Título en España: Primera Plana
Año de Producción: 1974
Director: Billy Wilder
Director de Fotografía: Jordan S. Cronenweth, ASC
Ópticas: C-Series & Super Panazoom Cooke
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en HDTV
La insólita unión entre Billy Wilder y Jordan Cronenweth convierte una comedia de puesta en escena clásica en un ejercicio de luz suave, formato anamórfico y modernidad visual.
La película
The Front Page adapta la obra teatral de Ben Hecht y Charles MacArthur, llevada anteriormente al cine y escrita aquí para la pantalla por Billy Wilder y su habitual I. A. L. Diamond. Ambientada en el Chicago de 1929, la película sigue a un periodista, interpretado por Jack Lemmon, que solo desea dejar su trabajo para casarse con una joven pianista, encarnada por Susan Sarandon.
Su jefe, el editor del periódico al que da vida Walter Matthau, será capaz de hacer cualquier cosa para impedir la marcha de su colaborador justo el día en que va a producirse la ejecución de un delincuente, noticia que le interesa especialmente. Es un claro ejemplo de comedia screwball: pocos escenarios, muchos personajes entrando y saliendo de cuadro, frases ácidas y humor negro.
The Front Page es una película simpática, pero muy alejada de los mejores logros de Wilder y Diamond e incluso de la pareja Lemmon y Matthau, que comparte pocas escenas a lo largo de la proyección.

El director de fotografía
En una maniobra muy extraña, el director de fotografía fue el entonces joven Jordan Cronenweth, que tenía 39 años. La elección resulta insólita por dos motivos: The Front Page no es una película que se asocie a priori al estilo del director de fotografía de Blade Runner, y Billy Wilder tampoco era un director acostumbrado a los métodos estéticos más avanzados ni solía confiar en operadores jóvenes que estaban despuntando.
Hasta entonces, Cronenweth tenía en su currículum su trabajo como ayudante de cámara de Conrad Hall y dos películas que quizá llamaron la atención de Wilder o de alguno de sus colaboradores: Zandy’s Bride (Jan Troell, 1973) y The Nickel Ride (Robert Mulligan, 1974), además de algún trabajo pequeño y poco conocido.
Operador de estilo muy moderno, Cronenweth destacaría después en títulos como Rolling Thunder (John Flynn, 1977), Altered States (Ken Russell, 1980), Cutter’s Way (Ivan Passer, 1981) y Peggy Sue Got Married (Francis Ford Coppola, 1986).
También fotografió State of Grace (Phil Joanou, 1990), además de la citada Blade Runner, antes de tener que retirarse del cine a una edad muy temprana al sufrir la enfermedad de Parkinson. Murió en 1996, a los 61 años. Una tragedia. En The Front Page estuvo muy bien acompañado en la cámara por el futuro director de fotografía Thomas Del Ruth.

Análisis del estilo visual
De una fusión tan extraña como la de Billy Wilder y Jordan Cronenweth solo podía salir un proyecto de elevado interés estético. The Front Page no defrauda porque es, a la vez, puro Wilder y puro Cronenweth. La película está caracterizada por la habitual puesta en escena del realizador.
Rodando en formato panorámico anamórfico, con lentes fijas excepto el zoom de apertura y con focales tendentes a los angulares, Wilder coreografía tomas muy amplias. Casi siempre hay una gran descripción geográfica del decorado y muchísimos personajes dentro del encuadre.
Aunque los actores se mueven y van y vienen, acompañados por dollies y leves travellings, siempre están perfectamente colocados en sus marcas. Wilder obtiene composiciones que quizá no sean brillantes, pero sí muestran un gran oficio y un dominio experto del lenguaje cinematográfico. Era un maestro de la puesta en escena y, por alguna extraña circunstancia, es muy raro verlo alabado en este sentido.
Para profundizar en las ópticas anamórficas Panavision, sus características y su evolución:

Al mismo tiempo, es una película muy de Cronenweth porque rechaza por completo el estilo de luz dura que aún imperaba en la fotografía en color a comienzos de la década de 1970 y que había dominado toda la filmografía de Wilder. Este estaba acostumbrado a operadores clásicos hasta tal punto que, siete años después, se despidió del cine con Buddy Buddy, para la que contrató a Harry Stradling Jr., un profesional que en los años ochenta seguía usando el estilo de las décadas de 1950 y 1960.
Aquí, casi de forma milagrosa, Cronenweth consigue iluminar los decorados y las amplias tomas de Wilder mediante luz suave. Su estilo todavía no es tan avanzado como el que alcanzaría después, pero, en lugar de emplear el esquema clásico de tres puntos de luz dura, tamiza y suaviza los grandes aparatos y proyectores necesarios para conseguir un diafragma de T4 con una emulsión de 100 ASA.
Hay algo de contraluz, por supuesto, pero la luz principal y el relleno siempre son suaves. De este modo, el aspecto de la película huye radicalmente de la fotografía típica en color que propugnaba, por ejemplo, el citado Stradling. Además, numerosas fuentes integradas en los decorados colaboran a hacer creíble la luz de Cronenweth. Aunque no realizan el verdadero trabajo de iluminación, esta respeta las direcciones y ambientes sugeridos por ellas.

A fin de pulir aún más el aspecto, bien por idea propia o de Wilder, Cronenweth emplea además algún tipo de filtro de bajo contraste o un Fog ligero —su aspecto en proyección es muy similar—. Así se forman halos alrededor de las fuentes de luz y el resultado es aún más suave y delicado que si no se hubiera utilizado el filtro.
Conclusión final
El resultado es muy bueno, aunque no sea una película que, como otras de Cronenweth, se caracterice por un diálogo entre la luz y la sombra. The Front Page adopta, como es lógico, un estilo en clave alta, pero Cronenweth se sale por completo del estereotipo y lo interpreta a su manera. Es especialmente meritorio porque el director era uno de los más importantes de Hollywood y era conocido por emplear precisamente el estilo opuesto a aquel del que huía Cronenweth.
Quizá se eche en falta algo de profundidad de campo para la puesta en escena de Wilder, que requería personajes situados en diferentes planos focales. Incluso se aprecia que las lentes angulares no terminan de rendir bien en los extremos, lo que incrementa la sensación de desenfoque. Aun así, los resultados son lo bastante estimulantes como para que merezca mucho la pena echarle un ojo a este Wilder, por ligero y menor que sea dentro de la gran filmografía del director.
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.