The Shawshank Redemption (Cadena Perpetua, 1994) – Fotografía de Roger Deakins
«The Shawshank Redemption»
Título en España: Cadena Perpetua
Año de Producción: 1994
Director: Frank Darabont
Director de Fotografía: Roger Deakins, ASC, BSC
Ópticas: Zeiss Standard, Zeiss Super Speed
Emulsión: Kodak EXR 5248 (100T) y EXR 5293 (200T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom.), premio de la American Society of Cinematographers (ASC)
Naturalismo sobrio, luz impecablemente modelada y narración visual invisible: Roger Deakins eleva «The Shawshank Redemption» sin subrayarse jamás.
La película
Adaptación cinematográfica de una novela corta de Stephen King, ambientada en una prisión norteamericana desde finales de los años 40 del siglo XX. Un banquero (Tim Robbins) es acusado de haber asesinado a su esposa y es condenado a cadena perpetua. Una vez en prisión, la adaptación será dura, hasta que se integra en un grupo de presos comandado por Red (Morgan Freeman). Poco a poco, los dos hombres forjarán una amistad a medida que van pasando los años en la cárcel.
«The Shawshank Redemption» es una notable película de corte clásico, sustentada en un gran guión y en un gran trabajo de todos los actores (con un reparto que, además, incluye a Bob Gunton como el malvado alcaide, así como a William Sadler, Clancy Brown y James Whitmore, entre otros). Quizá su tono resulte demasiado edulcorado, pero como historia optimista y con mensaje vital, lo cierto es que funciona muy bien.
Aunque fue nominada a siete Oscar, en su estreno «The Shawshank Redemption» fue severamente eclipsada por el éxito de «Forrest Gump». Pero desde hace muchos años, esta película de Frank Darabont está considerada en importantes páginas de Internet como una de las mejores películas de la historia atendiendo a los votos de los usuarios. Es probable que el calificativo le venga grande, pero da una idea también de lo mucho que gusta el film a nivel de público.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el británico Roger Deakins [ASC, BSC], que en aquel entonces había comenzado su carrera en los EE. UU. hacía pocos años, y era conocido sobre todo por sus películas para los hermanos Coen, comenzando con «Barton Fink» (1991) y «The Hudsucker Proxy» (1994), así como por «Mountains of the Moon» (Bob Rafelson, 1990) y «Passion Fish» (John Sayles, 1992).
«The Shawshank Redemption» fue su salto al estrellato: obtuvo su primera nominación al Oscar por la misma, pero fue ganador del premio de la American Society of Cinematographers (ASC) a la mejor fotografía del año. Acumuló trece nominaciones al Oscar antes de ganarlo por «Blade Runner 2049» (Denis Villeneuve, 2017) y posteriormente por «1917» (Sam Mendes, 2019), e incluso sería nominado una vez más por «Empire of Light» (Sam Mendes, 2022). Deakins, por el conjunto de su carrera, probablemente haya sido el director de fotografía más importante del mundo desde mediados de los años 90 hasta hoy, acumulando un total de cinco premios de la ASC, cinco BAFTA y siete BSC, además de sus dos estatuillas doradas.

Análisis del estilo visual
Frank Darabont debutaba en la dirección de cine (tras algún trabajo televisivo) con «The Shawshank Redemption» y en entrevistas posteriores al rodaje alababa el sentido narrativo del director de fotografía británico, que parece ser que fue recomendado por Tim Robbins para el trabajo (acababan de rodar «The Hudsucker Proxy» juntos y al año siguiente, Deakins rodó el debut de Robbins como director, «Dead Man Walking»).
Así pues, en el film se aprecia claramente el sobrio estilo de rodaje que Deakins ha llevado a casi todas sus películas: formato esférico, uso de focales «nobles» (generalmente, del 32 al 75mm), un trabajo de cámara conciso y con una sola cámara, operada por el propio director de fotografía, y una estética naturalista que evita destacar por sí misma. Además, como era habitual en el británico en esta época, utilizó los que entonces eran los mejores objetivos para cine fuera del mundo Panavision: los Zeiss Standard T2.1 y los Zeiss Super Speed T1.3 (es probable que los Standard completasen las focales ausentes del juego 1.3, como el 28 y el 40mm).
Además, en aquella época, Deakins era uno de esos directores de fotografía que (como Vittorio Storaro, Caleb Deschanel o Robert Richardson) evitaban si podían el uso de emulsiones 500T, por su mayor granulosidad. Por lo que «The Shawshank Redemption» utilizó únicamente dos emulsiones, la Kodak EXR 5248 (100T), así como la EXR 5293 (200T), de menos sensibilidad, pero mayor calidad de imagen que la EXR 5298 (500T) de la época.

Estéticamente, como indicábamos, la película destaca por su aspecto más o menos naturalista, pero quizá, sobre todo, por una paleta de color relativamente restringida que utiliza sobre todo tonos grises y azules, especialmente en los exteriores de la cárcel (que, por cierto, está muy bien mostrada al inicio en una espectacular toma aérea). En algunos momentos, pocos, Roger Deakins apuesta por el sol directo e incluso algún tipo de filtraje en cámara (tipo Chocolate, Tobacco, Antique Suede, etc.) para conseguir bonitos tonos dorados.
El ejemplo más claro es la escena de la azotea y las cervezas, uno de esos momentos felices de la película y, a la postre, quizá más emblemáticos, que demuestran ese sentido narrativo de Deakins que elogiaba el director: ese momento necesitaba un toque diferente y Deakins, poco dado a los alardes, plantea uno porque era lo correcto. Pero la mayor parte de la película tiene, adrede, poca variedad de color y, como en el resto de sus películas de época, no hay una textura especial para la misma: Deakins se apoya en un estupendo diseño de producción de Terence Marsh (que construyó la nave interior de la cárcel) y en su luz para conseguir su estética.
Medio en broma, medio en serio, el inglés alguna vez ha comentado que hay quien pensaba que dicha cárcel estaba iluminada por la luz que entraba por las ventanas, cuando en realidad se trata de decenas de aparatos HMI ubicados por su equipo. Probablemente que alguien pensara de este modo pondría contento a Deakins, pero quizá esta misma habilidad para recrear la luz natural es la que luego le ha hecho quedar segundo en tantos premios, porque muchos espectadores ni siquiera perciben que sea obra del director de fotografía.

En exteriores, con muchos cielos nublados, parece que Deakins usa rebotes muy grandes y suaves y relleno negativo. Pero es en interiores donde su carácter se aprecia mejor: la luz suave está siempre justificada en alguna fuente natural del decorado, generando bastante contraste y, eso sí, cerca de los actores, Deakins utiliza telas, sedas, reflectores, etc. para modelar a los actores de un lado y, probablemente, del otro, utiliza algo de relleno negativo.
Con ello consigue mantener ese aspecto de contraste relativamente alto y luz natural (porque vemos la fuente), si bien, en mi opinión, este aspecto está demasiado pulido y luce demasiado pulcro en pantalla como para ser estrictamente realista. En cierto modo, podría decirse que aunque «The Shawshank Redemption» posee algunos momentos duros en su primer tercio, es una película carcelaria «suave»; tiene más de mito o leyenda que de una reconstrucción real de la vida carcelaria, muy alejada, sin duda, del aspecto más documental de «Escape from Alcatraz», de la violencia de «Midnight Express» o incluso de la dureza que sí está presente en «Papillon».
Así que tiene lógica que Deakins cuide y trabaje el aspecto de sus personajes, y que la película luzca más como un sofisticado relato que como un retrato estrictamente realista y crudo, algo que corrobora el uso de efectos como los relámpagos en el famoso giro del film. Por eso tiene encaje que Deakins parta de algo veraz, pero lo module para llevarlo a otro terreno.

Conclusión final
Así pues, aunque no sea su mejor trabajo —distinción que, simplificando mucho, y en opinión de quien suscribe estas líneas, se disputarían entre «Fargo» (1996), «No Country for Old Men» (2007), «Skyfall» (2012) y «Prisoners» (2013)— «The Shawshank Redemption» muestra ya a Roger Deakins siendo Roger Deakins.
Una vez consolidado en EEUU, el inglés desplegó ya todo su estilo, tanto a nivel de cámara como de luz, con un naturalismo sofisticado que, además, está muy logrado a nivel técnico. Quizá en años posteriores se fue refinando, hasta mostrar su versión más espectacular una vez realizada su transición al cine digital a partir de «In Time» (2011). Pero lo cierto es que todos sus rasgos están ya presentes en este film, que posiblemente le daría confianza para seguir creciendo y para desarrollar una magnífica carrera durante más de treinta años, a la altura de muy pocos directores de fotografía en toda la historia del cine.
Vista en Blu-ray 4K HDR
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2026.
El Autor
Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía en activo. Ha fotografiado películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (ídem, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025), o las escenas españolas del western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Tiene pendiente de estreno «Los Que Vienen» (Víctor Català, 2026). Además colabora en diversos centros educativos, tanto en másteres como en grados o diplomaturas, en TAI, ESCAC, THE CORE o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3. Las opiniones del autor son estrictamente personales. No dudes en contactar para cualquier proyecto creativo.