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Blade Runner (1982) – Fotografía de Jordan Cronenweth
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Fotograma de Blade Runner (1982), con fotografía noir de Jordan Cronenweth

Blade Runner (1982) – Fotografía de Jordan Cronenweth

Título en España: Blade Runner
Año de Producción: 1982
Director: Ridley Scott
Director de Fotografía: Jordan Cronenweth, ASC
Ópticas: C-Series y Super High-Speed de Panavision
Emulsión: Kodak 5247 (125T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: Efectos visuales rodados en 65mm. Fotografía adicional de Steven Poster [ASC], Brian Tufano [BSC] y Haskell Wexler [ASC] (sin acreditar)
Premios: BAFTA a la mejor fotografía, NOM

Vista en DCP y Blu-ray

Los haces de luz de Jordan Cronenweth, ASC, convirtieron el noir clásico en la imagen definitiva del futuro.

La película

Adaptación de la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, cuya acción transcurre en Los Ángeles en el año 2019, cuando un antiguo policía recibe el encargo de eliminar a cuatro androides de apariencia y comportamiento humanos conocidos como replicantes, ya que han sido declarados ilegales en la Tierra tras su rebelión en una colonia exterior.

Con esta película debutó en el cine americano el director Ridley Scott —máximo exponente de la generación británica surgida de la publicidad de los años setenta—, tras el fenomenal éxito obtenido tres años atrás con Alien, rodada en Inglaterra con un equipo íntegramente británico, y el prestigio logrado con The Duellists (1977).

A pesar del fracaso económico de la película durante su estreno y de sus dificultades de producción, con el paso del tiempo —especialmente tras la aparición en el mercado del montaje del director a comienzos de la década de 1990, que eliminaba el final impuesto en los pases de prueba y la narración del personaje de Harrison Ford—, Blade Runner se ha consolidado como uno de los mejores títulos de su realizador y un filme enormemente influyente por su apabullante estilo visual.

Fotograma de Blade Runner (1982), con fotografía noir de Jordan Cronenweth

El director de fotografía

Aunque parece ser que el proyecto fue ofrecido en primer lugar al operador de Alien, Derek Vanlint, quien lo habría rechazado porque por aquel entonces ya había decidido retirarse del mundo del cine para rodar publicidad exclusivamente, el director de fotografía finalmente escogido para Blade Runner fue Jordan Cronenweth, ASC.

Sus raíces no podían ser más clásicas y representativas de la fotografía cinematográfica estadounidense: primero fue asistente y posteriormente operador de cámara de Conrad L. Hall, ASC, en cuatro o cinco películas —cuando su anterior operador, William A. Fraker, ASC, se pasó a la dirección de fotografía—, y todos ellos habían trabajado en distintos puestos del equipo de Ted McCord, ASC —The Sound of Music— prácticamente hasta la retirada de este.

Muy hábil en la utilización de la luz artificial, Cronenweth también era un operador muy capaz a la hora de crear atmósferas románticas y glamurosas partiendo del naturalismo. Así lo prueba su trabajo para Francis Coppola en Peggy Sue Got Married (1986), por el que obtuvo una nominación al Óscar y el primer premio concedido por la American Society of Cinematographers a la mejor fotografía del año.

También era capaz de realizar trabajos de una enorme crudeza, con subexposiciones en la línea de Gordon Willis y justificación de fuentes lumínicas de estilo europeo, como prueba su labor en Rolling Thunder (1977).

Análisis del estilo visual

En Blade Runner, la descripción del futuro no podría ser más pesimista: en una ciudad en mitad del desierto como Los Ángeles no deja de llover nunca, los avances tecnológicos no impiden que la gente se sienta sola y gran parte de las calles se encuentran cubiertas de basura y desperdicios. Incluso se aprecia desde los primeros instantes que el mundo del futuro está dominado por los japoneses y las multinacionales, con el edificio Tyrell —el fabricante de los replicantes— como centro de la ciudad.

Aunque la película está rodada en color, la principal fuente de inspiración de Cronenweth fue el trabajo de Gregg Toland, ASC, en el clásico de Orson Welles Citizen Kane (1941), especialmente en lo referente al uso de intensos haces de luz en estancias llenas de humo. A veces utiliza los haces a través de las ventanas para simular la luz del día, pero en su mayor parte proceden de la iluminación nocturna de la ciudad y, sobre todo, de las unidades de vigilancia de la policía.

Ello resulta un elemento imprescindible de la fotografía, ya que estas fuentes de iluminación nunca son estáticas, sino que tienen un movimiento continuo —un efecto especialmente evidente en las escenas interiores— y hacen que la ciudad parezca cobrar vida y que los personajes se sientan vigilados y oprimidos por estas luces cegadoras en mitad de la noche.

Seguramente fue Ridley Scott quien apostó por hacer que las imágenes de Blade Runner tuvieran un contraste elevadísimo y que los haces de luz de Cronenweth, creados mediante grandes y alejadas fuentes, fueran en muchas secuencias la única iluminación. Por lo general iluminan más los espacios que a los actores, de manera que, a pesar de la tremenda vistosidad de las imágenes, la fotografía siempre mantiene un admirable equilibrio entre la estilización y un aspecto natural basado en la justificación de fuentes, fruto de la colisión entre el estilo publicitario europeo de Scott y el talento de Cronenweth y sus raíces de clásico americano.

Como el realizador ya hiciera en Alien, gran parte de la película mantiene a los actores oscuros en primer plano e iluminados a contraluz. También son frecuentes los momentos en los que las luces integradas en el decorado —sobre todo neones en los exteriores nocturnos— hacen realmente el trabajo de iluminación.

Gracias a la fuerte presencia de humo y filtros de bajo contraste, la apariencia de las imágenes es extremadamente suave y permite vislumbrar gran cantidad de detalle en las zonas de penumbra. La fotografía muestra así una exquisita textura y gradación tonal, además de la enorme riqueza de color de una de las emulsiones más conseguidas de la historia de Kodak, la mítica 5247.

Asimismo, son de especial mención los primeros planos, en los que Cronenweth aplica generalmente una luz muy suave sobre los rostros de los actores y, en cambio, una luz dura y sin difuminar como contraluz, logrando un aspecto inmejorable de los intérpretes. A pesar de ello, los mejores primeros planos aparecen con una luz dura que simula ser el sol durante el interrogatorio al personaje de Sean Young, en una de las escenas más famosas de la película.

Conclusión final

Fruto de la fusión de dos escuelas casi opuestas y de su increíble atractivo y aspecto —también debe mencionarse el ejemplar diseño de producción de Lawrence G. Paull, con colaboradores como Syd Mead—, Blade Runner es, de forma muy merecida, uno de los títulos más importantes de la historia de la fotografía cinematográfica. Por su atmósfera, por la forma en que sirve a la narración y atrapa al espectador es, además, sin ningún género de dudas, uno de los mejores.

El extraordinario material de efectos especiales fotográficos —supervisados por Douglas Trumbull, Richard Yuricich, ASC, y David Dryer— fue rodado en 65mm para su posterior integración con el metraje de la primera unidad, filmado en formato panorámico anamórfico. El final del montaje original de 1982 incluía planos descartados de la película de Stanley Kubrick The Shining (1980); el montaje del director de 1992 y el montaje definitivo de 2007 lo eliminaron.

Increíblemente, el trabajo de Cronenweth no obtuvo lo que hubiera sido una justísima candidatura al Óscar.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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