Título en España: Están Vivos
Año de Producción: 1988
Director: John Carpenter
Director de Fotografía: Gary B. Kibbe, ASC
Ópticas: Panavision Super High Speed
Emulsión: Kodak 5247 (100T), 5294 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en HDTV
Gary B. Kibbe resuelve con oficio y grandes aperturas una modesta producción anamórfica cuya estética resulta menos inspirada que la primera etapa de John Carpenter, aunque la puesta en escena del director eleva el conjunto.
La película
Modesta producción de John Carpenter, escrita por él mismo bajo seudónimo, que tiene como protagonista a un obrero de la construcción —Roddy Piper— que descubre casualmente, a través de unas gafas de sol, que los seres humanos del planeta Tierra viven bajo el yugo de una raza extraterrestre que los domina y dicta qué hacer.
Junto con un compañero de trabajo —Keith David, quien ya había trabajado con Carpenter en “The Thing” (1982)—, ambos deciden intentar desenmascarar a los alienígenas y mostrar —nunca mejor dicho— su verdadera cara a la humanidad.
“They Live” es una curiosa mezcla de ciencia ficción y denuncia político-social de la era Reagan que, siendo entretenida, quizá resulte demasiado descafeinada en ambos apartados, como si la dualidad temática hubiera hecho que la película no se centrase en exceso en ninguno de ellos.
Aun así, como casi todas las películas del realizador, es una obra de culto y posee un prestigio que, quizá a la vista de sus verdaderos logros, sea algo exagerado.

El director de fotografía
El director de fotografía fue Gary B. Kibbe, ASC, quien ya había filmado para John Carpenter el año anterior “Prince of Darkness” (1987). Kibbe, entonces ya veterano para ser casi un debutante, había sido operador de cámara de directores de fotografía como Harry Stradling, Jr., Laszlo Kovacs, William A. Fraker, Sven Nykvist, Thomas del Ruth o Dean Cundey.
En esta época sustituyó a Cundey como operador predilecto del realizador de “Assault on Precinct 13” (1976). Sus trabajos más conocidos son precisamente los que hizo para Carpenter: a continuación, “In the Mouth of Madness” (1994), “Village of the Damned” (1995), “Escape from L.A.” (1996), “Vampires” (1998) y “Ghosts of Mars” (2001).
Esta última fue su colaboración final con Carpenter, quien hasta la fecha únicamente ha rodado una película más, “The Ward” (2010), de la que se hizo cargo, con Kibbe ya jubilado, el desconocido Yaron Orbach.

Análisis del estilo visual
“They Live” carece de los medios de algunas de las grandes producciones de Carpenter, como “The Thing”, “Christine” (1983), “Starman” (1984) o “Big Trouble in Little China” (1986), todas ellas muy bien fotografiadas por Dean Cundey o Donald M. Morgan. La buena fotografía fue una constante en la primera etapa del director.
No puede decirse que “They Live” luzca mal, porque tampoco es el caso, pero sí se aprecia que Kibbe está lejos de operadores como Cundey o Morgan. Su estilo es simple y no demasiado moderno, y mezcla luz rebotada con mucha luz dura. Esto sirve para solventar la mayoría de las situaciones, pero no aporta el brillo, el riesgo y, a veces, la inspiración de los mencionados Cundey o Morgan.
Insisto en el trabajo de este último porque “Christine” y “Starman” tienen una fotografía tan buena como los títulos de Cundey. La parte mejor resuelta de “They Live”, curiosamente, son los exteriores e interiores nocturnos, fotografiados un poco a la antigua usanza: mucha luz concentrada en pocos puntos produce un buen contraste y hace que luzcan bien en pantalla.

La estética global es, sin embargo, algo plana y poco interesante. Esto se pone de manifiesto especialmente en los exteriores diurnos, en los que Kibbe introduce muchas veces luces de relleno muy evidentes. Además, por un mal equilibrio de color de los aparatos —seguramente HMI—, aparecen completamente verdes, una circunstancia un poco extraña en una película de Hollywood que se produce en más de una escena sin que parezca intencionada.
Aun así, Kibbe se esfuerza bastante. Mencionó a “American Cinematographer” que estuvieron a punto de rodar en Super 35, algo que Carpenter no hizo hasta su última película, suponemos que por disponer ya de poco control sobre la producción y de un presupuesto escaso. Finalmente, “They Live” mantuvo el tradicional formato panorámico anamórfico del realizador.
Para ello tuvieron que emplear lentes anamórficas Panavision Super High Speed y grandes aperturas de diafragma. Las luces principales proporcionaban entre 16 y 25 candelas, dependiendo de las escenas, y para las secuencias nocturnas se utilizó la emulsión Kodak 5294 de 400 ASA.
Para profundizar en las Panavision Super High Speed, las grandes aperturas y el formato empleado en la película:

Los resultados, no demasiado vistosos, se elevan porque John Carpenter siempre fue un director muy hábil con la cámara. Es capaz de contar las escenas con muy pocos planos y mediante un lenguaje conciso —que incluye travellings, Panaglide o cámara al hombro—, empleado siempre de la manera que mejor le conviene a cada situación.
Conclusión final
Mediante angulares anamórficos en los interiores e incluso algunos zooms al final de su recorrido en los exteriores, que aíslan al personaje de Roddy Piper en su soledad, Carpenter consigue que una pequeña película como esta posea mucho estilo.
Desgraciadamente, la parte más interesante de su filmografía, al menos en el aspecto estético, parece haber terminado junto con su relación profesional con Dean Cundey, el operador con el que formó un estupendo dúo desde finales de los años setenta hasta mediados de los ochenta.
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.