REDES SOCIALES
Copyright © Ignacio Aguilar
Miami Vice: fotografía digital de Dion Beebe
8419
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-8419,single-format-standard,wp-theme-bridge,wp-child-theme-bridge-child,bridge-core-3.3.4.6,qi-blocks-1.5.3,qodef-gutenberg--no-touch,qode-optimizer-1.2.3,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-smooth-scroll-enabled,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-30.8.8.6,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-8.7.2,vc_responsive
Miami Vice (2006), fotografía de Dion Beebe

Miami Vice (Corrupción en Miami, 2006) – Fotografía de Dion Beebe

«MIAMI VICE»
Título en España: Corrupción en Miami
Año de Producción: 2006
Director: Michael Mann
Director de Fotografía: Dion Beebe, ASC, ACS
Ópticas: Zeiss DigiPrimes & DigiZooms + Ultra Prime
Emulsión: Kodak 5201 (50D) & 5229 (Expression 500T) (escenas seleccionadas)
Formato y Relación de Aspecto: HDCAM SR (1080p) + Super 35, 2.4:1
Otros: 2K Digital Intermediate

Michael Mann y Dion Beebe explotan deliberadamente las limitaciones del HD de primera generación para crear una imagen de vídeo radical, imperfecta y casi irrepetible.

La película

Adaptación cinematográfica de la serie de televisión de los años ochenta protagonizada por Don Johnson y Philip Michael Thomas, con Colin Farrell y Jamie Foxx retomando los papeles principales y con el que fuera productor ejecutivo de la serie, Michael Mann, asumiendo la dirección, el guion y la producción.

El argumento lleva a los detectives Crockett y Tubbs a infiltrarse en una peligrosa organización que transporta droga desde Sudamérica y el Caribe hasta los Estados Unidos, con tiempo para describir las relaciones personales de los protagonistas, como es habitual en el cine de Mann, así como para tratar de situarse a la vanguardia de la estética con un rodaje en digital, siguiendo la estela de la anterior «Collateral» (2004).

Los resultados, que decepcionaron a muchos, son sin embargo muy buenos, por más que se dé la extraña circunstancia de que los protagonistas, quizá porque Mann los entiende como muy compenetrados, apenas interactúan entre sí. Gong Li, Ciarán Hinds, Luis Tosar, Naomie Harris, Justin Theroux, Barry Shabaka Henley y John Ortiz completan el reparto.

Miami Vice (2006), fotografía de Dion Beebe

El director de fotografía

El director de fotografía fue Dion Beebe, ASC, ACS, en la que hasta la fecha es su segunda y última colaboración con Michael Mann, un director muy preocupado por la estética de sus películas y que, a pesar de haber obtenido siempre resultados que, cuando menos, son interesantes o diferentes, es también conocido por resultar un hombre muy complicado para sus directores de fotografía.

De hecho, Beebe fue el encargado de terminar «Collateral» (2004) después de que Paul Cameron —director de fotografía de «Man on Fire» (2004)— abandonase el rodaje dos o tres semanas después de iniciarlo, tras haber realizado una complicada preproducción con Mann y haber sentado las bases del aspecto de la película.

Beebe es sobre todo conocido por su asociación con el realizador Rob Marshall, con el que ha rodado películas como «Chicago» (2002), «Memoirs of a Geisha» (2005), por la que obtuvo el Óscar a la mejor fotografía, o «Nine» (2009). También ha fotografiado producciones de acción pura como la notable «Edge of Tomorrow» (2014) o «13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi» (2016). Se encargó asimismo, de nuevo junto a Marshall, de la fotografía de «Mary Poppins Returns» (2018), pendiente de estreno cuando se escribió originalmente esta reseña.

Dion Beebe y la fotografía digital de Miami Vice

Análisis del estilo visual

«Miami Vice» (2006), como indicábamos, destaca mucho a nivel estético porque Michael Mann quiso continuar el camino abierto en «Collateral», que incluía muchísimo material adquirido en formato digital, aunque no hay que olvidar que su primera película en incorporar la HD, si bien en pequeñas cantidades, fue «Ali» (2001).

Sin embargo, en «Collateral» gran parte de las situaciones de luz controlada en interiores fueron rodadas en celuloide, circunstancia que Mann se propuso modificar aquí, rodando casi toda la película en HD, a excepción de algunas tomas de alta velocidad para las que la tecnología de la época le obligó a seguir recurriendo al celuloide.

En su mayor parte, Beebe rodó la película haciendo uso de la cámara Thomson Viper FilmStream, la misma empleada por Harris Savides y David Fincher en «Zodiac» (2007), uno de los tempranos hitos de la cinematografía digital. También empleó cámaras Sony F900 y F950 en determinadas situaciones.

Las lentes fueron los Zeiss DigiPrimes y DigiZooms, cuya montura B4 y el pequeño formato que cubrían precipitaron su desaparición de los rodajes. Estas cámaras HD fueron sustituidas después por modelos como la Sony F35, la Arri D21 o la Panavision Genesis, que ya incorporaban sensores Super 35, antes de la llegada de las primeras Red One o Arri Alexa.

Thomson Viper y ópticas Zeiss DigiPrime en Miami Vice

Estéticamente, «Miami Vice» es una película muy diferente a lo que Hollywood nos tiene acostumbrados. En su momento, su estética digital hizo de ella una obra, si no rompedora —dicho calificativo describe mejor a la anterior «Collateral»—, sí muy refrescante. A diferencia del uso habitual del formato digital para imitar al celuloide, o de rodar en digital como si se hiciera en celuloide, Mann quiso trabajar en digital y buscar una estética propia para este formato de adquisición.

Por ello, destaca la a veces exagerada profundidad de campo, fruto de los pequeños sensores que equipaban estas cámaras —más similares al Super 16 que al Super 35—. Se utilizaban focales muy cortas en casi toda circunstancia y, por muy abierto que estuviera el diafragma, los fondos seguían estando razonablemente enfocados.

Por otro lado, para poder reducir los niveles de luz, Mann hizo que Beebe rodase mucho material con el obturador a 270 o 360 grados. Esto aporta medio stop o un stop completo de exposición, pero también causa el consabido blur, un artefacto que se asocia habitualmente con el vídeo.

Profundidad de campo y obturador abierto en Miami Vice

El efecto de todas estas decisiones, incluida la de rodar con niveles de iluminación exageradamente bajos, lo cual produce mucho ruido en la imagen, es que «Miami Vice» tiene un aspecto completamente de vídeo. Ya lo tenía en su momento y es evidente que lo sigue teniendo veinte años después de su estreno.

Con el paso del tiempo y la perspectiva que este otorga sobre los acontecimientos pasados, se da la circunstancia de que el aspecto HD de esta película, por los medios con los que fue rodada, ha quedado también muy desfasado. Cualquier cámara digital de alta gama de Arri, Sony o Red ofrece en 2026 una calidad infinitamente superior a la de las cámaras empleadas en este rodaje.

Ello hace que, curiosamente, el aspecto de «Miami Vice» se asemeje ahora más que nunca al de un noticiario, también rodado en HD: abundante profundidad de campo, efectos de vídeo como consecuencia de trabajar con el obturador abierto y un enorme ruido en muchas secuencias, a veces incluso inconsistente dentro de ellas. A ello se suman un color muy deficiente y una latitud de exposición —con poco detalle en sombras y altas luces quemadas— muy escasa para los estándares actuales.

Para ampliar sobre el Digital Intermediate y la integración de materiales fotoquímicos y digitales en el flujo de posproducción:

El Negativo Cinematográfico (V): escaneado, Digital Intermediate, restauraciones 4K y flujo contemporáneo

Noches digitales, ruido y luces duras en Miami Vice

Conclusión final

Así que, por mucho que Beebe y Mann iluminasen la película de una manera quizá poco ortodoxa —hace uso de fuentes de iluminación duras en muchos momentos, algo especialmente aparente en los exteriores nocturnos—, lo que en cierto modo la separa de un reality, estética a la que por momentos se aproxima, el conjunto está muy lastrado por intentar estar a la vanguardia de la época tratando además de exprimir los medios técnicos al máximo, especialmente cuando estos aún no estaban preparados o perfeccionados para un rodaje en condiciones tan sumamente adversas.

Sin embargo, la parte positiva es que el aspecto de «Miami Vice», por la suma de las elecciones técnicas y de las elecciones artísticas derivadas de ellas, es prácticamente único e inigualable. Ofrece un punto de vista que, por el tremendo efecto de vídeo de las imágenes, a veces parece más real y a veces parece estilizado. Por ello sigue siendo una película que, con sus fallos y aciertos, resulta interesante para ser revisada, aunque solo sea para observar el tremendo avance de la técnica y de los medios desde su estreno hasta nuestros días.

Vista en 35mm & Blu-ray

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados. Las opiniones expresadas son estrictamente personales.