REDES SOCIALES
Copyright © Ignacio Aguilar
12 Years a Slave (2013) – Fotografía de Sean Bobbitt
3152
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-3152,single-format-standard,wp-theme-bridge,wp-child-theme-bridge-child,bridge-core-3.3.4.6,qi-blocks-1.5.2,qodef-gutenberg--no-touch,qode-optimizer-1.2.2,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-smooth-scroll-enabled,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-30.8.8.6,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-8.7.2,vc_responsive
12 Years a Slave (2013), fotografía de Sean Bobbitt

12 Years a Slave (2013) – Fotografía de Sean Bobbitt

Título en España: 12 Años de Esclavitud
Año de Producción: 2013
Director: Steve McQueen
Director de Fotografía: Sean Bobbitt, BSC
Ópticas: Cooke S4, Angenieux Optimo
Emulsión: Kodak 5203 (50D), 5207 (250D) & 5219 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: Super 35, 2.4:1
Otros: Digital Intermediate
Premios: Candidaturas BAFTA y BSC a mejor fotografía
Vista en DCP

Sean Bobbitt contrapone la belleza natural de Luisiana a la violencia del relato mediante una fotografía sobria, rigurosa y ajena al exhibicionismo.

La película

Adaptación del libro autobiográfico de Solomon Northup, un músico del estado de Nueva York que, en 1841, fue secuestrado y vendido como esclavo en el sur de los Estados Unidos. La película narra, por tanto, el cautiverio de Northup y sus penurias, y describe una época en la que no todos los hombres eran libres en Norteamérica.

El cineasta británico Steve McQueen firma así su tercer trabajo cinematográfico, tras la aclamada «Hunger» (2008) y la muy fallida «Shame» (2011). Contra todo pronóstico —pues el material podría haber dado pie a un producto absolutamente demagógico o lacrimógeno—, consigue salir airoso con una película bastante sólida que, aunque dista mucho de ser perfecta, mantiene el interés y juega muy bien sus bazas y su equilibrio entre denuncia y academicismo. Se trata, en definitiva, del típico producto ideado para triunfar en los premios Óscar.

Chiwetel Ejiofor interpreta al estoico personaje principal, mientras que Michael Fassbender —que recibe el papel peor escrito del relato—, Lupita Nyong’o, Benedict Cumberbatch, Paul Dano, Paul Giamatti y Brad Pitt, también productor de la cinta, se encargan de los papeles secundarios.

12 Years a Slave (2013), Chiwetel Ejiofor fotografiado por Sean Bobbitt

El director de fotografía

El director de fotografía es el norteamericano Sean Bobbitt, BSC, un hombre cuya carrera profesional, más allá de los estudios, se ha desarrollado principalmente en Inglaterra, en el campo de los anuncios publicitarios y la televisión.

A pesar de ser ya un veterano —tenía 55 años cuando se estrenó la película—, su verdadera oportunidad en el mundo del cine, más allá de segundas unidades o tomas sueltas de producciones como «United 93» (Paul Greengrass, 2006), le llegó precisamente de la mano de Steve McQueen, con quien ya había colaborado en cortometrajes y vídeos experimentales, además de las mencionadas «Hunger» y «Shame».

Como aquellas, «12 Years a Slave» se distingue por su imagen natural, que en este caso, como casi siempre, se ve reforzada al tratarse de un trabajo de época.

12 Years a Slave (2013), exterior diurno con luz natural de Sean Bobbitt

Análisis del estilo visual

Rodada en localizaciones del estado de Luisiana, «12 Years a Slave» es una película que transcurre mayoritariamente en exteriores diurnos, en los que se aprecia un serio intento de captarlos de la manera más bella posible, quizá para contrastar de esta forma los terribles hechos que se muestran en pantalla.

Ninguno de ellos parece rodado mediante grandes artificios. Una cuidada selección de las horas del día en las que la luz tiene mayor calidad, algo de relleno negativo para aumentar el contraste o algún reflector para rebotar la luz parecen las armas principales de Bobbitt a lo largo de casi toda la película. Cuenta, claro está, con la extraordinaria latitud de exposición de las emulsiones Kodak equilibradas para luz diurna, que permiten exponer para las sombras y, aun así, mantener unas altas luces muy ricas en detalle y de aspecto totalmente natural.

12 Years a Slave (2013), paisaje de Luisiana fotografiado por Sean Bobbitt

Los interiores diurnos, escasos, responden plenamente a la filosofía de Bobbitt en sus dos anteriores trabajos cinematográficos para McQueen, con la utilización de una única fuente de luz lateral suave y puede que incluso, en algún instante, de la propia luz disponible. En el resto de circunstancias, esta se encuentra nuevamente muy bien recreada por el operador, creando un aspecto de alto contraste en el que los interiores muestran un elevado grado de penumbra en comparación con la luz que se distingue a través de las ventanas.

Este efecto es especialmente notable en la secuencia que da inicio al cautiverio del protagonista, en la que el contraste es elevadísimo por la intensidad de la luz exterior y la total ausencia de relleno en un lugar cuyas paredes son oscuras.

12 Years a Slave (2013), interior en penumbra iluminado por Sean Bobbitt

Pero en toda película de época, y más aún cuando transcurre antes de la aparición de la luz eléctrica, resulta muy interesante el trabajo de interiores y exteriores nocturnos. Empezando por estos últimos, escasos, Bobbitt intenta recrear la luz de la luna con leves toques que nunca son intrusivos. Si bien retienen el aspecto teatral típico de este tipo de secuencias, resultan sin lugar a dudas mucho más naturales que las noches de Robert Richardson, ASC, en la infinitamente más estilizada «Django Unchained» (2012).

Los interiores nocturnos también se diferencian de los de la película de Tarantino porque Bobbitt lleva a cabo un intento mucho más serio y efectivo de emplear las fuentes de luz —velas, farolillos y candelabros— dentro del fotograma, logrando que estas sean la fuente principal de iluminación. Se utilizaron lámparas chinas fuera de cuadro para aumentar los niveles de luz, aplicando la técnica clásica del francés Philippe Rousselot, ASC, AFC.

Por supuesto, Bobbitt puede hacerlo, en gran medida, porque no estaba utilizando el formato anamórfico que empleó Richardson en «Django Unchained», sino ópticas Cooke S4 abiertas de diafragma a T2 y forzando la emulsión hasta los 1000 ASA. Esta circunstancia sí repercute en una densidad de negros algo pobre, bastante grano y una merma general de la calidad de imagen.

Para ampliar

La Guía de Ópticas de Cine (II) explica las características y la evolución de las Cooke S4 empleadas por Sean Bobbitt.

12 Years a Slave (2013), escena nocturna a la luz de las velas fotografiada por Sean Bobbitt

La calidad durante el resto del metraje es extraordinaria, debido a las características de estas ópticas británicas, cuya apariencia de suavidad es mayor que la de otros fabricantes, a pesar de que son capaces de resolver los detalles más mínimos en términos de nitidez. A ello contribuyen también el empleo de emulsiones de menor sensibilidad en los exteriores y la decisión de McQueen y Bobbitt de prescindir del formato de dos perforaciones por fotograma que habían empleado en sus obras anteriores.

En su lugar utilizan el tradicional Super 35 compuesto para un formato panorámico, que incrementa el área de negativo utilizada para la proyección. De esta forma, las tomas sostenidas de McQueen también aguantan mejor en la gran pantalla, aunque ello no evita que la consistencia de focales sea escasa —se pasa de angulares a teleobjetivos, y viceversa, de manera constante— ni que algunas decisiones de encuadre, como cortar las cabezas por la frente con mucha frecuencia, sigan siendo muy discutibles.

12 Years a Slave (2013), composición en Super 35 de Sean Bobbitt

Conclusión final

Con todo, es un trabajo realizado con bastante buen gusto y sin demasiados artificios que, a pesar de algún problema de índole técnica —los relativos al revelado forzado—, luce muy bien en la gran pantalla. La fotografía de Sean Bobbitt fue finalmente candidata a los premios BAFTA y BSC.

© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



Language / Idioma