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Brubaker (1980): fotografía de Bruno Nuytten
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Robert Redford como Henry Brubaker en la película Brubaker

Brubaker (1980) – Fotografía de Bruno Nuytten

«Brubaker»
Título en España: Brubaker
Año de Producción: 1980
Director: Stuart Rosenberg
Director de Fotografía: Bruno Nuytten
Ópticas: Cooke Varotal
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1

Bruno Nuytten aporta a este drama carcelario norteamericano una imagen europea, naturalista y casi documental, de color frío, luz suave y uso expresivo del zoom.

La película

Drama carcelario de corte liberal protagonizado por Robert Redford, basado en unos hechos al parecer reales o parecidos a los que se muestran en pantalla. Tiene como protagonista al nuevo alcaide de una prisión del sur de los Estados Unidos, quien, para conocer a fondo los problemas a los que va a enfrentarse, decide introducirse primero en ella como preso. Cuando finalmente ocupa el cargo, se enfrenta al poder establecido para tratar de reformar la prisión y garantizar la salubridad y el trato a los internos, e incluso sus propias vidas.

Parece ser que «Brubaker» fue un proyecto que originalmente iba a ser dirigido por Bob Rafelson, quien de hecho llegó a ponerse detrás de las cámaras, pero fue sustituido por Stuart Rosenberg una vez iniciada la filmación.

Los resultados son interesantes pese a todo, con un tono realista bastante conseguido. Pero, como decía Roger Ebert a propósito del film, los personajes tienen mucho más de estereotipos sobre los hechos que los cineastas quieren denunciar que de personas reales que podrían haber participado en los acontecimientos.

Presos y guardias vistos a través de los barrotes en Brubaker

El director de fotografía

La elección del director de fotografía es algo extraña, ya que se trata del francés Bruno Nuytten, en su segunda y última incursión en el cine norteamericano. La primera había sido «French Postcards» (1979), a cargo de Willard Huyck, el año anterior.

Sin conocer detalles de la producción, Nuytten encaja mucho más como una elección de Bob Rafelson, un cineasta de corte independiente. Al director de fotografía se le habría permitido continuar al frente del proyecto a pesar del despido del propio Rafelson como director por las habituales «diferencias creativas».

Nuytten, que entonces contaba con apenas 34 años de edad, fue un importante nombre de la industria francesa durante los años setenta y la primera mitad de los ochenta, con trabajos para Claude Berri, Alain Resnais o André Téchiné.

Después de ganar el BAFTA por «Jean de Florette» (1986), se pasó a la dirección con «Camille Claudel» (1988), abandonando para siempre la dirección de fotografía. El afamado director de fotografía Darius Khondji fue ayudante de cámara de Nuytten en Francia a comienzos de los años ochenta.

Robert Redford en un exterior de la prisión en Brubaker

Análisis del estilo visual

La imagen de «Brubaker» es bastante diferente de la que solía ser habitual en el cine norteamericano de la época, ya que Nuytten aporta mucha personalidad a la película. Decimos Nuytten y no Rosenberg porque el director lo mismo trabajaba con Conrad Hall en «Cool Hand Luke» (1967) o Gordon Willis en «The Drowning Pool» (1975) que, el año anterior, con Fred Koenekamp en «The Amityville Horror» (1979), lo cual es pasar de un extremo al otro.

El tratamiento es absolutamente realista desde el comienzo, con imágenes rodadas en exteriores con mal clima sin el filtro 85B para obtener un aspecto azulado, frío y desapacible. Incluso se aprecia seguramente un revelado forzado de la emulsión para obtener el grano que aparece en pantalla y posibilitar el rodaje, íntegra o casi íntegramente, con lentes zoom en una época justo anterior a la aparición de las primeras emulsiones de alta sensibilidad.

El zoom no solo está utilizado como focal variable. Algunas secuencias muestran zooms propiamente dichos que, en cierto modo, podría ser que pretendieran simular una apariencia documental. Esto encaja también con el uso de verdaderos presidiarios como extras e incluso en algunos papeles secundarios para conseguir que el film tenga una apariencia veraz y directa.

Presidiario iluminado con luz suave frente a Robert Redford en Brubaker

Nuytten muestra una muy buena línea europea a lo largo de todo el metraje, con un muy buen uso de la luz suave en los interiores diurnos, siempre justificada en las ventanas de las estancias. También recurre a lámparas, apliques o fluorescentes integrados en pantalla, debidamente suplementados por el operador francés para conseguir una verdadera apariencia de que son la fuente de iluminación real de cada estancia.

Por supuesto, existe cierto falseo aquí y allá, así como el debido tratamiento de estrella para Robert Redford. El alcaide no tiene problema en comer en el mismo comedor que los internos o cavar junto a ellos trabajando en los campos de la prisión, pero siempre luce espléndido en cualquier circunstancia.

Aun así, lo cierto es que Nuytten consigue un equilibrio muy aceptable. Teniendo en cuenta que debió de ser una producción complicada —como toda aquella en la que un director es despedido y sustituido por otro con la producción ya filmando—, consigue sobre todo un aspecto muy unitario, que impide que desde el punto de vista de su fotografía pueda apreciarse ese cambio de director en el film.

Robert Redford en un despacho iluminado con luz integrada en Brubaker

Sensibilidad, emulsiones y revelado forzado

La relación entre sensibilidad, estructura del grano, exposición y procesado se desarrolla en El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano.

Conclusión final

Los resultados, por lo menos desde el punto de vista estético, son muy buenos, porque Bruno Nuytten consigue que «Brubaker» tenga un aspecto visual muy interesante y diferente del que era habitual en el cine norteamericano de la época.

Su toque de realismo e incluso su uso del color, siendo natural, se salen de los esquemas habituales para casi cualquiera de los que hubieran sido directores de fotografía de este film en condiciones normales. Fuera por el motivo que fuese, Nuytten, extraña elección, ofreció un resultado que va bastante más allá del propio interés que ofrece la película.

Vista en HDTV

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid, miembro activo de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y miembro de la Academia de Cine. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre fotografía cinematográfica, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, gran formato, pruebas de lentes y procesos fotoquímicos.

Es Sony I.C.E. Certified Expert y embajador en España de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light, y ON FILM & DIGITAL reúne sus ensayos, guías técnicas y reseñas bilingües.

Para trabajos profesionales, colaboraciones, clases, talleres o asesoramiento sobre fotografía cinematográfica, pueden consultarse su biografía profesional, una selección de sus trabajos o la página de contacto. Las opiniones expresadas son estrictamente personales.