«Marty Supreme»
Título en España: Marty Supreme
Año de Producción: 2025
Director: Josh Safdie
Director de Fotografía: Darius Khondji, ASC, AFC
Ópticas: Panavision «C Series», «B Series»; Optica Elite
Emulsión: Kodak 5219 (500T)
Cámara/Formato y Relación de Aspecto: Alexa 35 (algunos planos) + 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
35mm anamórfico, lentes Panavision antiguas y algunos apoyos digitales muy bien integrados: Darius Khondji vuelve a convertir el caos de Josh Safdie en puro estilo visual.
La película
Timothée Chalamet interpreta a «Marty Supreme», un joven de Nueva York, a comienzos de los años 50, que trabaja en una zapatería de su tío. Pero ese trabajo no le llena y lo que desea es triunfar en el mundo del ping-pong, por lo que va a participar en un mundial que se disputará en Londres.
Marty tiene mucha energía y muchas ganas de comerse el mundo, pero, tras el mundial y tras conocer a una antigua actriz (Gwyneth Paltrow), casada con un magnate (Kevin O’Leary), toda su existencia se complica, a medida que, a cada paso que da, todo parece salir mal mientras él trata de huir hacia delante.
En este sentido del caos y el frenesí narrativo, «Marty Supreme» tiene mucho en común con «Uncut Gems» (2019), el anterior film del director, que era una co-dirección junto a su hermano Benny Safdie. Como aquélla, la presente película también funciona muy bien, aunque quizá no sea temática ni formalmente tan arriesgada, a pesar de elementos como las canciones de los años 80 y la música electrónica de impronta ochentera para ilustrar todo lo que acontece. El resultado, en todo caso, deja tan exhausto como la propia «Uncut Gems». Odessa A’zion, Tyler Okonma y Abel Ferrara, entre otros, completan el reparto.

El director de fotografía
Darius Khondji [ASC, AFC] repite en este caso como director de fotografía con Josh Safdie. Curiosamente, su hermano Benny ha estrenado también en 2025 una película en solitario, «The Smashing Machine», con fotografía de Maceo Bishop, que fue el operador de cámara de Khondji en «Uncut Gems».
Khondji, que por su trayectoria y veteranía es uno de los directores de fotografía más respetados de la industria, despuntó en Francia con Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet, con las afamadas «Delicatessen» (1991) y «La Cité Des Enfants Perdus» (1995), tras las cuales dio el salto a EE.UU. de la mano de David Fincher en la emblemática «Se7en» (1995), una de las grandes fotografías de los años 90 y de la historia del cine en general.
Desde entonces, Khondji se ha mantenido en primera línea siempre, aunque tratando de asociarse, en la medida de lo posible, a directores autorales o con indudable interés, tales como Alan Parker en «Evita» (1996), Bernardo Bertolucci («Stealing Beauty», 1996), Roman Polanski («The Ninth Gate», 1999), Woody Allen en varios títulos, comenzando por «Anything Else» (2002), Sydney Pollack en «The Interpreter» (2004), Michael Haneke con «Funny Games» (2007) y «Amour» (2012), Wong Kar Wai en «My Blueberry Nights» (2007), o James Gray con películas como «The Immigrant» (2013), «The Lost City of Z» (2016) o «Armageddon Time» (2022), o incluso Alejandro González Iñárritu con «Bardo» (2022). Más recientemente se hizo cargo de «Eddington» (2025).

Análisis del estilo visual
Estéticamente, «Marty Supreme» también es menos extrema que «Uncut Gems», si bien comparten algunas señas de identidad muy claras. Rodaje en celuloide principalmente, uso del formato panorámico anamórfico con lentes Panavision antiguas, utilización de una cámara digital (en este caso, la ARRI Alexa 35) para algunas secuencias, seguramente nocturnas (sin especificar por Khondji) y, además de mucha cámara en movimiento, generalmente focales medias, largas y muy largas, para capturar ese frenesí que vive el protagonista.
Lo que cambia es que, evidentemente, en este caso hay una ambientación de época muy lograda, a cargo del diseñador Jack Fisk, y todo lo que conlleva la época con respecto a la imagen contemporánea de «Uncut Gems». Es decir, en este caso el aspecto es más amarillento y cálido en los interiores, contrastando algo con exteriores más fríos, siguiendo un poco en la distancia el trabajo de época de Gordon Willis, si bien «Marty Supreme» no es una película especialmente oscura. Aunque Khondji también usa LEDs y fuentes de luz modernas, el aspecto es más de luz de tungsteno en esta ocasión, lo que hace que la imagen resulte muy agradable.

En cuanto a la mezcla del formato 35mm y el digital, en visionado en 2K es muy complicado poder darse cuenta de qué escenas fueron rodadas en uno y otro medio de adquisición. Quizá dé la impresión de que en «Marty Supreme» hay menos digital, en proporción, del que había en «Uncut Gems», que estaba además más documentado.
El segmento del perro, el coche y la gasolinera podría ser uno de los candidatos más firmes a formar parte de ese rodaje digital, aunque también hay alguna foto detrás de las cámaras de Gwyneth Paltrow y Timothée Chalamet que muestra el rodaje con una ARRI Alexa 35; es posible que, además de escenas completas, haya planos sueltos que no sean celuloide. En cualquier caso, la integración es muy buena y, desde luego, está muy bien planteada.

En este caso, el trabajo de cámara viene firmado por Colin Anderson, también encargado de la Steadicam. Anderson es muy conocido precisamente por su trabajo para Paul Thomas Anderson, con el que trabaja al menos desde «There Will Be Blood» (2007). Con este movimiento, los cineastas se aseguraron un óptimo reemplazo para Maceo Bishop, cuyo trabajo de cámara y Steadicam precisamente fue uno de los puntos más alabados de «Uncut Gems».
Quizá, nuevamente, «Marty Supreme» es algo más formal y clásica (si es que se puede expresar así) que el film anterior, pero ello no impide que la cámara se mueva constantemente o que los movimientos, que parecen muy medidos y estudiados, no estén ejecutados con brillantez. De hecho, nuevamente, es sin duda uno de los puntos fuertes del presente film.

Conclusión final
Los resultados de «Marty Supreme» son muy buenos, con muchas secuencias que llaman mucho la atención, como por ejemplo el campeonato inicial de ping-pong. Pero es escena a escena, localización a localización, donde Darius Khondji construye un estilo de luz suave, a veces cenital, amarillenta, de relativos bajos niveles, etc., que hace que el film resulte bastante especial en su conjunto; una vez más, Khondji abraza la imperfección como sello personal, lo que hace que la película resulte aún más viva y veraz.
Curiosamente, siendo menos llamativo que «Uncut Gems», por los motivos explicados, por «Marty Supreme» el director de fotografía ha obtenido su tercera nominación al Oscar (las anteriores fueron por «Evita» y «Bardo»). Y no es que no sea merecido, pero también hay que mencionar que es muy probable que el director de fotografía de origen iraní tenga en su filmografía al menos ocho o diez películas de este o incluso más nivel. Lo que quizá ponga más en evidencia sus relativas escasas candidaturas a lo largo de su carrera o que, de hecho, no ganase (de hecho, ni siquiera fue nominado) por un trabajo como «Se7en».
Vista en DCP
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2026.
El Autor
Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía en activo. Ha fotografiado películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (ídem, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025), o las escenas españolas del Western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Tiene pendiente de estreno «Los Que Vienen» (Víctor Català, 2026).
Además colabora en diversos centros educativos, tanto en másteres como en grados o diplomaturas, en TAI, ESCAC, THE CORE o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3. Las opiniones del autor son estrictamente personales. No dudes en contactar para cualquier proyecto creativo.
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He tocado sobre todo cuatro cosas: separación correcta de la ficha inicial, centrado real de imágenes, ALT descriptivos y un par de ajustes mínimos de estilo. Si quieres, te lo dejo en un siguiente mensaje con una **segunda pasada más fina de prosa**, solo sobre ritmo y puntuación, sin cambiarte el contenido.