REDES SOCIALES
Copyright © Ignacio Aguilar
Molly’s Game (2017): fotografía de Charlotte Bruus Christensen
11201
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-11201,single-format-standard,wp-theme-bridge,wp-child-theme-bridge-child,bridge-core-3.3.4.6,qi-blocks-1.5.4,qodef-gutenberg--no-touch,qode-optimizer-1.2.3,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-smooth-scroll-enabled,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-30.8.8.6,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-8.7.2,vc_responsive
Jessica Chastain en Molly’s Game

Molly’s Game (2017) – Fotografía de Charlotte Bruus Christensen

Título en España: Molly’s Game
Año de Producción: 2017
Director: Aaron Sorkin
Director de Fotografía: Charlotte Bruus Christensen
Ópticas: C, B & E Series de Panavision, 37-85mm T2.8 y 70-200mm zoom.
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa XT (ArriRaw), 2.4:1
Vista en HDTV

Charlotte Bruus Christensen convierte la imagen de Jessica Chastain en el centro visual de la película mediante una iluminación suave, lateral y contrastada, sin renunciar a variar texturas, colores y direcciones de luz.

La película

Adaptación del libro de Molly Bloom, interpretada por Jessica Chastain, que narra la historia real de una mujer que estuvo a punto de acudir a los Juegos Olímpicos como esquiadora. Después de sufrir un accidente antes de su clasificación, se marchó a vivir a Los Ángeles, donde pronto se convirtió en anfitriona de importantes partidas de póquer.

Con el tiempo, Bloom se convirtió en objetivo del FBI cuando se trasladó a Nueva York y en sus partidas comenzaron a jugar miembros de la mafia rusa. La película supone además el debut como director del conocido guionista Aaron Sorkin, también autor de la adaptación, quien consigue que una obra de más de dos horas de duración transcurra con mucha agilidad.

La verdadera estrella es su protagonista, para la que Sorkin construye un escaparate de enormes proporciones con el que explota tanto su apariencia como sus dotes interpretativas. Idris Elba, Kevin Costner, Michael Cera y Graham Greene, entre otros, completan el reparto.

Jessica Chastain en Molly’s Game

El director de fotografía

La directora de fotografía es la danesa Charlotte Bruus Christensen [ASC], que cursó estudios en la prestigiosa National Film and Television School (NFTS) de Gran Bretaña y llamó la atención internacional de la mano de Thomas Vinterberg en “The Hunt” (2012), protagonizada por Mads Mikkelsen.

A continuación volvió a trabajar con el realizador en la nueva versión de la novela de Thomas Hardy “Far from the Madding Crowd” (2015). Posteriormente dio el salto a Estados Unidos, donde encadenó títulos como “The Girl on the Train” (Tate Taylor, 2016), “Fences” (Denzel Washington, 2016) y “A Quiet Place” (John Krasinski, 2018), un interesante film de terror con notables logros técnicos.

También rodó “The Banker”, dirigida por George Nolfi y protagonizada por Samuel L. Jackson, estrenada finalmente en 2020. Su trayectoria confirma la consolidación de Christensen como una de las principales directoras de fotografía danesas que trabajan en la industria estadounidense.

Fotografía de Charlotte Bruus Christensen en Molly’s Game

Análisis del estilo visual

A Christensen le gusta especialmente la adquisición en 35mm, pero parece que el hecho de que “Molly’s Game” se rodase principalmente en Toronto hizo que fuera la producción, y no la directora de fotografía, la que escogiese el formato digital mediante la Arri Alexa. Christensen optó por combinar la cámara de Arri con ópticas anamórficas Panavision: principalmente la clásica serie C, así como los zooms 37-85mm T2.8 y 70-200mm T3.5, aunque la producción también llevaba algunas focales de las series B y E. El grueso del film está rodado con la serie C, si bien la distorsión de cojín de varias tomas indica claramente el uso de los zooms.

En general, se trata de una película tan sólida como los trabajos anteriores de Christensen y muy bien rodada. Sorkin ha reconocido sin pudor que apenas sabía sobre el uso de cámaras y que se apoyó mucho en su directora de fotografía. El resultado es, sobre todo, un manual acerca de cómo fotografiar a la actriz principal, que, como reclamo o casi “producto” del film, luce realmente bien.

Iluminación de Jessica Chastain en Molly’s Game

La principal preocupación de Christensen, Sorkin y los equipos de vestuario y maquillaje es crear diferentes looks, todos sofisticados y llamativos, para Jessica Chastain. Alrededor de ella giran todas las escenas de la película y en ellas se prioriza siempre su apariencia. La Molly real aparentemente era o es una mujer que, en palabras del personaje de Idris Elba, siempre vestía de manera “provocativa”. La producción pone un especial cuidado en que también lo sean los atuendos y el aspecto de Chastain. Para ello, Christensen utiliza todo tipo de luces sobre la actriz, aunque generalmente es una luz suave, lateral y, al mismo tiempo, contrastada la que cumple estos requisitos.

Lo mejor es que la directora de fotografía se esfuerza para que la luz en la que aparece Chastain no sea siempre la misma. Hay variedad de texturas, temperaturas de color e incluso direcciones de luz, pero en todas ellas la actriz luce muy bien. El mérito no reside solo en esa variedad, sino en que los cineastas evitan encontrar una fórmula y limitarse a repetirla.

Luz y color en Molly’s Game

La película cuenta con varias localizaciones principales, cada una con su propio aspecto. Los flashbacks de Colorado incluyen secuencias de esquí que lucen tan frías como cabría esperar. Las escenas posteriores de Los Ángeles son mucho más alegres y soleadas, pues corresponden a los momentos de mayor gloria del personaje. Finalmente, Nueva York está caracterizada por una luz suave y fría, que en muchas ocasiones también muestra el ambiente glamuroso en el que se movía la Molly real. La diferenciación visual de estos espacios acompaña con claridad la evolución del personaje sin restarle protagonismo.

Panavision anamórfico en captura digital

La combinación de Alexa XT, series anamórficas B, C y E y zooms Panavision se contextualiza en la guía del formato anamórfico.

Conclusión final

No es un film memorable, aunque está lo suficientemente bien escrito, interpretado y rodado como para justificar su visionado. Tampoco es el mejor trabajo de Christensen, pero sí muestra un oficio muy elevado y un especial cuidado en la relación entre fotografía, vestuario, maquillaje e interpretación.

La variedad con la que Christensen ilumina a Chastain y diferencia Colorado, Los Ángeles y Nueva York evita que la sofisticación visual se convierta en una fórmula monótona. La película confirma así el talento y la proyección internacional de una directora de fotografía con una carrera espléndida tanto en Estados Unidos como en Europa.

© Ignacio Aguilar, 2021. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.