casi absoluta.

Iluminación interior en Wait Until Dark

En todo momento, Charles Lang, siendo un clásico y todavía en una época en la que las emulsiones eran únicamente de 50 ASA y las lentes abrían a T2.3 —las entonces novedosas Bausch & Lomb Super Baltar, que normalmente se rodaban a T4.5—, emplea luz dura sobre los personajes y el decorado. Pero este estilo está maravillosamente bien empleado, pues esos aparatos Fresnel fuera de cuadro delimitan muy bien las zonas de luz y oscuridad, separándolas y separando también a los actores y actrices de los fondos.

En las escenas nocturnas, eso sí, Lang emplea un ligero filtro tipo Low-Contrast en cámara, que produce cierto efecto de difusión y suavidad en toda la imagen. También le ayuda a que, cuando fotografía de cerca a Audrey Hepburn, el uso de una media en el objetivo sea algo menos intrusivo, a pesar de que sigue notándose mucho. A Hepburn le ofrece su debido tratamiento de estrella con una luz frontal incesante que actúa casi como una «luz de seguimiento». Lang fotografía a sus compañeros de reparto de forma mucho más amenazadora, a veces en penumbra y a veces con luz lateral, pero a la actriz siempre con una luz frontal, plena, que acentúa su carácter inocente.

Para profundizar en las Bausch & Lomb Super Baltar y las demás familias de ópticas esféricas clásicas:

Guía de Ópticas de Cine (I)

Oscuridad y luz integrada en Wait Until Dark

Conclusión final

El filme cuenta además con la típica puesta en escena de oficio, con planos amplios, medios o cortos, siempre bien elegidos para cada escena o momento. Sin embargo, lo mejor ocurre al final: Hepburn primero deja que las luces de revelado de su esposo fotógrafo iluminen la estancia y, después, únicamente la luz que procede de la nevera hace lo propio, con algunos momentos entre medias en los que el negro puro se apodera de la pantalla.

Lang lo hace muy bien en esos momentos tan complicados, simulando que la luz procede de dichas fuentes en pantalla, las únicas posibles, y haciendo que su luz, que forzosamente debía ser algo más suave, mantenga el contraste y la oscuridad. Es, por lo tanto, una fotografía que, partiendo de conceptos absolutamente clásicos, está perfectamente realizada y funciona muy bien —maravillosamente bien, incluso— con respecto a sus objetivos, a pesar de que nunca intenta ser especialmente brillante ni llamar la atención sobre sí misma, algo que seguramente, a esas alturas de su carrera, Charles Lang ni buscaba ni mucho menos necesitaba.

© Ignacio Aguilar, 2020. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.