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In the Mouth of Madness (1994) – Fotografía de Gary B. Kibbe, ASC
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Fotograma nocturno de In the Mouth of Madness (1994), con fotografía anamórfica de Gary B. Kibbe

In the Mouth of Madness (1994) – Fotografía de Gary B. Kibbe, ASC

Título en España: En la boca del miedo
Año de producción: 1994
Director: John Carpenter
Director de fotografía: Gary B. Kibbe, ASC
Ópticas: Panavision E-Series y Super PanaZoom Cooke (40–200mm, T4.5)
Formato y relación de aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1

Vista en HDTV

Panavision anamórfico, luz dura y noches azuladas en la fotografía de Gary B. Kibbe, ASC.

La película

Uno de los títulos más conseguidos de la segunda etapa de John Carpenter, quien, partiendo de un guion inspirado claramente en la obra de H. P. Lovecraft, propone un filme muy sugerente y arriesgado. Un investigador de seguros encargado de descubrir fraudes —un excelente Sam Neill— debe averiguar el paradero de Sutter Cane (Jürgen Prochnow), un escritor de novelas de terror desaparecido cuyos trabajos parecen poder causar serios trastornos psicológicos en sus lectores. Según se adentra en su investigación, el agente comienza poco a poco a sospechar que ha quedado atrapado en el último libro de Cane.

Carpenter juega de manera constante a sugerir al espectador multitud de sensaciones, con instantes surrealistas, imágenes casi subliminales y un continuo juego entre realidad y fantasía muy bien llevado.

Todo ello hace de In the Mouth of Madness uno de sus títulos más importantes, aunque no siempre sea reconocido como tal, después de sus clásicos de la década de 1970 y comienzos de la de 1980.

Fotograma nocturno de In the Mouth of Madness (1994), con fotografía anamórfica de Gary B. Kibbe

El director de fotografía

El director de fotografía, en su tercera colaboración con John Carpenter, fue Gary B. Kibbe, ASC. Kibbe había entrado en el equipo del operador habitual de Carpenter, Dean Cundey, ASC, como ayudante y ascendió hasta la posición de operador de cámara en Big Trouble in Little China. Después de aquella película, Cundey y Carpenter dejaron de trabajar juntos, de modo que Kibbe ocupó su lugar desde Prince of Darkness hasta Ghosts of Mars, con un total de siete películas y la excepción de Memoirs of an Invisible Man, de la que se hizo cargo William A. Fraker, ASC.

Sin embargo, la carrera de Kibbe en cine no fue muy larga y prácticamente se circunscribe al cine de Carpenter. Fuera de él, solo fotografió algunas películas desconocidas y segundas unidades o fotografía adicional para operadores de mucho mayor prestigio, como Robert Richardson, Jean-Yves Escoffier, Alex Thomson, John R. Leonetti o Gale Tattersall, sin llegar a establecer una relación duradera con ninguno de ellos.

Análisis del estilo visual

En In the Mouth of Madness destaca de nuevo la sobriedad que caracteriza a John Carpenter. Hace uso del formato panorámico anamórfico, con buenas composiciones de imagen y un buen dominio de las distintas focales para modificar la perspectiva, de modo que obtiene una puesta en escena tan concisa como sobria, sin hacer gala de grandes recursos, pero siempre de forma efectiva.

Kibbe plantea una fotografía nocturna que potencia la atmósfera mediante HMI sin corregir —que proporcionan tonos azulados— y humo en los exteriores, además de contraluz. La iluminación de los interiores, si bien no es demasiado interesante, consigue mantener la paranoia propuesta por el guionista y el director gracias a algunos decorados, como la celda en la que comienza la película, y a un uso inteligente de localizaciones con mucha profundidad, como el pasillo del sanatorio o el cine.

Generalmente, Kibbe utiliza luces duras sobre sus actores, en la mayoría de los casos desde arriba, lo que supone un planteamiento no realista que, sin embargo, le va muy bien a la historia. En exteriores diurnos, por el contrario, la utilización de la luz de relleno y las inconsistencias del clima son en ocasiones demasiado obvias.

Conclusión final

Lo mejor de la película son las visiones que muestra durante el viaje nocturno hasta el pueblo en el que se oculta el personaje de Prochnow, especialmente los planos frontales de la carretera en los que aparecen extraños y terroríficos personajes.

Sin lugar a dudas, constituyen lo más logrado de una película que también puede considerarse, con casi total seguridad, el mejor trabajo de su operador.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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