Two Mules for Sister Sara (Dos mulas y una mujer, 1970) – Fotografía de Gabriel Figueroa
Título en España: Dos Mulas y una Mujer
Año de Producción: 1970
Director: Don Siegel
Director de Fotografía: Gabriel Figueroa
Ópticas: C-Series de Panavision
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.35:1
Vista en HDTV
Gabriel Figueroa fotografía el western de Don Siegel con luz dura, formato anamórfico y un clasicismo influido por el lenguaje del western europeo.
La película
Western protagonizado por Clint Eastwood, en su habitual papel de vaquero malhumorado, y Shirley MacLaine como la monja que colabora con él para asaltar un fortín francés situado en México, a cambio de la protección que este le ofrece.
No es un título demasiado destacado debido a su ritmo lento y a un guion —basado en un argumento de Budd Boetticher— excesivamente plano. Fue la segunda colaboración de Eastwood con el realizador Don Siegel y una de sus primeras películas como protagonista en EE. UU., después de que las tres entregas de la trilogía del dólar de Sergio Leone lo convirtieran en una estrella en Europa a mediados de los años sesenta. También se incorporó para la ocasión el músico Ennio Morricone, que tampoco ofrece aquí su mejor versión.

El director de fotografía
Además de estar ambientada en México, la producción se rodó en el país norteamericano y contó con un equipo mexicano encabezado por el veterano director de fotografía Gabriel Figueroa.
Figueroa fue colaborador habitual del cineasta español Luis Buñuel en títulos como El ángel exterminador, Simón del desierto o Los olvidados; de John Huston en The Night of the Iguana —con nominación al Oscar— y Under the Volcano; y, ocasionalmente, de John Ford en The Fugitive. Ese mismo año 1970 fotografió otro trabajo protagonizado por Eastwood, Kelly’s Heroes.
Análisis visual
La imagen de Two Mules for Sister Sara es muy típica del género y de la época. También deja ver la influencia del western europeo en el estadounidense mediante la adopción de herramientas como el zoom, utilizado con bastante frecuencia en los exteriores; incluso alguna toma contiene ampliaciones ópticas de imagen para imitarlo. La película, sin embargo, está rodada en formato panorámico anamórfico, en lugar del más económico Techniscope que imperaba en Europa.
Figueroa utiliza de manera constante luces duras, tanto en interiores y escenas nocturnas como al rellenar a los actores en exteriores para evitar que queden oscuros frente a los cielos o los escenarios. El trabajo no destaca especialmente, para bien o para mal, por su calidad o ejecución, tampoco en las habituales escenas de noche americana empleadas como sustituto de la noche real en espacios abiertos.
También es propia de la época la fuerte difusión aplicada a los primeros planos de Shirley MacLaine, seguramente mediante una media o un recurso similar. La decisión provoca inconsistencias visibles, pues el resto de la película prescinde de este tipo de técnicas.
Conclusión final
Más allá del buen uso de algunos escenarios naturales, se trata de una fotografía con un interés limitado, alejada por aspecto y atmósfera de los mayores logros del género en aquellos años, como The Professionals, de Conrad Hall, o The Wild Bunch, de Lucien Ballard.
Está rodada con oficio y conforme al modo clásico, lo que también la distancia de los posteriores trabajos de Bruce Surtees tanto para Siegel como para el propio Eastwood, caracterizados por una imagen más personal, interesante y arriesgada.
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.