Manchester by the Sea (Manchester Frente al Mar, 2016) – Fotografía de Jody Lee Lipes
Título en España: Manchester Frente al Mar
Año de Producción: 2016
Director: Kenneth Lonergan
Director de Fotografía: Jody Lee Lipes
Ópticas: Canon K35, Angenieux Optimo
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (ArriRaw, 3.4K), 1.85:1
Otros: 2K Digital Intermediate
Premios: Oscars al mejor actor y al mejor guion original; candidaturas a mejor película, dirección, actor secundario y actriz secundaria
Vista en DCP
La sobriedad de la puesta en escena encuentra su equivalente visual en una fotografía fría, contrastada y cotidiana, construida con niveles mínimos de luz y sin subrayados.
La película
Soberbio drama escrito y dirigido por Kenneth Lonergan —«You Can Count on Me» (2000)—, parece ser que sobre la base de un argumento ideado por Matt Damon y John Krasinski. Originalmente iba a ser el debut de Damon detrás de las cámaras, interpretando también al personaje principal, para lo cual encargó el guion a Lonergan.
Felizmente, por problemas de agenda, fue el propio Lonergan quien se hizo cargo de la película, en la que finalmente el papel del atormentado Lee Chandler recayó en Casey Affleck. La historia narra su retorno a su pueblo natal en Massachusetts después de recibir una llamada desde el hospital acerca de la delicada salud de su hermano, interpretado por Kyle Chandler.
Cuando llega, este ya ha fallecido, y Lee debe encargarse de comunicarle la noticia a su sobrino —Lucas Hedges— y hacerse cargo inicialmente de él, a pesar de que su estado de ánimo y su relación con el chico no son demasiado buenos.
Se trata de una película absolutamente dura y seca, maravillosamente bien escrita e interpretada por todo el elenco. Lonergan va describiendo poco a poco a sus personajes y desgranando los traumas de sus vidas a través de una serie de flashbacks, ofreciendo por el camino dos o tres escenas absolutamente desgarradoras, de esas que permanecen en la retina del espectador durante años.
Es, por lo tanto, uno de los mejores filmes de 2016. Una gran Michelle Williams, Gretchen Mol y Matthew Broderick completan el reparto.

El director de fotografía
El director de fotografía es Jody Lee Lipes. Nacido en 1982, esta fue su primera colaboración con Lonergan. Hasta entonces, Lipes era más conocido por su trabajo en publicidad y, sobre todo, en videoclips, como «Can’t Stop the Feeling!» (2016), dirigido por Mark Romanek para Justin Timberlake.
En cine se había ocupado de la segunda unidad de «Extremely Loud & Incredibly Close» (Stephen Daldry, 2011) para Chris Menges y, ya como director de fotografía principal, de «Martha Marcy May Marlene» (Sean Durkin, 2011) y «Trainwreck» (Judd Apatow, 2015).
Durante el rodaje de «Manchester by the Sea», que se prolongó durante aproximadamente tres meses, desde febrero hasta mayo de 2015, Lipes estaba esperando el nacimiento de su primer hijo. Este se produjo hacia el final de la producción, por lo que algunas escenas clave previstas para los últimos ocho días del calendario fueron rodadas por el operador de cámara Petr Hlinomaz al frente de la primera unidad.
Entre ellas se encuentran el reencuentro de Lee con su exmujer en la calle y la visita de Patrick a su madre y al prometido de esta. Así se había previsto desde el principio por si finalmente Lipes debía dejar el rodaje antes de tiempo.

Análisis del estilo visual
El estilo muy sobrio, real y cotidiano de la película está también muy presente en su fotografía, capturada digitalmente con la cámara Arri Alexa XT. Lipes escogió las ópticas Canon K35 y un zoom Angenieux Optimo 24–290mm uncoated, rodando en modo Open Gate en ArriRaw 3.4K.
Parece ser que a Lipes le gusta el aspecto de las K35 especialmente sobre el sensor completo de la Alexa, que hace que los bordes del fotograma sean algo más suaves que el centro, aunque en pantalla el efecto, si es que resulta discernible, es muy sutil.
Las K35 son diseños de los años setenta. El diseño de estas ópticas ultraluminosas recibió un premio científico-técnico de la Academia en 1976, el mismo año en que fueron reconocidas las Zeiss Super Speed. Ópticamente son similares a las Panavision Ultra Speed, con una imagen algo más suave que las Cooke S4, menos contraste y más aberraciones, aunque con mejor respuesta óptica que las Cooke S2/S3 o las Bausch & Lomb Super Baltar.
Tuvieron menos recorrido que otras ópticas de la época porque originalmente se vendían en montura BNCR para cámaras Mitchell o Moviecam, por lo que la obsolescencia de estas afectó mucho a las Canon. Se emplearon en películas como «Aliens» (James Cameron, 1986), «Absolute Beginners» (Julien Temple, 1986) o «American Hustle» (David O. Russell, 2013).
Hoy son muy cotizadas porque existen pocos juegos en el mercado y porque su bonita imagen combina muy bien con los modernos sensores digitales: no son demasiado nítidas ni demasiado contrastadas, poseen grandes aperturas de diafragma —entre T1.3 y T1.5— para rodajes con bajísimos niveles de luz y producen flares muy acusados.
Para ampliar: Guía de Ópticas de Cine (I)
La guía explica el diseño y la personalidad de las ópticas cinematográficas clásicas, además de la relación entre apertura, contraste, nitidez y aberraciones que resulta esencial para comprender la elección de las Canon K35.

Sobre esta paleta —Alexa XT y Canon K35—, Lipes efectúa un trabajo muy realista, con apenas movimientos de cámara, que pretende transmitir al espectador la atmósfera fría de los lugares en los que está ambientada la película. Se sitúa en una línea similar o reminiscente de la de Roger Deakins en «Fargo» (Joel Coen, 1996) o «Prisoners» (Denis Villeneuve, 2013).
Lipes plantea una luz muy contrastada y unidireccional en casi todo momento, sin relleno o casi sin él, que llega hasta los interiores muy filtrada, suavizada y tamizada. Para los exteriores diurnos hay una cuidada elección de las direcciones en las que rodar, con el fin de evitar la utilización de luz artificial, aunque en algunas ocasiones resulte evidente el empleo de algo de luz sobre los actores y de relleno negativo para introducir contraste.
Las escenas interiores nocturnas están resueltas de forma muy sencilla, complementando las fuentes presentes en pantalla. Como toda la película, están rodadas a grandes aperturas de diafragma y con escasos niveles de luz, situaciones en las que la Alexa siempre ha ofrecido grandes resultados.
Las escenas exteriores nocturnas y las diferentes secuencias en el interior de automóviles están también resueltas de la manera más sencilla posible: se utiliza la luz disponible siempre que se puede y se complementa levemente sobre los intérpretes para posibilitar el rodaje cinematográfico.

Conclusión final
Los resultados, a nivel estético, son muy sólidos a pesar de algún ligero inconveniente aquí y allá, como el primer plano de Gretchen Mol en su escena con Matthew Broderick, una de las secuencias no rodadas por Lipes. Aunque tampoco resultan especialmente inspirados, complementan muy bien la narrativa y colaboran de forma decisiva en la atmósfera fría y desapacible de los escenarios de Massachusetts.
Quizá lo peor sea la utilización de dos cámaras durante todo o casi todo el rodaje, que hace muy evidente en varias ocasiones cuándo entra en acción la cámara B. Ello resta verosimilitud en esos momentos a una narrativa que, por otro lado, es muy sobria y que, pese a la dureza y el dramatismo de la historia, jamás cae en lo maniqueo y evita siempre los caminos trillados, ofreciendo el máximo de un grupo de actores en estado de gracia al servicio de un texto estupendo.
© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.