«Alien»
Título en España: Alien, el Octavo Pasajero
Año de Producción: 1979
Director: Ridley Scott
Director de Fotografía: Derek Vanlint [BSC, CSC]
Emulsión: Kodak 5247 (125T)
Ópticas: «C Series» de Panavision
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1.
Premios: British Society of Cinematographers (nom)
Vista en Blu-ray
Derek Vanlint convierte la Nostromo de Ridley Scott en un laberinto de contraluces, metal y oscuridad industrial.
La película
Una nave espacial con siete tripulantes a bordo recibe una señal de auxilio en su camino de vuelta a la Tierra procedente de un planeta deshabitado. Obligados contractualmente, los astronautas la investigan, encontrando en una nave extraterrestre una forma de vida desconocida que pondrá en peligro a todos ellos. Con un argumento de serie B y un presupuesto de producción importante para la época, Ridley Scott dirigió su segundo largometraje y se confirmó –tras “The Duellists”- como un cineasta perfecto para la recreación de otros mundos, ya sean pasados, futuros o imaginarios, como en este caso, elevando lo que en manos de casi cualquier otro cineasta hubiera sido una película más a un film de una enorme clase, lleno de misterio, suspense y con una imaginería fascinante.
El director de fotografía
Contando con un imponente diseño de producción de Michael Seymour y diseños de Ron Cobb –nave Nostromo- y H.R. Giger –mundo alienígena-, Scott confió la dirección de fotografía al debutante Derek Vanlint [BSC, CSC], con el que ya llevaba varios años colaborando en el rodaje de spots publicitarios. Con una evidente inspiración en el trabajo de Geoffrey Unsworth [BSC] en “2001: A Space Odyssey”, Vanlint y Scott diseñaron una iluminación de altísimo contraste basada principalmente en fuentes de luz integradas en los propios decorados de la nave, para enriquecerla mediante luces fuera de campo que inciden sobre los actores y el decorado casi siempre a contraluz, impidiendo así vislumbrar sus rostros y mostrando la textura de los pasillos y tuberías de la nave, en cuyo aspecto industrial y herrumbroso encuentra el alienígena su escondrijo ideal por su similitud de forma y color.
Análisis visual
A pesar del rodaje en formato panorámico anamórfico en una emulsión de escasa sensibilidad (la única disponible en aquella época, Kodak 5247, 125T), los niveles lumínicos se mantuvieron bajos gracias al empleo de objetivos a máxima abertura de diafragma (T/2.8 o incluso T/2.3), lo que no impide que algunos planos aislados hagan uso de un zoom (T/4.5) y que aún requiriendo mayores niveles de luz, su aspecto sigue asemejándose al del resto del metraje. Pero el rodaje con escasa luz supone que la profundidad de campo es prácticamente inexistente, provocando ocasionalmente que un actor compartiendo plano con otro –lo que ocurre con frecuencia en el primer tercio del film- comience a mostrarse desenfocado en el momento en que se encuentra en una distancia focal ligeramente diferente. Sin embargo, esta limitación está usada de manera ventajosa por los cineastas, puesto que la mencionada similitud entre el diseño del Alien y los decorados –más el contraluz,- hace que éste quede oculto en los fondos mediante el desenfoque en algunos planos, o simplemente que el espectador tenga la incertidumbre acerca de su presencia, potenciando así de manera muy efectiva el suspense y la opresiva atmósfera de terror.
Rodada casi íntegramente con dos cámaras (una operada al hombro por el propio Scott, y la otra con un teleobjetivo por Vanlint), de “Alien” también destaca el excelente uso de los destellos de las luces en el objetivo cuando inciden directamente sobre éste o el empleo de luces parpadeantes y estroboscópicas durante el claustrofóbico final.
Conclusión final
En definitiva, “Alien” es una película magníficamente fotografiada, de una gran valentía, atrevimiento y talento en la puesta en escena, que además de contar con un aspecto magnífico y completamente moderno —fruto de su innovador estilo visual— no se encuentra siquiera desfasada en el apartado de efectos visuales, en el que la iluminación de las maquetas por parte de Denys Ayling se integra a la perfección con el metraje rodado por la primera unidad. Asimismo, la influencia de “Alien” eleva a Derek Vanlint a la categoría de mito, pues trabajando casi en exclusiva en anuncios publicitarios, éste y su único crédito adicional (“Dragonslayer”, 1981) son dos películas de un acabado y un aspecto visual tan irreprochable como inagotable fuente de inspiración.
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.