Clear and Present Danger (Peligro inminente, 1994) – Fotografía de Donald M. McAlpine
Título en España: Peligro Inminente
Año de Producción: 1994
Director: Philip Noyce
Director de Fotografía: Donald M. McAlpine, ASC, ACS
Ópticas: Panavision Primo Anamorphic
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Donald M. McAlpine prolonga el universo visual de Jack Ryan con una imagen anamórfica limpia, natural y diferenciada por el color entre Washington y Colombia.
La película
Adaptación de una novela de Tom Clancy, escrita por Donald E. Stewart —guionista de la anterior Patriot Games—, Steven Zaillian (Schindler’s List) y el guionista y director John Milius. Los tres proporcionan al director australiano Philip Noyce un texto lo suficientemente elaborado, con ciertos elementos de cine de espionaje y una excelente secuencia de acción, como para mantener el interés del espectador durante sus dos horas y veinte minutos.
Fue el segundo título en el que Harrison Ford interpretó a Jack Ryan, el analista de la CIA que en esta ocasión debe hacerse cargo temporalmente de la agencia gubernamental y de un peligroso caso relacionado con los cárteles de la droga en Sudamérica. Los resultados, desde el punto de vista del entretenimiento, son casi óptimos, aunque la película trate de resultar más ligera que sofisticada —podría haber sido un gran filme de espías— y ello perjudique un poco el resultado global. James Earl Jones, Joaquim de Almeida, Anne Archer, Willem Dafoe, Henry Czerny, Donald Moffat y Harris Yulin, entre otros, completan el reparto.

El director de fotografía
El director de fotografía volvió a ser, como en Patriot Games, el australiano Donald M. McAlpine, ASC, ACS, un operador ya muy veterano por entonces. Pertenecía, aunque era algo mayor que el resto, a la generación de directores de fotografía que apareció en Australia durante los años setenta y comienzos de los ochenta, junto a Russell Boyd, Dean Semler y John Seale.
De su carrera en EE. UU. destacan títulos como Predator (John McTiernan, 1987), Medicine Man (John McTiernan, 1992), Mrs. Doubtfire (Chris Columbus, 1994), The Edge (Lee Tamahori, 1997) y, quizá sobre todo, Romeo + Juliet (Baz Luhrmann, 1996) y Moulin Rouge! (Baz Luhrmann, 2001), por la que fue candidato al Oscar y al premio de la American Society of Cinematographers. Durante los años ochenta también colaboró dos veces con Alan J. Pakula, en Orphans y See You in the Morning, y cerró la carrera de Martin Ritt con Stanley & Iris (1990).

Análisis del estilo visual
La fotografía de Clear and Present Danger guarda muchas similitudes con la de Patriot Games, algo lógico al tratarse de una secuela en la que Noyce y McAlpine repetían en sus respectivos puestos. Técnicamente, ambas recurrieron a las mismas ópticas, las Panavision Primo Anamorphic, las mejores lentes anamórficas disponibles en aquella época, aunque su peso y tamaño descomunales han hecho que sean menos populares hoy que durante los años noventa.
Con el mismo cristal Leitz que los Primo esféricos convencionales, proporcionan una imagen excelente en toda circunstancia. Clear and Present Danger posee así un aspecto muy nítido que McAlpine no altera con técnicas de filtraje. Como la película se desarrolla en dos lugares bien diferenciados —Washington y Colombia, aunque fue rodada principalmente en México—, el director de fotografía los separa mediante el color: las escenas norteamericanas presentan tonos fríos y azulados, obtenidos con una emulsión equilibrada para tungsteno sin el filtro corrector 85B, mientras que las secuencias sudamericanas parecen utilizar algún filtro tipo Tobacco o Chocolate para producir un aspecto mucho más cálido.

Más allá de ello, la fotografía es realmente sencilla, pese a lo complicado que debió de resultar el proyecto. McAlpine no busca grandes complicaciones ni ambientes estéticos muy elaborados para impresionar al espectador. Como ya ocurría en Patriot Games, su trabajo es tan poco recargado que a veces parece una evolución natural de lo que habría hecho el británico John Alcott —cuyo último filme fue No Way Out— de no haber fallecido tan joven y de forma repentina.
El director de fotografía australiano consigue una imagen natural, con una luz que encaja con cada lugar en el que se desarrolla la película, ya sea la casa de Ryan, las dependencias de la CIA o las escenas con los cárteles de la droga. No llama demasiado la atención por sí misma y mantiene un grado de sofisticación muy medido: lo justo para que todo luzca bien sin dejar de parecer natural, pero sin caer tampoco en un realismo documental.

Conclusión final
Philip Noyce, un realizador que llamó mucho la atención con Dead Calm (1988), venía de cosechar un grave traspiés con Sliver (1993), un fallido vehículo para el lucimiento de Sharon Stone. Sin embargo, ello no parece afectar a su pulso en esta película, la última de Jack Ryan de la que se hizo cargo, al igual que su protagonista, Harrison Ford.
Gracias al clasicismo con el que está rodada y editada, y a la forma en que McAlpine trata la imagen, Clear and Present Danger resulta muy disfrutable desde el punto de vista del entretenimiento y también para quien busque oficio, que aquí lo hay a raudales. Representa un tipo de cine basado en localizaciones y acción física que, con la posterior generalización de los efectos visuales digitales, poco después se pasaría de moda. Con este mismo texto y aires menos comerciales podría haberse obtenido un notable filme de espionaje, pero, dentro de sus pretensiones, esta secuela de Patriot Games es incluso más disfrutable que aquella.
Vista en HDTV
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.
Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.
Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.
Sobre el autor
Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.
Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.
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