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Christine (1983) – Fotografía de Donald M. Morgan
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Fotograma de Christine (1983), con fotografía anamórfica de Donald M. Morgan, ASC

Christine (1983) – Fotografía de Donald M. Morgan

«Christine»
Título en España: Christine
Año de producción: 1983
Director: John Carpenter
Director de fotografía: Donald M. Morgan, ASC
Ópticas: Panavision C-Series y Super High Speed
Formato y relación de aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en: HDTV

La fotografía anamórfica de Donald M. Morgan abraza la oscuridad, los contraluces y los destellos de los faros para convertir el Plymouth Fury en una presencia amenazante.

La película

Adaptación de la novela de terror de Stephen King, en la que el vehículo que da nombre tanto al libro como a la película —un Plymouth Fury de 1958— comienza a ejercer una peligrosa influencia sobre el joven alienado que lo compra al hermano de su antiguo dueño, fallecido en su interior. Se trata de una historia de King con trazos similares a «The Shining»: la influencia maligna que allí ejerce el hotel sobre el personaje de Jack Nicholson domina aquí al protagonista, trasladada al ambiente preuniversitario de un pueblo californiano.

John Carpenter, que necesitaba un éxito comercial después del fracaso de «The Thing» (1982), hace todo lo posible con un material de segunda clase. Es especialmente gracias a su oficio por lo que este pequeño clásico se mantiene vigente.

Fotograma de Christine (1983), con fotografía anamórfica de Donald M. Morgan, ASC

El director de fotografía

El director de fotografía fue Donald M. Morgan, ASC, quien ya había trabajado a las órdenes de Carpenter en la película televisiva «Elvis» (1979) y repetiría funciones al año siguiente en «Starman». Operador de carrera principalmente televisiva y especialista en fotografía aérea durante sus inicios, Morgan demuestra una gran solvencia técnica y hace olvidar sin problemas a Dean Cundey, ASC, el operador habitual de Carpenter en aquella época en títulos como «Halloween», «The Fog» o «Escape from New York».

Análisis del estilo visual

«Christine», como la gran mayoría de la filmografía de su director, está rodada en un vistoso formato panorámico anamórfico que los cineastas aprovechan plenamente. La escena de apertura, ambientada en una cadena de montaje de Detroit durante los años cincuenta, utiliza tonos dorados y ligeros filtros de niebla, creando de inmediato un estilo retro que encaja con el tema «Bad to the Bone» que suena en pantalla.

Según Carpenter, Morgan rodó esa escena con material Fuji, seguramente la emulsión 8518 250T, para separarla aún más del resto de la película. El grueso de la acción se sitúa en 1978, unos años antes del rodaje a comienzos de 1983, sin que los cineastas aplicasen un proceso especial a la imagen. Sorprende que gran parte de la película transcurra de noche, lo que seguramente implicó el revelado forzado de la emulsión habitual de la época, Kodak 5247 125T, o la utilización de la entonces novedosa 5293 250T.

El empleo frecuente de ópticas anamórficas a máxima apertura permitió trabajar con niveles de luz más bajos, alrededor de T2.0. Esto produce una profundidad de campo muy reducida y una estructura de grano visible, consecuencia del revelado forzado o de aquella temprana emulsión de alta sensibilidad.

El estilo de Morgan es muy sobrio y cercano al que hubiera aplicado Cundey. En los exteriores nocturnos emplea grandes unidades de iluminación, generalmente a contraluz, con un suave relleno sobre los personajes y un buen aprovechamiento de la luz disponible en los fondos. Los interiores diurnos tratan de emular la luz natural, como ocurre en el instituto, mientras que los nocturnos combinan fuentes integradas en los decorados con luz rebotada para elevar los niveles y luz dirigida fuertemente difuminada sobre los actores.

Es una solución característica de la época, pero ejecutada con enorme solvencia incluso en escenas difíciles como las de la cadena de fabricación o la nave donde el protagonista estaciona el coche, resueltas mediante lámparas PAR integradas y suspendidas del techo. «Christine» pertenece a un cine que no teme la oscuridad y busca una imagen realista con el atractivo necesario para resultar creíble. Destaca especialmente el uso de los flares anamórficos para trasladar a la pantalla la agresividad de los faros y la manera en que ciegan a sus víctimas.

Conclusión final

Lo mejor es el sabio manejo que hace Carpenter de los medios puestos a su disposición: la Steadicam aparece en pocas ocasiones, pero muy bien elegidas; las grúas aportan elegancia, especialmente en el prólogo de los años cincuenta; y los planos secuencia y las composiciones anamórficas, generalmente con focales tendentes al angular, consiguen un aire clásico y una solvencia que elevan el material por encima de lo que permitiría su historia.

Sin ser uno de los grandes títulos de Carpenter, su trabajo con la cámara y el notable oficio de Morgan con la iluminación hacen de «Christine» una estupenda muestra del estilo de su época. La película arrastra todavía la influencia de la gran generación de directores de fotografía que despuntó en los años setenta —Willis, Alonzo, Roizman, Zsigmond, Hall, Fraker o Cronenweth—, antes de que el esteticismo procedente de la publicidad y el videoclip se convirtiera en la norma del cine dirigido al público adolescente.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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