Título en España: Cobra, el brazo fuerte de la ley
Año de Producción: 1986
Director: George P. Cosmatos
Director de Fotografía: Ric Waite, ASC
Ópticas: Panavision Ultra Speed MKII
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esféricos, 1.85:1
Otros: fotografía adicional de Nick McLean
Vista en HDTV
Ric Waite mezcla contraluces, humo, filtros de bajo contraste y una iluminación deliberadamente irregular en una película de acción tan excesiva como visualmente singular.
La película
Adaptación —suponemos que muy libre— de una novela de Paula Gosling, escrita para la pantalla para sí mismo por Sylvester Stallone, que interpreta al policía cuyo nombre da título al film. El argumento es muy simple: una mujer (Brigitte Nielsen) presencia un asesinato y desde ese momento es perseguida por el grupo de asesinos en serie que ha cometido ese crimen.
El caso es asignado al detective Cobretti (Stallone), cuyos métodos son tan suicidas como expeditivos, a fin de proteger a la testigo de los intentos de asesinato de los que es víctima. Cobra no es sino una versión más salvaje, ochentera y disparatada de Dirty Harry (1971), a la que en cierto modo rinde homenaje con dos actores secundarios extraídos del film de Don Siegel —Reni Santoni y Andrew Robinson—, pero cuyo desarrollo es opuesto a la sobriedad de la película protagonizada por Eastwood.
Aunque Cobra es una película con mala fama, hay que reconocerle mucho oficio en la puesta en escena, con brillantes secuencias de acción y especialistas arriesgando su integridad, así como un notabilísimo montaje que potencia las virtudes de un rodaje físico como este.

El director de fotografía
El director de fotografía fue Ric Waite, quien seguramente obtendría el trabajo como fruto de su relación con el realizador Walter Hill, de cuyo cine tiene Cobra bastantes reminiscencias. Waite es conocido sobre todo por su labor en películas como The Long Riders (1980) o 48 Hrs. (1982), ambas a las órdenes de Hill.
También llevó a cabo las labores de dirección de fotografía en Red Dawn (John Milius, 1984), uno de los peores títulos de su director. Waite colaboró además con Herbert Ross en Footloose (1984), con Chris Columbus en su debut en la dirección, Adventures in Babysitting (1987), y ya en los noventa con John Frankenheimer en la película televisiva sobre el campo de prisioneros de Andersonville (1996).

Análisis del estilo visual
La imagen de Cobra es muy típica tanto de su época como del estilo de Ric Waite, un director de fotografía que en aquel momento ya era más bien veterano y superaba holgadamente los cincuenta años. Es típica de los ochenta porque en ella aparecen en múltiples ocasiones los planos a contraluz y llenos de humo que tienen reminiscencias, por ejemplo, del trabajo de Gerry Fisher en Highlander (1986).
En esta ocasión, esos recursos sirven para retratar al grupo de facinerosos que hace las veces de villanos de la función y conseguir que parezcan aún más amenazadores. El resto del film está rodado con un aspecto menos esteticista, pero aun así Waite recurre generalmente a filtros de bajo contraste o tipo Frost —como los Wilson Supa Frost— que hacen que la película a veces tenga un aspecto suave y delicado, una cualidad rara en un film de este estilo.
Para profundizar en las ópticas luminosas y los filtros que modifican el contraste y la textura de la imagen:
También es típica de Waite porque es un operador algo extraño, capaz de rodar exteriores nocturnos muy abierto de diafragma y simplemente cambiar las luces de las farolas por otras de mayor potencia para dar una apariencia de naturalidad a dichas escenas, pero después rodar múltiples interiores con luz dura sobre los actores, cuando lo normal hubiera sido al revés. Curiosamente, Waite hace poco o nada para favorecer a Brigitte Nielsen, que además tiene un estilismo que parece diseñado por su mayor enemigo.

El film, que extrañamente renunció al formato panorámico anamórfico —quizá por influencia de Waite, un operador que aparentemente siempre o casi siempre rodaba en esférico—, está bien rodado por George P. Cosmatos, un realizador con mucho oficio y no siempre bien ponderado.
Aunque aquí hay algo de ese estilo de Walter Hill que comentábamos anteriormente —quizá mediante Ric Waite—, por ejemplo en el uso de teleobjetivos, lo cierto es que en Cobra hay un excelente trabajo de planificación de las escenas de acción, tanto con multicámaras como con el uso de la cámara lenta para determinados momentos.
Ello hace que, por encima de un argumento muy rutinario y del cuestionable mensaje de la película, el mayor interés de Cobra a nivel cinematográfico sea el trabajo de especialistas y el rodaje físico del film, con coreografías organizadas para captar la acción que a veces son muy, muy elaboradas.

Conclusión final
Rara vez es, eso sí, un film de imágenes brillantes. El estilo es demasiado raro y tiene demasiada mezcla de influencias como para poder ser considerado notable, pero lo cierto es que, fruto de esa misma rareza y de todas las fuentes de las que bebe, prácticamente cada fotograma tiene interés.
En algunas partes, el film abraza directamente el esteticismo más propio de un Russell Mulcahy o Adrian Lyne en la época. En otras, el estilo del propio Waite —que aquí usa bastantes filtros de color en las escenas urbanas, suponemos que para hacer que las imágenes tuvieran más chicha— era lo suficientemente llamativo y moderno como para que sus imágenes destaquen, aunque este director de fotografía estuviera lejos de ser un número uno.
Curiosamente, Waite y Mulcahy fueron los encargados de comenzar el rodaje de Rambo III (1988), con el propio Stallone, solo dos años después, antes de que fueran despedidos en mitad de una complicadísima producción de la que tuvo que hacerse cargo sobre la marcha el británico Peter MacDonald.
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.