Título en España: El Otro
Año de producción: 1972
Director: Robert Mulligan
Director de fotografía: Robert L. Surtees, ASC
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y relación de aspecto: 35 mm esférico, 1.85:1
Vista en Blu-ray
Robert L. Surtees aplica su clasicismo a un relato de terror rural, con exteriores de color intenso, interiores de luz dura y flashbacks sometidos a una transformación extrema.
La película
Adaptación de una novela de Tom Tryon escrita para la pantalla por el propio autor, que con el paso de los años se ha convertido en una terrorífica película de culto. La trama gira en torno a dos hermanos gemelos que viven en un pequeño pueblo estadounidense en la década de 1930. Ambos están muy unidos y siempre juegan juntos, con trucos de magia y travesuras de niños pequeños. Sin embargo, sus personalidades son muy diferentes y uno de ellos parece albergar el mal en su interior.
Rodada con actores en su mayor parte desconocidos y con un presupuesto reducido, Mulligan, sin embargo, se rodeó de un equipo de prestigio, entre el que destaca el músico Jerry Goldsmith. Su partitura es, sin duda, el punto fuerte de una película a la postre efectiva, pero que tarda demasiado en arrancar y ha quedado desfasada en varios aspectos.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el veterano Robert L. Surtees [ASC], uno de los operadores de más prestigio en Norteamérica, ganador de tres Oscar —«King Solomon’s Mines» (1950), «The Bad and the Beautiful» (1952) y «Ben-Hur» (1959)— y cuyo nombre se asocia tradicionalmente a la Metro-Goldwyn-Mayer, estudio para el que estuvo a sueldo durante muchos años, antes de que el sistema quebrara y los técnicos y los actores se convirtieran en freelance.
Especialista en grandes formatos y espectáculos clásicos —«Quo Vadis?» (1951) y «Mutiny on the Bounty» (1962), entre otras, figuraban en su haber—, en los años sesenta, estando ya fuera de MGM, supo reciclarse y comenzó a trabajar con directores de generaciones más jóvenes, como Mike Nichols —«The Graduate» (1967)— o Peter Bogdanovich —«The Last Picture Show» (1971)—.
Finalizó su carrera a finales de los años setenta, acumulando siete nominaciones al Oscar durante esa década, incluyendo su última película, «Same Time, Next Year» (1978), su cuarta colaboración con Robert Mulligan, con el que había establecido una buena relación profesional en «Summer of ’42» (1971).
A pesar de su éxito durante los setenta, el estilo de Surtees padre seguía siendo el mismo con el que llevaba trabajando desde hacía décadas, como cabía esperar de un hombre que por aquel entonces tenía ya casi setenta años. Sus formas clásicas, que contrastaban mucho con las de los entonces jóvenes Conrad Hall, Vilmos Zsigmond, Gordon Willis, Jordan Cronenweth o John Alonzo, seguían siendo muy apreciadas y trabajó en esa línea hasta el final.

Análisis visual
«The Other» fue rodada en soleadas localizaciones californianas en el invierno de 1971. A pesar de su temática, gran parte de la película se desarrolla en exteriores diurnos. En estos, con mucha frecuencia, Surtees ubica a los personajes con luz solar frontal y su consiguiente relleno de luz artificial, de modo que, evitando las horas centrales del día y con un filtro polarizador en cámara, obtiene unos cielos muy saturados y colores muy intensos.
Ello suponía ir contra la moda que ya se estaba extendiendo entre los operadores más jóvenes, muchos de los cuales habrían rodado directamente a contraluz y sobreexpuesto los fondos y los cielos, mientras que su hijo Bruce habría prescindido de la luz artificial de relleno.
Para ampliar el contexto de la Kodak 5254 y la evolución de las emulsiones fotoquímicas, consulta El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano.

Los interiores de Surtees también muestran su clasicismo porque recurren con mucha frecuencia a luces duras y dirigidas, así como a niveles altos de iluminación. La película, por lo tanto, nunca busca una estética natural o realista, e incluso en las escenas cotidianas no existe una excesiva preocupación por mostrar una justificación de las fuentes lumínicas.
Otro tipo de escenas, como las de los niños jugando o entrando en los sótanos, o las noches con las luces apagadas y los personajes moviéndose por las casas, son más interesantes. En ellas, los haces de luz dura marcan mucho contraste y cierto nivel de tenebrismo en pantalla, aunque la película nunca llegue a ser especialmente oscura.
La narración contiene algún flashback a lo largo del metraje, tratado de forma especial por los cineastas mediante una fuerte difusión en cámara y algún proceso de laboratorio cuyos efectos son parecidos a una aplicación excesiva del futuro ENR. El contraste es desmesurado y el color pierde casi toda su saturación, aunque en este caso sirven bien para distinguir esos instantes.

Conclusión final
Sin embargo, la parte que ha quedado más desfasada de la película es su puesta en escena, ya que Mulligan rueda toda la película con lentes zoom y realiza constantes variaciones de focal a mitad de las tomas. A Surtees, acostumbrado a rodar con altos niveles de luz, ello no le afecta en absoluto y se trata de zooms muy bien ejecutados en general. Pero su número es tan alto que el recurso se vuelve reiterativo y perjudicial para la película, que habría sido más elegante con una utilización exclusivamente puntual.
Así pues, «The Other» es una película en la que Surtees padre se defiende bien, en su estilo, pero a la que la puesta en escena —más allá de los juegos que hace con los dos jóvenes actores protagonistas, pues la narración exige que parezca un único actor sin que compartan toma— perjudica más que beneficia.
© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.