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Red Heat - Ignacio Aguilar
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Red Heat

Clásico film de acción de los años 80, que tiene como protagonistas a la pareja formada por Arnold Schwarzenegger, como Ivan Danko, un capitán de la policía de Moscú, junto a James Belushi, que interpreta a un policía de Chicago. Juntos deben tratar de capturar a un peligroso criminal ruso (Ed O’Ross), que ha escapado de la Unión Soviética y que planea introducir droga en el país desde los EEUU. Como película, es claramente un título menor dentro de la filmografía del guionista y director Walter Hill, quien tras debutar detrás de las cámaras en 1975 con «Hard Times«, había encadenado una interesante filmografía en la que destacan «The Driver«, «The Warriors«, «The Long Riders», «Southern Confort«, «48 Hrs.» o «Streets of Fire«, antes que su pronunciado declive en la segunda mitad de los 80 haya propiciado que para algunos sea más conocido como el productor de la saga «Alien». Sin embargo, a pesar de lo ligera que es esta propuesta, continúa apreciándose un gran oficio y estilo en la puesta en escena y en el montaje, que hacen que el visionado de «Red Heat» sea más agradable de lo que a priori cabría esperar. Peter Boyle, Laurence Fishburne y Gina Gershon completan el reparto.

El director de fotografía fue Matthew F. Leonetti [ASC], que realizó cuatro películas consecutivas junto a Walter Hill»: «Extreme Prejudice» (1987), el presente título, «Johnny Handsome» (1989) y «Another 48 Hrs.» (1990), tomando el relevo principalmente de Andrew Laszlo, Philip Lathrop y de Ric Waite, que habían sido los directores de fotografía habituales de Hill (quien también había rodado con John Bailey). Leonetti, retirado en 2014, fue un director de fotografía muy bien asentado en la industria, pero con escasas pretensiones artísticas, que generalmente trabajó en películas de estudio. En su filmografía destacan aún así un buen número de películas, más recordadas por sus méritos globales que por su fotografía: la excelente «Breaking Away» (Peter Yates, 1979), «Raise the Titanic» (Jerry Jameson, 1980), «Poltergeist» (Tobe Hooper, 1982), «Fast Times at Ridgemont High» (Amy Heckerling, 1982), «Commando» (Mark L. Lester, 1985), «Weird Science» (John Hughes, 1985), «Jagged Edge» (Richard Marquand, 1985), «Dead Again» (Kenneth Branagh, 1991), «Strange Days» (Kathryn Bigelow, 1995), «Star Trek: First Contact» (Jonathan Frakes, 1996), «Star Trek: Insurrection» (Jonathan Frakes, 1998), «The Butterfly Effect» (Eric Bress, J. Mackye Gruber, 2004) o «Dawn of the Dead» (Zack Snyder, 2004) muestran su versatilidad y adaptación a todo tipo de terrenos y directores.

Rodada en la época de la Perestroika, los equipos americanos de «Red Heat» únicamente parece que consiguieron permiso para rodar unas cuantas tomas «robadas» en la Plaza Roja y sus alrededores, en Moscú. Por ello, las escenas iniciales, ambientadas en la URSS, fueron rodadas en Hungría. En este sentido, el film funciona bien y el aspecto de dichas escenas es bueno y resulta creíble, para a continuación pasar a un rodaje convencional, ambientado en Chicago, pero rodado a caballo entre esta ciudad e interiores y exteriores en Los Ángeles, que imitan bien a la ciudad de los grandes lagos. Como en casi todo el buen cine de Walter Hill, «Red Heat» destaca por un claro predominio de las focales largas, tendentes al teleobjetivo, en el que un 50mm (colocando la cámara lejos) suele ser utilizado para las tomas generales, mientras que focales en torno al 75mm y 100mm parecen entre las más utilizadas, dejando incluso que a veces haya planos y contraplanos que podrían ser entre 135mm y 180mm, probablemente rodadas de hecho con zooms largos para acceder a focales tan largas (el grueso del film parece rodado con las lentes Ultranon, principalmente, Zeiss Contax de fotografía convertidos para el uso cinematográfico en las cámaras Ultracam, de la empresa familiar de alquiler de Leonetti).

Además, como era habitual en la época, los cineastas recurrieron a emulsiones de alta sensibilidad, pero como mucho de los interiores están iluminados de manera algo plana y utilizando humo, e incluso algún filtro difusor tipo Low-Contrast, la apariencia de un gran número de escenas es extraordinariamente granulada, un efectivo secundario típico de esta combinación. Por ello, los interiores quizá no sean la parte más interesante del trabajo de Matthew Leonetti, que liberándose del humo y de los filtros en los exteriores nocturnos, consigue una imagen más contrastada, con más profundidad y mejores negros, que si se valora desde un punto de vista estético exclusivamente, luce bastante mejor y más interesante. Además, el director de fotografía emplea mucho gelatinas de color para introducir diferentes tonos primarios en la imagen, tales como verdes o rojos, tanto para sugerir los diferentes ambientes nocturnos en los que se mueven los personajes protagonistas, como para crear a veces diferentes efectos estéticos que tratan de imitar los luminosos y letreros de la ciudad, por ejemplo, en los interiores de los coches, en las múltiples escenas dentro de los mismos que aparecen a lo largo de la proyección.

Por todo ello, los resultados tienen cierto interés; más que por el oficio de Matthew Leonetti, que hace que todo luzca correcto e incluso más que correcto en esos exteriores mencionados, pero sobre todo por el estilo con el que el film está rodado por Walter Hill. Es un trabajo de cámara que, dentro del uso de teleobjetivos, es muy conciso. A veces le permite utilizar dos unidades de rodaje de manera simultánea, pero otras, a través de un montaje agilísimo, lo que consigue es crear una película muy dinámica, sin la sensación de acción imposible y caos que se adueñó del cine de este tipo en la década siguiente, con la irrupción de Jan de Bont o Michael Bay en la dirección. No es tampoco Walter Hill un tipo con la elegancia del primer John McTiernan (el de «Predator» o «Die Hard«), pero su mayor economía y concisión, de ascendencia eminentemente clásica, hacen precisamente que un film menor y que dificilmente se puede tomar en serio, se convierta en un agradable entretenimiento en el que pueda comprarse incluso su disparatado final.

Título en España: Danko, Calor Rojo
Año de Producción: 1988
Director: Walter Hill
Director de Fotografía: Matthew F. Leonetti, ASC
Ópticas: Ultranon
Emulsión: Kodak 5247 (100T) & 5294 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1

Vista en Blu-ray

© Ignacio Aguilar, 2025.



Language / Idioma