What’s Up, Doc? (¿Qué me pasa, doctor?, 1972) – Fotografía de Laszlo Kovacs
Título en España: ¿Qué me pasa, doctor?
Año de Producción: 1972
Director: Peter Bogdanovich
Director de Fotografía: Laszlo Kovacs, ASC
Ópticas: Panavision «Normal Speed»
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en Blu-ray
Laszlo Kovacs combina el espíritu de la comedia clásica con una fotografía en color todavía situada entre el acabado de estudio y el naturalismo del Nuevo Hollywood.
La película
Comedia perteneciente al subgénero screwball con la que el cineasta estadounidense Peter Bogdanovich trataba una vez más de acercarse al cine clásico americano. Rodada entre dos de sus títulos más celebrados, «The Last Picture Show» (1971) y «Paper Moon» (1973), fue protagonizada por Ryan O’Neal y Barbra Streisand.
El guion, escrito por Buck Henry, David Newman y Robert Benton a partir de un argumento del propio Bogdanovich, gira en torno a la confusión que se produce en un hotel de San Francisco cuando unos malhechores pretenden robar una maleta con joyas sin saber que en el mismo lugar hay otras tres iguales.
La química entre O’Neal y Streisand funciona muy bien, al igual que la gran mayoría de los gags con los que Bogdanovich asalta continuamente al espectador; algunos son memorables. Sin embargo, dentro del trío de películas más conseguidas del realizador —esta y las otras dos citadas— quizá sea la que deja un menor poso.
Madeline Kahn, como la odiosa prometida de O’Neal; Kenneth Mars, como su competidor por una beca, y Liam Dunn, como un juez con demasiadas adicciones, son los principales rostros secundarios.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el húngaro Laszlo Kovacs, ASC, quien, como es sabido, llegó a Estados Unidos en 1956 junto con su amigo Vilmos Zsigmond, ASC. Ambos, estudiantes de la escuela de cine de Budapest, filmaron la invasión de los tanques rusos de aquel año y huyeron con el material a Occidente, para llegar después a Estados Unidos en busca de una carrera en el cine.
Los inicios de ambos fueron muy difíciles: sin hablar inglés y al no ser aceptados en ningún gremio o asociación, tuvieron que trabajar en laboratorios e incluso realizar retratos a domicilio. En los años sesenta comenzaron a participar en películas de muy bajo presupuesto —Kovacs fotografió «Targets» (1968), el debut de Bogdanovich— que les sirvieron como aprendizaje, pero no alcanzaron un verdadero éxito hasta «Easy Rider» (1969).
Con esta película cambiaron muchas cosas en Hollywood y se abrió la puerta para que un nuevo tipo de cineastas, de espíritu independiente pero vinculados a los grandes estudios —George Lucas, Francis Ford Coppola, William Friedkin, Bob Rafelson, Robert Altman, Hal Ashby, Martin Scorsese o Brian De Palma—, pudieran rodar sus películas.

Kovacs encadenó durante los años setenta títulos como «Five Easy Pieces» (1970), de Bob Rafelson; «Shampoo» (1975), de Hal Ashby; «New York, New York» (1977), de Martin Scorsese, o «F.I.S.T.» (1978), de Norman Jewison.
En las décadas siguientes se adentró en un tipo de cine más comercial con «Inside Moves» (1980) y «The Toy» (1982), ambas de Richard Donner; «Ghostbusters» (1984), de Ivan Reitman; «Shattered» (1991), de Wolfgang Petersen; «Copycat» (1995), de Jon Amiel, o «My Best Friend’s Wedding» (1997), de P. J. Hogan.
Análisis del estilo visual
«What’s Up, Doc?» fue rodada en localizaciones reales de San Francisco y en platós construidos para la ocasión por la diseñadora de producción Polly Platt, que por aquel entonces estaba casada con Bogdanovich y parece ser que era una pieza muy importante en el proceso creativo del realizador. Se divorciaron como consecuencia del romance entre Bogdanovich y Cybill Shepherd durante el rodaje de «The Last Picture Show».
Aunque se trata de una película con un toque y un ambiente clásicos, quizá su mayor problema estético sea que ni las localizaciones escogidas ni las recreaciones en estudio, ni siquiera el vestuario de los actores, han resistido demasiado bien el paso del tiempo. Todo ello encuadra la película en una época muy determinada.

Tanto «The Last Picture Show», fotografiada por Robert Surtees, como «Paper Moon», obra del propio Kovacs, son películas en blanco y negro con tendencia a los angulares y a los diafragmas muy cerrados para aumentar la profundidad de campo. «What’s Up, Doc?» posee una estética mucho más convencional en este aspecto y, más allá de que Bogdanovich estaba muy lejos de ser un innovador, no tiene la personalidad visual de las otras dos.
Ello no es algo que pueda achacarse a Kovacs, sino que parte de la propia concepción de la película.
La labor del húngaro es adecuada, si bien se trata todavía de una película realizada en un estilo híbrido entre el aspecto de la fotografía en color de los años cincuenta y sesenta y las nuevas tendencias que se impondrían en Hollywood durante los setenta.
Kovacs utiliza, por ejemplo, luz dura para iluminar el decorado en muchas ocasiones y luz suave sobre los actores. Introduce además algunas luces integradas aquí y allá para dar una mayor sensación de veracidad, como sucede en los pasillos del hotel.

También hay un uso bastante inconsistente de la difusión —mediante ligeros filtros Low Contrast, Fog o Double Fog—, ya que algunas escenas la utilizan y otras no. El punto más interesante de la estética es el hecho de tener que trabajar con Barbra Streisand como actriz principal.
Para ampliar
Guía del Negativo Cinematográfico: cámara, emulsión, exposición, revelado, escaneado y DI
Durante los años sesenta, la actriz exigía ser retratada por Harry Stradling, Sr. Tras el fallecimiento de este durante uno de sus rodajes, Streisand tuvo que comenzar a trabajar con otros operadores, algunos de los cuales —como Gordon Willis, Mario Tosi o el propio Kovacs— tenían métodos muy diferentes de los de Stradling.
En «What’s Up, Doc?» la actriz casi siempre aparece del mismo lado, el izquierdo, y Kovacs utiliza una luz suave dirigida hacia los ojos, con algo de relleno y evitando que se produzcan sombras sobre su rostro.
Ello compromete en gran parte el estilo de la película, debido a la necesidad de no mostrar el otro lado de Streisand y de «perseguirla» con este tipo de luz. Es especialmente evidente en la escena del ático del hotel, con un movimiento de cámara de seguimiento de 180 grados.
Conclusión final
El recurso era habitual en el tipo de cine al que Bogdanovich hacía referencia y homenajeaba en este título, de modo que a buen seguro no le importó. En cualquier caso, más allá del tratamiento de la actriz principal, no es una película que destaque por su estética o su fotografía.
Sí cabe señalar la famosa y disparatada persecución hacia la mitad del metraje, que vendría a parodiar «Bullitt» (1968). Está rodada con bastante acierto y las exposiciones de Kovacs, al promediar entre las zonas de sol y sombra de las calles de San Francisco, son excelentes.
© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.