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Who’s Afraid of Virginia Woolf? (1966): fotografía de Wexler
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Who’s Afraid of Virginia Woolf? (1966), fotografía de Haskell Wexler

Who’s Afraid of Virginia Woolf? (¿Quién Teme a Virginia Woolf?, 1966) – Fotografía de Haskell Wexler

«WHO’S AFRAID OF VIRGINIA WOOLF?»
Título en España: ¿Quién Teme a Virginia Woolf?
Año de Producción: 1966
Director: Mike Nichols
Director de Fotografía: Haskell Wexler, ASC
Emulsión: Kodak Double-X 5222 (200T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía en B/N

Haskell Wexler firma un blanco y negro clásico de altos niveles de luz, contraluces duros y una cámara inquieta al servicio de la violencia verbal.

La película

Adaptación de una obra teatral de Edward Albee con la que debutó en el cine el director Mike Nichols, cuya procedencia también eran, precisamente, los escenarios teatrales. En el film, Elizabeth Taylor y Richard Burton, pareja real en aquel momento, interpretan a un matrimonio de mediana edad: él es profesor universitario y ella, hija del presidente del centro. Una noche invitan a su casa a un joven y nuevo profesor (George Segal) y a su esposa (Sandy Dennis).

A través de las continuas peleas dialécticas de los anfitriones, la atmósfera se va enrareciendo y se producen graves conflictos entre los cuatro personajes, hasta desembocar en un final en el que ya no se sabe si los reproches y los temas tratados son reales o imaginarios.

Se trata de un film en el que la palabra y las interpretaciones de los actores —los cuatro fueron nominados al Óscar y las dos actrices resultaron ganadoras— lo son todo, pero que ha quedado terriblemente anticuado en varios aspectos. Especialmente, porque lo llamativo de su planteamiento —la forma de discutir y pelear de Taylor y Burton, que tuvo problemas incluso con la censura— se ha vuelto prácticamente convencional cincuenta años después del estreno. Lo que queda es un film muy largo y cargante, reservado para los incondicionales de la pareja de actores principales.

Elizabeth Taylor y Richard Burton en Who’s Afraid of Virginia Woolf?

El director de fotografía

El director de fotografía que iba a iniciar el proyecto fue Harry Stradling Sr., ASC, pero parece ser que fue relevado por Haskell Wexler, ASC, debido a sus diferencias con Mike Nichols respecto a la forma en que debía fotografiarse a Elizabeth Taylor: Stradling habría buscado glamour, mientras que Nichols no quería embellecer a la intérprete.

Sea como fuere, el film lo firma en solitario Wexler, que ganó por él el primero de sus dos premios Óscar. Fue, además, la última estatuilla entregada a la mejor fotografía en blanco y negro, ya que desde entonces las dos categorías existentes se fusionaron en una única que englobaba films en color y en blanco y negro.

Famoso por su compromiso social y sus trabajos documentales, Wexler tiene en su haber títulos como «In the Heat of the Night» (1967) y «The Thomas Crown Affair» (1968), ambos para Norman Jewison; «American Graffiti» (1973), de George Lucas; «One Flew Over the Cuckoo’s Nest» (1975), de Milos Forman; y «Bound for Glory» (1976), de Hal Ashby, por la que obtuvo su segundo Óscar.

También destacan «Matewan» (1987), de John Sayles; «Blaze» (1989), de Ron Shelton; y «Mulholland Falls» (1996), de Lee Tamahori, entre muchas otras películas.

Fotografía en blanco y negro de Haskell Wexler

Análisis del estilo visual

En el momento de hacerse cargo de «Who’s Afraid of Virginia Woolf?», Wexler tenía en su haber películas como «America America» (1963), de Elia Kazan, o «The Best Man» (1964), de Franklin Schaffner. Sin embargo, parece ser que ningún título se acercaba en presupuesto al presente film, una de las películas en blanco y negro más caras de la época.

A pesar de que toda la acción transcurre en solo dos interiores nocturnos y dos o tres exteriores, los sueldos de los actores, del guionista y productor Ernest Lehman y de figuras en sus oficios como el diseñador Richard Sylbert, el montador Sam O’Steen o el músico Alex North hicieron que el presupuesto fuera de siete millones de dólares de la época.

Ello podría haber generado en Wexler algún tipo de inseguridad y provocado que ajustase mucho y de forma lenta su iluminación, exasperando, por lo visto, a un Nichols que nunca más volvió a contar con él. También causó muchos problemas a una producción que tuvo importantes retrasos debido a los escasos márgenes de trabajo —pocas horas en el set— de la pareja Taylor-Burton.

Luz dura y contraste en Who’s Afraid of Virginia Woolf?

Para profundizar en la Kodak Double-X, su sensibilidad y la textura del negativo cinematográfico:

El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano

Wexler, en el interior de la casa de los protagonistas en la que transcurre el grueso de la narración, emplea la típica iluminación de altos niveles de luz y fuentes duras y puntuales sobre los actores que era habitual en el blanco y negro. Pero, además, lo hace sin ningún brillo o matiz especial que vuelva su estilo más personal entre los otros muchos blancos y negros de los años 60.

Únicamente se aprecia que algunos de los primeros planos más cerrados de los actores poseen una cualidad algo más suave en la luz, es decir, como si Wexler hubiera suavizado algo el aspecto para ellos. Por lo demás, es una estética más en blanco y negro y una que, encima, como indicamos, no es demasiado destacable.

En los exteriores sí hay grandes aparatos de iluminación a contraluz, que generan haces y fuertes transiciones entre las zonas de luz y las de sombra, en un estilo totalmente clásico. Sin embargo, este tampoco resulta especial ni destaca sobre lo visto en cientos de films.

Lo que sí hay en la película es una puesta en escena que, a veces, además del zoom, usa o busca planos con la cámara en mano para generar en el espectador determinadas sensaciones ante las frases vomitadas por los intérpretes. Pero también, en estos y otros momentos, hay muchos, muchísimos planos que están totalmente desenfocados y otros en los que el enfoque es más que deficiente.

Cámara en mano y puesta en escena de Mike Nichols

Conclusión final

Así pues, como indicábamos, se trata de una película cuya estética es bastante convencional y cuyo premio a la mejor fotografía únicamente puede entenderse desde la perspectiva de que fue uno de los films triunfadores de aquella temporada. Esto hace que categorías de menor valor en el mismo, como la fotografía, aumenten exponencialmente sus posibilidades de alzarse con premios. Además, en aquel momento ya apenas se realizaban films en blanco y negro, por lo que la competencia era mucho menor.

Curiosamente, si, como se dice, es cierto que Nichols prescindió de Harry Stradling durante el proceso de llevar este film a la pantalla, para su siguiente película, la memorable «The Graduate» (1967), recurrió a otro veterano de Hollywood como Robert Surtees. Con su apreciable contribución, Nichols consiguió el que sin duda es uno de los grandes hitos del cine de los años sesenta.

Vista en Blu-ray

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados. Las opiniones expresadas son estrictamente personales.