Título en España: Puñales por la Espalda
Año de Producción: 2019
Director: Rian Johnson
Director de Fotografía: Steve Yedlin, ASC
Ópticas: Panavision Primo Compact Zoom, Master Prime
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa Mini (ArriRaw 3.4K), 1.85:1
Vista en Blu-ray
Steve Yedlin transforma la adquisición digital en una imagen de apariencia fotoquímica y la combina con una puesta en escena de angulares, travellings y expresivos cambios de focal.
La película
Muy divertida actualización de los clásicos «whodunnit» en la que Daniel Craig se lo pasa en grande interpretando al detective Benoit Blanc, que se adentra en una familia en la que probablemente se ha cometido un crimen. El anciano patriarca —Christopher Plummer— aparece degollado una mañana después de una fiesta, de modo que todos sus descendientes y familiares —entre los que se encuentran Jamie Lee Curtis, Don Johnson, Chris Evans, Toni Collette o Michael Shannon—, e incluso la enfermera que cuidaba del anciano —una estupenda Ana de Armas—, se convierten en sospechosos de un posible asesinato.
Por supuesto, el género en sí no es novedoso; lo que sí lo es, en cambio, es la forma desenfadada y a veces un tanto paródica —o satírica— con la que el escritor y director Rian Johnson concibe el filme, además de su endiablado ritmo —especialmente para un «whodunnit»— y unos giros que, si bien son más típicos del género, siempre están bien llevados. El guion de Rian Johnson fue la única candidatura al Óscar de una película que quizá habría merecido todavía más menciones en los premios de final de año.

El director de fotografía
El director de fotografía es el norteamericano Steve Yedlin, ASC, cuya carrera se encuentra principalmente ligada a Rian Johnson, al haber fotografiado todas las películas del director hasta ese momento: “Brick” (2005), “The Brothers Bloom” (2008), “Looper” (2012), “Star Wars: The Last Jedi” (2017) y el presente título.
Fuera de la órbita de Johnson —con el que, por ejemplo, no colaboró en “Breaking Bad” cuando el director realizó varios episodios de la serie de televisión—, su carrera, o mejor dicho, los títulos en los que ha participado Yedlin, no son tan destacables, como pone de manifiesto que en los últimos años hubiera rodado películas como el remake de “Carrie” (2013), a cargo de Kimberly Peirce, o incluso vehículos como “San Andreas” (2015) para Dwayne «La Roca» Johnson.
Quizá, sobre todo, Yedlin es conocido por sus reconocidas pruebas entre diferentes formatos digitales y de celuloide, en las que propugna que las diferencias entre ellos no son tan grandes una vez se igualan determinados factores. Ello ha llevado a que sea considerado un reputado técnico.

Análisis del estilo visual
La imagen de “Knives Out” destaca, sobre todo, porque está rodada en formato digital —con la Arri Alexa Mini, principalmente zooms Panavision Primo Compact y ópticas fijas Zeiss Master Prime—, pero Yedlin, seguramente con lo aprendido o con el fruto de sus pruebas entre diferentes emulsiones, formatos y cámaras HD, ha aplicado una LUT y grano de celuloide que hacen que el resultado visual sea muy cercano al de una película rodada en celuloide.
La imagen incluye algunos efectos de veladuras ante fuentes de luz de mucha intensidad. Es difícil discernir si se trata de un efecto de las lentes Primo zoom, de filtros tipo Ultra Contrast o Smoque combinados con Soft FX, o de algunos similares, pero producen el tipo de halo en torno a las áreas sobreexpuestas que se genera también con el celuloide. Los resultados en este aspecto —“Knives Out” es además la primera película de Rian Johnson rodada en digital— son estupendos y, al menos en formatos domésticos, es muy probable que la mayoría de los espectadores que se cuestionen el tipo de adquisición de la película —digital o celuloide— no sean capaces de diferenciarlo.

A nivel estético, Yedlin no es tan brillante y el aspecto de la película es algo más convencional, como de hecho lo habían sido hasta la fecha todas las películas de Rian Johnson. Hay mucho trabajo en “Knives Out” de dejar que entre abundante luz disponible por las ventanas y complementarla con modernos aparatos LED —como los SkyPanel—, que permiten al director de fotografía igualar de manera rápida y sencilla las temperaturas de color entre un tipo y otro de fuente.
También hay un buen número de escenas en las que aparecen múltiples fuentes de luz integradas en pantalla, a modo de lámparas o apliques en los diferentes salones, estancias o pasillos de la mansión en la que se desarrolla el filme, todas ellas debidamente complementadas por fuentes fuera de cuadro. Y, por supuesto, no podía faltar el tratamiento específico sobre los intérpretes a base de luz suave lateral, que los va siguiendo en cada posición de cámara y hace que la imagen sea más amable con ellos y sofisticada.
Para profundizar en las características de las ópticas cinematográficas y en cómo influyen en la imagen:
Hay asimismo un esfuerzo por crear exteriores nocturnos interesantes, a base de dobles exposiciones y ciertos efectos digitales que consiguen fundir en un único plano efectos de noche americana y efectos nocturnos reales. De este modo, las ventanas y fachadas tienen el aspecto de la noche real, iluminada por Yedlin, mientras que los jardines y cielos poseen un look más cercano a la clásica noche americana.

Pero, si bien la luz no es nada especial, quizá lo más interesante —además del tratamiento para que el digital parezca celuloide— sea la puesta en escena de Rian Johnson, que en este caso incluye el zoom para realizar numerosos cambios de focal en mitad de las tomas, casi como si se tratase de una película de las décadas de 1960 o 1970. Ello no está reñido, ni mucho menos, con que haya numerosos travellings de acercamiento o alejamiento sobre los personajes, ni con que la perspectiva general de la obra sea la de lentes cercanas a los angulares, a fin, sobre todo, de mostrar el máximo de «geografía» posible, especialmente cuando las cámaras se acercan bastante a los intérpretes.
Conclusión final
Los resultados, a pesar de la renuncia al formato panorámico anamórfico de las dos películas anteriores de Yedlin y Johnson, son muy interesantes, sobre todo por la emulación de la película fotográfica sobre la adquisición digital para la proyección del filme.
También lo son por la estilizada puesta en escena de Rian Johnson, con movimientos de cámara siempre certeros y una refrescante utilización de un recurso tan denostado como el zoom, pero que, bien empleado, como en el presente caso, produce resultados muy satisfactorios.
© Ignacio Aguilar, 2020. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.