The Accidental Tourist (El Turista Accidental, 1988) – Fotografía de John Bailey
«THE ACCIDENTAL TOURIST»
Título en España: El Turista Accidental
Año de Producción: 1988
Director: Lawrence Kasdan
Director de Fotografía: John Bailey, ASC
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
John Bailey combina zooms anamórficos Cooke Varotal, difusión y luz naturalista en un drama íntimo cuya imagen rehúye deliberadamente el protagonismo.
La película
Adaptación cinematográfica del libro de Anne Tyler, coescrita para la pantalla por el también director del film, Lawrence Kasdan. Este fue su cuarto film como realizador —Kasdan se inició en el mundo del cine como guionista— y en él narra la historia de Macon (William Hurt), un hombre de mediana edad y hogareño que, sin embargo, se gana la vida escribiendo manuales sobre viajes para ejecutivos.
Un día, al regresar a casa de uno de sus viajes, su esposa (Kathleen Turner) le comunica su decisión de divorciarse de él, ya que considera que ninguno de los dos ha sido capaz de superar la muerte de su hijo adolescente. Casualmente, Macon conoce a Muriel (Geena Davis), una mujer que es madre soltera y con la que se resiste a iniciar una relación, a pesar de lo mucho que ella insiste.
Davis ganó el Óscar a la mejor actriz secundaria por su papel, mientras que la propia película, el guion y la música de John Williams fueron las otras candidaturas de un film que, sin embargo, es algo deprimente —por su desarrollo y los personajes que en él aparecen— y, sobre todo, previsible en cuanto a los giros de la trama y su final.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el norteamericano John Bailey, ASC. Fallecido en 2023 a los 81 años, fue presidente de la Academia de Hollywood y un miembro destacado de la American Society of Cinematographers. Conocido por sus amplios conocimientos e inquietudes intelectuales, Bailey se inició en cine muy influenciado por la Nouvelle Vague.
Por ello, no es extraño que no perdiera la oportunidad de ser el operador de cámara de Néstor Almendros, ASC, cuando este se trasladó a EEUU para rodar «Days of Heaven» (1978). También en aquella época fue operador de Vilmos Zsigmond, ASC, y de Charles Rosher Jr., ASC.
Sus primeros films como director de fotografía fueron «Ordinary People» (1980), de Robert Redford, que ganó el Óscar a la mejor película, así como «American Gigolo» (1980), de Paul Schrader. Repitió con Schrader a continuación en «Cat People» (1982) y «Mishima» (1985), al tiempo que comenzó a colaborar con Kasdan en «The Big Chill» (1983) y «Silverado» (1985), siendo «The Accidental Tourist» la última película que rodaron juntos.
Bailey, que después trabajó normalmente en películas más pequeñas, también es autor de la fotografía de dos clásicos de los 90: «Groundhog Day» (1993), de Harold Ramis, e «In the Line of Fire» (1993), de Wolfgang Petersen, además de colaborar con Robert Benton en «Nobody’s Fool» (1994), tras la muerte de Néstor Almendros.

Análisis del estilo visual
Con el paso del tiempo, John Bailey se convertiría en un firme defensor del formato panorámico anamórfico, hasta el punto de que Panavision desarrolló un zoom angular con el elemento anamorfizador en la parte delantera del objetivo a petición del propio Bailey: el AWZ2 40-80mm T2.8, que se conoce popularmente como «The Bailey Zoom».
Sin embargo, con «The Accidental Tourist» Bailey debutó en el formato, que hasta la fecha había evitado hasta el punto de que su anterior colaboración con Kasdan, «Silverado» (1985), fue uno de los primeros films de Hollywood en hacer uso del formato Super 35 —entonces aún conocido como Super Techniscope—, a fin de obtener una relación de aspecto panorámica y evitar el empleo de lentes anamórficas durante su rodaje.
Curiosamente, como otros operadores que no habían rodado o no rodaban habitualmente en formato anamórfico, al hacerlo por primera vez Bailey recurrió a los tradicionales zooms Cooke Varotal 20-100mm y 25-250mm, que en sus versiones anamorfizadas se convierten en un 40-200mm y 50-500mm, perdiendo un diafragma de exposición pero manteniendo el resto de características. Empleó series fijas de anamórficos únicamente en secuencias aisladas y seguramente porque en las mismas no le era posible obtener los diafragmas mínimos de T4.5 y T5.6 que requieren estas lentes.
Para profundizar en los zooms clásicos, sus adaptaciones anamórficas y el rendimiento de las ópticas cinematográficas:

Estéticamente, a pesar de que la elección de las lentes es un poco extraña —porque las lentes fijas anamórficas hubieran requerido menos luz—, «The Accidental Tourist» es una película que intenta tener principalmente una aproximación o tratamiento naturalista. Es decir, Bailey se propone, y más o menos consigue, que los ambientes de la película sean reales, aunque eso sí, siempre con un ojo puesto en intentar favorecer el aspecto de los actores y, sobre todo, el de Kathleen Turner y Geena Davis.
Pero a veces, al hacer esto, lo que ocurre es que emplea haces de luz dura y frontal sobre las actrices, saltándose ese naturalismo y volviendo a un estilo más teatral que parece más propio de la década anterior que ya de finales de los años 80.
Además, para suavizar el aspecto del film, Bailey emplea bastante difusión en cámara —probablemente alguna media en el objetivo, o bien uno de los filtros de cristal que producen un aspecto muy similar al de estas—, lo cual, unido a que los zooms anamórficos tienen una calidad de imagen pobre, hace que la imagen global —en términos de resolución o de técnica— sea bastante inferior a lo que cabría esperar de un film que roza ya los años 90.

Conclusión final
Por ello, la fotografía de «The Accidental Tourist» no es demasiado destacable: acompaña e ilustra las imágenes de Kasdan sin ningún brillo y sin aportarle nada en especial, ya que además se queda en una especie de tierra de nadie. Ni resulta especialmente naturalista, cruda o realista, ni, por otro lado, lo suficientemente sofisticada como para justificar el embellecimiento teatral de determinados momentos; además, las localizaciones en Baltimore son demasiado mundanas para que exista el mínimo glamour.
Por ello no es del todo extraño que Lawrence Kasdan, tras el éxito que obtuvo el film, decidiera buscar un nuevo operador para la siguiente parte de su filmografía, escogiendo a Owen Roizman, ASC, a tal efecto para sus cuatro siguientes películas. Entre ellas se encuentran «Wyatt Earp» (1994) y «French Kiss» (1995), las dos últimas que rodó el gran operador americano antes de tener que retirarse por sus problemas físicos a mitad de la década de los 90.
Vista en HDTV
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados. Las opiniones expresadas son estrictamente personales.