Film de acción en tono autoparódico, que tiene como protagonista a un antiguo asesino a sueldo (Keanu Reeves) que decide volver a la acción cuando tras la muerte de su esposa (Bridget Moynahan), unos mafiosos que casualmente resultan ser sus antiguos empleadores, le asaltan en casa, le roban su coche y, encima, matan a su perro. Ello desatará la ira de John Wick, que no parará hasta vengarse del jefe de la banda (Michael Nyqvist) y su hijo (Alfie Allen). El argumento no es más que una mera excusa para ejecutar casi hora y media de escenas de acción, con peleas y disparos por doquier, aunque por el camino los cineastas tienen tiempo suficiente para introducir algunas ideas curiosas (como el hotel en el que los mafiosos se respetan, o el servicio de retirada de cadáveres) que evidencian que todo el film es en realidad una parodia del subgénero de las venganzas. Lo malo es que a pesar que el film posee una duración ajustada, en el tercio final la cosa empieza a decaer ya un poco, ya que tanta pelea y tan poco argumento resulta algo agotador. Parece ser que aunque la película está firmada nada más por Chad Stahelski, fue dirigida también por David Leitch, quien habría firmado como productor por exigencias del Director’s Guild of America (DGA).

El director de fotografía fue Jonathan Sela, quien parece absolutamente especializado en este tipo de proyectos comerciales de acción, ya que después de hacer uno de sus primeros largometrajes con el remake de “The Omen” (John Moore, 2006), se encargó de la fotografía de películas como “Max Payne” (John Moore, 2008), “Law Abiding Citizen” (F. Gary Gray, 2009) o incluso la última película de Bruce Willis en su icónico personaje de John McClane, “A Good Day to Die Hard” (John Moore, 2013). Con posterioridad, Sela ha rodado “Atomic Blonde” (David Leitch, 2017), “Transformers: The Last Knight” (Michael Bay, 2017), “Deadpool 2” (David Leitch, 2018), “Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw” (2019) o “Bullet Train” (David Leitch, 2022). Además de encargarse de estos proyectos de acción, Sela también es un especialista en el rodaje de videos musicales para artistas de primerísima línea, lo que pone de manifiesto que es un director de fotografía especializado en las útimas modas y tendencias.

“John Wick” es una película rodada en digital con la Arri Alexa, pero curiosamente, está rodada tanto en formato esférico (con ópticas Cooke S4) como en anamórfico, con los Hawk V-Lite Vintage ’74. No parece haber una razón clara para que unas escenas fueran rodadas en esférico y otras en anamórfico, aunque sí que es cierto que gran parte de las escenas nocturnas sí que son las rodadas con los Cooke S4 y los anamórficos, por lo general, aparecen más en las diurnas, aunque hay ejemplos de lo contrario en el film. Y la mezcla es muy extraña, porque a veces incluso en la misma localización, en escenas diferentes (como en la casa del personaje de Michael Nyqvist), los cineastas utilizan ambos formatos indistintamente. La única regla que parece inalterada es que las ópticas no están mezcladas dentro de la misma escena, o al menos, dentro de los mismos bloques dramáticos. Dicho esto, el rendimiento de los Cooke S4 es infinitamente superior al de los Hawk, no porque estos sean las versiones Vintage ’74 que se supone que tienen mayor tendencia al flare y un menor contraste, sino porque estas ópticas anamórficas, salvo que se cierren mucho de diafragma, con absolutamente incapaces de dar foco en todo el fotograma… (lo cual hace que los Hawk tengan muchos fans, por otro lado), de manera que cuando aparecen los Cooke S4, el efecto es muy notable, pues no solo son más nitidos y contrastados, sino que el reparto de foco por el fotograma es completamente uniforme, dando un aspecto mucho más limpio y aséptico en conjunción con la Arri Alexa.

Gran parte del film posee, quizá, una corrección de color algo intrusiva, pues hay constantes tonos fríos en los exteriores, que a veces lucen algo forzados, e incluso alguna escena muy cálida que parece forzada en sentido contrario. Pero el fuerte de Jonathan Sela es cuando ilumina y, más específicamente, cuando hace mezclas de diferentes temperaturas de color, como el azul tipo Peacock que emplea mezclado con el rojo en las escenas en el club nocturno (que posiblemente son las que mejor lucen de toda la película, con mucha diferencia). Gran parte de la película emplea sin pudor colores virados, de todos modos, desde diferentes tonos de azul a verdes, e incluso, como estaba de moda en la época, fuertes flares anamórficos (pero no azules, una característica de la versión Vintage de los Hawk), dentro de un conjunto que siempre busca, de manera absolutamente clara y decidida, la estilización por encima de cualquier otra consideración.

Aún así, con respecto a otras películas que ha rodado Jonathan Sela (como “Deadpool 2”, que es mucho más sofisticada), se percibe claramente que “John Wick” fue una película no de presupuesto reducido, pero quizá sí ajustado (20 millones de dólares), lo cual no es tanto si tenemos en cuenta todas las escenas de acción, con especialistas, caídas, accidentes de coches, disparos, etc. que copan de manera absoluta la proyección. Parece ser que ambos directores procedían precisamente de ese mundo de los dobles de acción, de manera que tampoco es sorprendente que las coreografías de todas esas escenas sean uno de los puntos fuertes de la película, con especial mención al trabajo al respecto de Keanu Reeves, que claramente es quien personalmente las ejecuta en un porcentaje altísimo de escenas de la película.
Título en España: John Wick
Año de Producción: 2014
Director: Chad Stahelski, David Leitch
Director de Fotografía: Jonathan Sela
Ópticas: Cooke S4, Hawk V-Lite Vintage ‘74
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (ArriRaw), 2.4:1
Vista en Blu-ray
© Ignacio Aguilar, 2025.