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Joe Kidd (1972): fotografía de Bruce Surtees
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Joe Kidd (1972), fotografía de Bruce Surtees

Joe Kidd (1972) – Fotografía de Bruce Surtees

Título en España: Joe Kidd
Año de Producción: 1972
Director: John Sturges
Director de Fotografía: Bruce Surtees
Ópticas: Panavision C-Series
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1

Bruce Surtees lleva su clave baja al western de John Sturges con cielos densos, escaso relleno y una poderosa separación entre luz y sombra.

La película

Western protagonizado por Clint Eastwood, que sería el último que rodaría sin ocupar él mismo la silla del director. En esta ocasión, el encargado fue el veterano John Sturges, cuyos mejores días ya habían pasado y que, parece ser, tuvo muchos problemas con Eastwood durante el rodaje.

El argumento presenta al actor como Joe Kidd, un cazador de recompensas que, para salir de la cárcel, acepta acompañar a un grupo liderado por un terrateniente (Robert Duvall), que quiere dar caza a un revolucionario mexicano, jefe de una peligrosa banda (John Saxon). Pero cuando el grupo comienza a tomarse la justicia por su mano contra los mexicanos, Kidd decide actuar por su cuenta para que se haga justicia. A pesar de que el guion fue escrito por el prestigioso novelista Elmore Leonard, los resultados son algo decepcionantes si se tiene en cuenta el prestigio de todos los implicados en el proyecto, siendo quizá, con permiso de «Hang ’Em High» (1968), el más flojo de todos los westerns protagonizados por Eastwood.

Joe Kidd (1972), Clint Eastwood fotografiado por Bruce Surtees

El director de fotografía

Siendo una producción de Malpaso, no sorprende en absoluto que el director de fotografía fuera Bruce Surtees, quien desde el año anterior y hasta 1985 ocupó el puesto en la mayor parte de las producciones de Clint Eastwood. Surtees, que había sido operador de cámara en «Coogan’s Bluff», fue promocionado al puesto de director de fotografía con «The Beguiled» y «Dirty Harry», ambas dirigidas por Don Siegel, así como con «Play Misty for Me», todas rodadas entre 1970 y 1971.

Desde entonces, el hijo del famoso operador Robert Surtees no dejó de trabajar en toda la década, con películas para Malpaso como «High Plains Drifter» (Clint Eastwood, 1973), «The Outlaw Josey Wales» (Clint Eastwood, 1976) o «Escape from Alcatraz» (Don Siegel, 1979).

También rodó títulos fuera de la productora como «Lenny» (Bob Fosse, 1974), por la que obtuvo la que a la postre sería su única nominación al Oscar, «Night Moves» (Arthur Penn, 1975) o «Big Wednesday» (John Milius, 1978). Sorprendentemente, su relación con Eastwood y Malpaso se rompe en 1985 después de «Pale Rider», y el nivel de trabajo y de calidad de sus películas baja notablemente hasta que se retira a comienzos de los años 2000.

Exterior de Joe Kidd expuesto por Bruce Surtees para conservar el cielo

Análisis del estilo visual

Bruce Surtees fue famoso por su estilo en clave baja y sombrío, que practicó en muchas de las películas mencionadas y que incluso sus sustitutos en el cine de Eastwood —que formaron parte de sus propios equipos, Jack Green y Tom Stern— continuaron, siendo «Joe Kidd» un ejemplo excelente del mismo. Si bien el film no es demasiado destacable, sí lo es su fotografía, que quizá sea su mayor virtud.

Llaman especialmente la atención sus muchos exteriores, rodados en espectaculares localizaciones que ofrecen un marco incomparable para la película. Pero, más que su belleza, lo que destaca es la forma en la que Surtees expone su negativo, algo que también haría en el resto de sus westerns con Eastwood.

Habiendo aprendido de los clásicos, Surtees no sobreexpone los exteriores —algo que por esta fecha ya comenzaba a ser la norma—, sino que expone para una perfecta reproducción de los cielos, como hacían sus maestros y los operadores tradicionales del género. Al hacer esto, lo normal era que, como los actores quedan en sombra al estar más oscuros que el cielo, se utilizaran grandes aparatos de luz artificial en exteriores para rellenar las sombras y crear una luz de relleno sobre los personajes.

Pero Surtees lo evita en gran medida, creando imágenes muy contrastadas y sugerentes. Cuando se ve obligado a rellenar, emplea aparatos de luz más pequeños que no tienen tanta fuerza y, al iluminar menos, resultan más imperceptibles. El film tiene así una apariencia extraordinaria y muy personal, ya que además se aprecia un esfuerzo por evitar la luz cenital del sol, algo favorecido por rodar durante los meses de otoño e invierno.

Clint Eastwood en un exterior contrastado de Joe Kidd, fotografiado por Bruce Surtees

Estando el film además dirigido por un hombre tradicional como John Sturges, la valentía de Surtees es aún más apreciable, aunque seguramente —también hay que decirlo— contaba con el pleno apoyo de Eastwood y Malpaso para ejecutar una imagen de este tipo.

El estilo de los exteriores, con la dura luz del sol y el escaso relleno provocando imágenes de alto contraste, también se traslada a los interiores. En ellos, Surtees utiliza ya una de las constantes del cine de Eastwood que Tom Stern ha llevado hasta nuestros días: el empleo de una fuente de luz dura a través de las ventanas, sin relleno o sin apenas relleno, que crea fuertes separaciones entre las áreas de luz y de sombra.

Aquí se añade la belleza de una paleta de color con todos sus tonos, al contrario que en los trabajos de Stern, generalmente desaturados en exceso. Los resultados son muy interesantes, valientes, atmosféricos y poco habituales para la época.

Interior de Joe Kidd con luz dura de ventana y fotografía de Bruce Surtees

Conclusión final

No es una fotografía estrictamente naturalista, ya que el propio hecho de rodar los interiores con un contraste tan alto y una fuerte distinción entre las áreas de luz y de sombra hace que el aspecto de «Joe Kidd» sea absolutamente inusual, aunque sea por simple oposición al estilo tradicional de los tres puntos de luz dura que todavía imperaba en la época y que, desde luego, era el que se había usado siempre en el western.

Desde luego, es una fotografía muy interesante, tanto por los resultados que obtiene, sacando un gran partido de los exteriores, como por la forma en la que Surtees rueda los interiores, haciendo además un gran uso del formato panorámico anamórfico en ambas circunstancias.

Vista en Blu-ray

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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