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Las Brujas de Zugarramurdi (2013) – Fotografía de Kiko de la Rica
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Kiko de la Rica durante el rodaje de Las Brujas de Zugarramurdi

Las Brujas de Zugarramurdi (2013) – Fotografía de Kiko de la Rica

Año de Producción: 2013
Director: Álex de la Iglesia
Director de Fotografía: Kiko de la Rica, AEC
Ópticas: Arri/Zeiss Master Primes
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (ArriRaw), 2.4:1
Otros: Digital Intermediate
Vista en DCP

Una propuesta de técnica envidiable e irregularidad artística, cuyo verdadero impulso visual aparece con la noche, los angulares y una iluminación deliberadamente teatral.

La película

Undécima película de Álex de la Iglesia, en la que volvió a contar con su guionista tradicional Jorge Guerricaechevarría —ausente en sus dos anteriores trabajos— y con una solvente producción de Enrique Cerezo y seis millones de euros de presupuesto. La disparatada historia gira en torno a dos hombres, interpretados por Hugo Silva y Mario Casas, que, en compañía del hijo del primero, deciden atracar una tienda de empeños en el centro de Madrid.

En su huida hacia Francia por carretera terminan atrapados en el enorme caserón de un pequeño pueblo cercano a la frontera, en el que las brujas pretenden celebrar un aquelarre. Sin llegar al nivel o la frescura de sus mejores obras y con un argumento y un desarrollo inverosímiles, De la Iglesia recupera en momentos aislados algunas de sus señas de identidad dentro de un conjunto de irregularidad extrema: globalmente fallido, pero que generalmente proporciona un moderado entretenimiento escatológico.

Carmen Maura, Terele Pávez y Carolina Bang interpretan al trío de brujas principales, con Macarena Gómez en el papel de la exmujer de uno de los fugitivos, y Pepón Nieto y Secun de la Rosa como dos policías que los persiguen. Manuel Tallafé, Enrique Villén, Jaime Ordóñez y Javier Botet tratan de robar escenas en una película que también cuenta con cameos de Santiago Segura, Carlos Areces y María Barranco.

Hugo Silva y Mario Casas en Las Brujas de Zugarramurdi

El director de fotografía

El director de fotografía, por quinta vez en la carrera de Álex de la Iglesia, es su paisano Kiko de la Rica, AEC, que también rodó su famoso cortometraje «Mirindas Asesinas» (1991). Es asimismo la tercera película conjunta que realizaron en formato digital, aunque De la Rica es un pionero en España, puesto que rodó «Lucía y el Sexo» (2001) con la Sony F900.

Después de haber usado la Sony F-35 en «Balada Triste de Trompeta» (2010), se había cambiado ya a la Arri Alexa con grabador Codex en «La Chispa de la Vida» (2011). La combinación se repitió aquí junto con las ópticas Arri/Zeiss Master Primes para conseguir una imagen de extraordinaria calidad y tremenda nitidez.

El resultado se encuentra, curiosamente, en el extremo opuesto al anterior trabajo de Kiko de la Rica, «Blancanieves» (2012), rodada en Super 16mm, blanco y negro y con cierta carencia de medios. A pesar de ello, el operador vasco realizó un enorme trabajo que le valió el Goya a la mejor fotografía, entre otros premios y menciones, incluida la de esta página, que lo escogió como uno de los mejores trabajos de 2012. La fotografía de «Las Brujas de Zugarramurdi» también fue nominada al Goya.

Fotografía digital de Kiko de la Rica en Las Brujas de Zugarramurdi

Análisis del estilo visual

El comienzo de «Las Brujas de Zugarramurdi» no es demasiado prometedor, con un rodaje en la Puerta del Sol madrileña en el que priman los planos excesivamente cerrados y una fuerte variación de la velocidad de obturación, entre 45 y 90 grados, para tratar de generar imágenes más intensas y de acción.

Esta constante se repite en bastantes momentos y, sin lugar a dudas, constituye lo peor de la película a nivel estético. Se trata de un recurso molesto que, a estas alturas, después del notable uso que se le dio en «Saving Private Ryan» (1998), «Gladiator» (2000) o incluso «Black Hawk Down» (2001) para fines muy específicos, debería estar completamente desterrado por el abuso que se ha producido desde entonces.

Escena nocturna azul verdosa de Las Brujas de Zugarramurdi

Sin embargo, una vez pasada una larga escena en un taxi que tampoco aporta mucho en el aspecto visual, comienza la mejor parte de la película con la llegada de los personajes a Zugarramurdi y también con la llegada de la noche. Por un lado, De la Iglesia empieza a usar lentes más angulares y planos más amplios y reposados, utilizando el ancho de la pantalla panorámica para repartir ocasionalmente a los actores por el encuadre.

Por otro, Kiko de la Rica retrata la noche de una forma muy estética, mediante una potente e intensa luz azul verdosa de HMI que crea un efecto extraordinariamente teatral y muchas veces irreal, algo a lo que también contribuye una fuerte corrección de color. El planteamiento envuelve bien a los personajes y a la alocada historia que vemos en pantalla.

El repertorio no es excesivamente amplio, puesto que apenas unos haces de luz y humo en los exteriores aportan las mayores variaciones ocasionales. Gran parte del trabajo en el interior de la mansión consiste en la constante mezcla de esta luz azul verdosa con fuentes de iluminación que tratan de imitar los efectos del fuego de velas, antorchas u hogueras, siempre con un tono muy alejado de cualquier atisbo de realidad.

Iluminación teatral del caserón en Las Brujas de Zugarramurdi

Por supuesto, los grandes sets y su diseño muestran parcialmente dónde se ha gastado el dinero invertido, junto con un buen número de efectos digitales que presentan un buen nivel general. Destaca especialmente el clímax final, en el que la cámara flota por el decorado con muchos y elaborados movimientos de grúa y decenas de extras, aunque seguramente gran parte de ellos hayan sido generados por ordenador.

Conclusión final

«Las Brujas de Zugarramurdi» es un conjunto de nivel técnico envidiable, que seguramente marca el tope de lo que podía hacerse entonces en España en películas destinadas principalmente al mercado doméstico. Sus inconvenientes —narrativos, de tono o estilísticos— son más bien de índole artística que técnica, faceta en la que todos los implicados realizan un trabajo más que solvente.

© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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