Título en España: Bitelchús
Año de Producción: 1988
Director: Tim Burton
Director de Fotografía: Thomas E. Ackerman, ASC
Ópticas: Panavision Super Speed
Emulsión: Kodak 5247 (100T) & 5295 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en HDTV
Thomas E. Ackerman acompaña el universo de Tim Burton desde un naturalismo amable hasta una fantasía de colores saturados, decorados expresionistas y efectos deliberadamente artesanales.
La película
Segundo largometraje del realizador norteamericano Tim Burton y, a su vez, uno de los más logrados de su filmografía. Tiene como protagonistas a una joven pareja, interpretada por Alec Baldwin y Geena Davis, que posee una bonita vivienda en lo alto de una colina de un pequeño pueblo. Un día, cuando salen a realizar unas compras, fallecen en un accidente de tráfico y se convierten, muy a su pesar, en fantasmas que continúan habitando su casa.
Cuando la vivienda es vendida, llega a ella una odiosa pareja interpretada por Jeffrey Jones y Catherine O’Hara, cuya hija, Winona Ryder, es la única que puede seguir viendo e interactuando con los fantasmas. Como estos no consiguen echar a los nuevos habitantes asustándolos, deciden recurrir a un espíritu especializado en este tipo de situaciones: Betelgeuse, interpretado por Michael Keaton.
“Beetlejuice” es una película festiva que consigue hacer accesible su temática para todos los públicos. Posee un excelente diseño de producción e ideas de gran inventiva, tanto narrativas como visuales, que hacen que su escasa hora y media de proyección pase volando. Destacan especialmente las actuaciones, el diseño de producción y la música de Danny Elfman.

El director de fotografía
El director de fotografía fue Thomas E. Ackerman [ASC], quien se había hecho cargo de “Frankenweenie”, el cortometraje que lanzó a la fama —o, cuando menos, abrió las puertas de Hollywood— a Tim Burton y que después volvería a ser llevado a la pantalla como largometraje por el propio director.
Ackerman no volvería a trabajar con Burton, pero desarrolló una carrera en Hollywood especializado en proyectos de tono fantástico y familiar semejante al presente título: “Moonwalker” (1988), “National Lampoon’s Christmas Vacation”, “Dennis the Menace” (1993), “Jumanji” (1995), “George of the Jungle” (1997), “Rat Race” (2001) o “Alvin and the Chipmunks” (2007), antes de retirarse aproximadamente en 2015. Antes de alcanzar el puesto de director de fotografía, fue operador de cámara de Vittorio Storaro en “One from the Heart” (1982) y se encargó de la segunda unidad del cortometraje experimental “Captain EO” (1985).

Análisis del estilo visual
El diseñador de producción de “Beetlejuice” fue Bo Welch, entonces poco conocido, pero que a raíz de su impactante y provocador trabajo en este film se hizo un nombre de inmediato. Volvería a colaborar con Burton en “Edward Scissorhands” (1990) y “Batman Returns” (1992), que siguen siendo dos de los títulos mejor diseñados de la carrera del director de “Ed Wood”.
Algunas de las obsesiones del director presentes en sus otros films —el pequeño pueblo en el que se ambienta la historia, el estilo del personaje de Winona Ryder o los colores variados y saturados— aparecen también en una obra que contiene algunas de las mejores imágenes de toda la filmografía de Burton. El film comienza con una estética algo suave, amable y poco contrastada, así como con una luz lateral que pretende resultar más o menos naturalista, para evolucionar hacia una estética claramente fantástica que abraza por completo la luz artificial, con imágenes que recuerdan mucho al Storaro con el que Ackerman había colaborado años atrás.

La evolución estética del film se produce poco a poco. Uno de sus puntos de inflexión llega cuando los nuevos habitantes echan abajo la casa de los protagonistas y cambian toda su distribución y decoración: el aspecto rústico inicial es sustituido por otro más moderno, con luces de color integradas en el decorado. El cambio se hace todavía más evidente cuando los protagonistas, ya como fantasmas, piden ayuda y se adentran en el mundo de los muertos, lleno de color y absolutamente festivo, con mezclas de verdes, rojos y azules plenamente saturados.
Este tipo de escenas, con su tono burlón, funciona a la perfección. Los momentos culminantes llegan con la aparición de Betelgeuse, mostrado muchas veces como un personaje en miniatura que habita en la maqueta construida por Alec Baldwin. Los planos incluyen efectos visuales y perspectiva forzada para integrarlo con el resto de los actores, además de apariciones que emplean efectos de stop motion a la antigua usanza.

Ópticas esféricas y textura
Las Panavision Super Speed y su relación con la profundidad de campo, el contraste y la reproducción del color se contextualizan en la Guía de Ópticas de Cine (I).
Conclusión final
Los resultados son muy buenos. El film luce muy bien y deja entrever el notable esfuerzo de preproducción necesario para que todos sus elementos encajen. Pero, sobre todo, un proyecto de este tipo requería la creación de un mundo estético que fuera creíble y, a la vez, suficientemente onírico, con el tono satírico adecuado para que la historia y cuanto sucede a sus protagonistas sea aceptado por el espectador.
En este sentido, los mejores films de la carrera de Burton quizá sean aquellos de corte más personal, o sobre los que obtuvo un mayor control durante todo el proceso creativo, en su primera etapa como director: el presente título, “Edward Scissorhands” o “Ed Wood”, entre ellos. Sus resultados superan ampliamente a los de sus dos películas de Batman, “Batman” (1989) y “Batman Returns” (1992).
© Ignacio Aguilar, 2021. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.