Título en España: T2: Trainspotting
Año de Producción: 2017
Director: Danny Boyle
Director de Fotografía: Anthony Dod Mantle, ASC, BSC, DFF
Ópticas: Leica Summicron-C, Angenieux Optimo, Ultra Prime 8R
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (Arriraw, 3.4K), 1.85:1
Vista en Blu-ray
Anthony Dod Mantle mezcla cámaras, texturas, difusión y colores saturados en una secuela visualmente llamativa, pero poco coherente y escasamente integrada en su relato.
La película
Descafeinada continuación de la película original de 1996, que parece no tomar más que algún detalle de la secuela literaria escrita por Irvine Welsh y publicada en 2002. El director Danny Boyle y el guionista John Hodge recuperan a los cuatro protagonistas: Mark Renton —Ewan McGregor— vuelve a Escocia después de haber vivido casi veinte años en Holanda y pronto se reúne con los amigos a quienes robó el dinero obtenido por una venta de drogas en la primera parte.
“Sick Boy”, ahora Simon —Jonny Lee Miller—, se dedica a grabar vídeos sexuales con los que extorsiona a sus víctimas; Spud —Ewen Bremner— continúa siendo drogadicto, y Begbie —Robert Carlyle— se ha fugado de la cárcel y desea matar a Renton.
Los resultados son flojos, ya que la película nunca explora caminos nuevos ni desea ser algo más que un “revival” para fanáticos. El ingenio y la frescura del original —que tampoco era perfecto— quedan como un listón al que “T2” no se aproxima ni de lejos.

El director de fotografía
El director de fotografía es Anthony Dod Mantle [ASC, BSC, DFF], quien sustituye a Brian Tufano, el ya entonces veterano director de fotografía de la película original, retirado del mundo del cine desde hacía muchos años. Boyle ha venido alternando a Dod Mantle y Alwin Küchler, con quien rodó títulos como “Sunshine” (2007) o “Steve Jobs” (2015).
Británico establecido en Dinamarca desde los años ochenta, la carrera de Dod Mantle no se desarrolló plenamente en Inglaterra y Estados Unidos hasta su Óscar por “Slumdog Millionaire” (2008), también junto a Boyle. Desde entonces repitió con el director en “127 Hours” (2010) y trabajó con Ron Howard en “Rush” (2013) e “In the Heart of the Sea” (2015), además de con Oliver Stone en “Snowden” (2016).
Anteriormente fue un director de fotografía muy ligado a Lars von Trier, con quien no trabaja desde “Antichrist” (2009), así como al movimiento Dogma en general. Dod Mantle siempre ha sido muy dado a experimentar con nuevas técnicas, estilos e incluso formatos, que continúa mezclando constantemente en sus películas.

Análisis del estilo visual
“T2: Trainspotting” no es ajena a este gusto de Anthony Dod Mantle por la experimentación y la creación de texturas diferentes dentro de una misma obra. El grueso de la película está rodado con Arri Alexa —cámaras Mini y XT, grabando siempre en ArriRaw— y las nuevas lentes Leica Summicron-C.
Sin embargo, la proyección muestra también imágenes captadas con cámaras como la Canon C300 MKII, las Indiecam 4KSDI y 2KSDI e incluso alguna minicámara más, todas ellas mezcladas sin pudor a lo largo de la película.
Además, Dod Mantle hace uso de difusión en cámara —quizá del tipo Schneider Hollywood Black Magic—, aunque en un grado variable según las secuencias. En conjunto, la textura es muy poco consistente y ofrece poca coherencia en este aspecto, ya que algunas escenas están rodadas sin filtraje y en otras este resulta muy aparente.

Dod Mantle se aleja también de la primera película con sus elecciones lumínicas. Brian Tufano —quien siempre estuvo muy lejos de ser uno de los operadores británicos más destacados— se limitó prácticamente a iluminarla de forma realista y permitió que Boyle llevara a cabo todas sus piruetas visuales con la cámara. El autor de “Slumdog Millionaire”, en cambio, proporciona a esta continuación una estética muy marcada.
Si bien los exteriores diurnos son los más neutros, casi todos los interiores poseen algún tipo de viraje en el color de la luz. Ya sea mediante luz verde, cian o amarilla, Dod Mantle introduce estos colores de forma muy saturada, sin que ello parezca obedecer a ninguna cuestión más allá de la mera estética.
Tal es la falta de justificación de su luz y su escasa integración en lo que se cuenta —más allá de alguna escena ambientada en pubs o clubes de alterne, donde puede resultar apropiada— que muchas veces parece que el director de fotografía está iluminando un videoclip en lugar de una película.

Como cabría esperar de un operador ganador de un Óscar y del prestigio del británico, la película posee imágenes brillantes dentro de estos contextos. Pero, en lugar de tratarse de recursos integrados en la historia, parece más bien lo contrario: la luz intenta “animar” escenas a las que ni el director ni los intérpretes son capaces de sacarles partido.
Dod Mantle utiliza también en ocasiones grandes aparatos de luz a modo de haces a través de las ventanas, pero, en esencia, todo lo que le quedó tan bien en “Rush” aquí nunca parece encajar.
Para profundizar en cómo las ópticas y el filtraje modifican la textura de la imagen: Guía de Ópticas de Cine (I).
Conclusión final
Boyle tenía cuarenta años cuando realizó el despliegue de energía narrativa y estilística que supone la “Trainspotting” original; aquí supera los sesenta. Quizá esa no sea la razón por la que la película palidece frente a su primera parte, pero lo cierto es que, más allá de algún destello forzado —como el empleo de angulares extremos muy cercanos a los personajes o algún movimiento de cámara frenético—, la puesta en escena y la narrativa no es ya que resulten más calmadas, sino que, comparativamente, son mucho más sobrias.
El principal problema es que el trabajo de Danny Boyle se ha vuelto mucho más rutinario y menos inspirado, como la propia película. Por todo ello, los resultados globales son más bien pobres y distan mucho de los del original, cuya inventiva, frescura y atrevida narrativa —en cierto modo, con todos sus defectos, es la “A Clockwork Orange” de los noventa— están completamente ausentes en una película que, por la indiferencia que provoca, para lo poco que cuenta y cómo lo cuenta, sería mejor que nunca hubiera existido.
© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.