Título en España: Enemy
Año de producción: 2013
Director: Denis Villeneuve
Director de fotografía: Nicolas Bolduc, CSC
Ópticas: Hawk
Formato y relación de aspecto: Arri Alexa (ProRes 4:4:4), 2.40:1
Vista en Blu-ray
Nicolas Bolduc convierte Toronto en una ciudad opresiva mediante el anamórfico digital, los tonos amarillentos, la subexposición nocturna y unas altas luces llevadas al límite.
La película
Adaptación, parece ser que muy libre, de una novela de José Saramago. Tiene como protagonista a un profesor (Jake Gyllenhaal) que un buen día descubre en una película que, en su misma ciudad, vive un hombre absolutamente idéntico a él.
Denis Villeneuve, director de la estupenda «Prisoners» (2013), firmó justo antes este otro film de carácter más autoral, en el que toma un argumento clásico del thriller y lo lleva por un camino muy diferente, atmosférico y abierto a muchas interpretaciones. Juega con ambigüedades que, una vez finalizada la proyección, asaltarán la mente del espectador.
Por supuesto, ello hace que «Enemy» sea una película no apta para todos los paladares, ya que lo poco convencional de su desarrollo y, sobre todo, de su conclusión puede suponer una enorme decepción para aquellos que busquen un simple entretenimiento. Mélanie Laurent, Sarah Gadon e Isabella Rossellini secundan a Gyllenhaal en su doble papel.

El director de fotografía
El director de fotografía es Nicolas Bolduc [CSC], operador de origen publicitario que ha trabajado la mayor parte de su carrera en la región francófona de Canadá, de la que, como el realizador Denis Villeneuve, es originario.
«Enemy», que por cierto tiene guion del español Javier Gullón y también parte de producción española, es una pequeña producción rodada en Toronto. Los cineastas obtienen un magnífico partido visual de la arquitectura de la ciudad, especialmente de sus infraestructuras y viviendas, como metáfora de una sociedad controlada y atrapada por «las redes».
Según comenta Bolduc en entrevistas, una de las máximas inspiraciones de la fotografía de «Enemy» fue el trabajo de Gordon Willis [ASC] en «The Parallax View» (1974), film que narraba la búsqueda de la verdad por parte de un hombre solitario atrapado por la propia conspiración que pretende desenmascarar.
En este caso, el protagonista es un hombre que no puede escapar de sí mismo, en una ciudad que representa algún tipo de control superior. La influencia de «The Parallax View» se evidencia en la forma en que se magnifica ese control —simbolizado en la mencionada arquitectura de Toronto—, al tiempo que se empequeñece al actor principal en su dualidad de roles.

Análisis visual
Pero también la sombra de Willis —y nunca mejor dicho— es alargada en la concepción lumínica de la obra. Aquí se utiliza igualmente el formato panorámico anamórfico, aunque combinado con la adquisición HD en la Arri Alexa, y unos niveles de iluminación que, al menos en apariencia, son ínfimos.
La casa de Gyllenhaal está iluminada mediante una imitación de la luz de sodio que entraría por las ventanas en mitad de la noche, así como con algunas fuentes integradas para dar un poco de luz aquí y allá. El resultado es una imagen muy oscura y amarillenta, de aspecto sucio y desapacible.
La contraposición son las escenas diurnas, tanto exteriores como interiores, rodadas mediante la técnica opuesta: la sobreexposición, casi hasta el límite de lo que permite la cámara de Arri en su registro de las altas luces.
Para ampliar las características de las ópticas Hawk y otros juegos anamórficos, consulta la Guía de Ópticas de Cine (V): juegos de lentes anamórficas.

Ello produce a veces contrastes fuertes e interesantes. Pero, puesto que llevada al límite la respuesta de la HD aún no iguala o supera a la del celuloide, en ciertas ocasiones la película tiene un aspecto demasiado digital, con una transición demasiado abrupta de las altas luces al blanco sin detalle —quemado—.
La imagen también resulta demasiado limpia en estas escenas diurnas, especialmente en contraposición con el ruido que sí aparece en las nocturnas debido al forzado de la señal en situaciones en las que los niveles de intensidad de luz son muy bajos.

Conclusión final
Aun así, el conjunto en su totalidad es muy estimable y, pese a ciertos inconvenientes, resulta tan sugerente como la propia historia que se narra en pantalla y la forma en que lo hacen los cineastas.
La puesta en escena, muchas veces minimalista, ofrece un trabajo de cámara de gran concisión, sobriedad y elegancia, en el que todos los elementos parecen estar medidos a la perfección.
© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.