Título en España: Batman Begins
Año de Producción: 2005
Director: Christopher Nolan
Director de Fotografía: Wally Pfister, ASC, BSC
Ópticas: C y E Series de Panavision
Emulsión: Kodak 5246 (250D) y 5218 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom), American Society of Cinematographers (nom), British Society of Cinematographers (nom)
Vista en 35mm, IMAX DMR y Blu-ray 4K HDR
Christopher Nolan reconstruye el universo de Batman con una fotografía anamórfica de alto contraste, negros densos, contraluces intensos y dos mundos cromáticos muy diferenciados.
La película
Primera de las tres adaptaciones cinematográficas del universo y los personajes creados por Bob Kane a cargo del cineasta británico Christopher Nolan. No era, sin embargo, la primera película de “Batman” producida por Warner Bros., que previamente había confiado cuatro títulos a Tim Burton —“Batman” y “Batman Returns”— y Joel Schumacher —“Batman Forever” y “Batman & Robin”—, respectivamente.
El fiasco de la última en 1997 tuvo graves consecuencias para la franquicia, de modo que no sorprendió en exceso que Nolan retomara al personaje desde una perspectiva más seria y adulta, además de regresar a sus orígenes. Por supuesto, no es posible realizar una película de “Batman” con una concepción realista, pero la creación de su universo llevada a cabo por Nolan lo es mucho más que en las anteriores. El realizador confía, además, en una serie de buenos actores —Christian Bale, Michael Caine, Morgan Freeman, Liam Neeson, Cillian Murphy, Gary Oldman o Tom Wilkinson— que hacen suyos los personajes con las breves pinceladas que este tipo de productos permite para casi todos ellos.
Ese quizá sea el principal acierto de “Batman Begins”, especialmente teniendo en cuenta sus antecedentes, aunque curiosamente es una película cuya acción resulta demasiado ruidosa y confusa, y funciona mejor a nivel icónico y temático que por su puesta en escena.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el norteamericano Wally Pfister [ASC, BSC], cuya carrera como tal está principalmente ligada a Christopher Nolan. Era un desconocido cuando se hizo cargo de la segunda película del realizador, “Memento” (2000), que catapultó a ambos, y a la que siguieron “Insomnia” (2002), “Batman Begins” (2005), “The Prestige” (2006), “The Dark Knight” (2008), “Inception” (2010) y “The Dark Knight Rises” (2012).
Pfister consiguió el Oscar a la mejor fotografía por “Inception”, después de haber acumulado tres nominaciones por los tres títulos inmediatamente anteriores. Con “The Dark Knight Rises” concluyó, al menos por el momento, su carrera como director de fotografía para centrarse en la dirección. Comenzó con “Transcendence” (2014), de cuyo fracaso aún no se ha recuperado y que le hizo centrarse en la televisión.
Fuera de su relación con Nolan, Pfister no tuvo demasiado tiempo para colaborar con otros directores. Títulos como “The Italian Job” (F. Gary Gray, 2003) o “Moneyball” (Bennett Miller, 2011), en la que sustituyó a otro director de fotografía inicialmente previsto, son las excepciones desde que se produjo su salto a la primera línea con la citada “Memento”.

Análisis del estilo visual
Las películas que Wally Pfister rodó para Christopher Nolan se caracterizan principalmente por dos motivos técnicos. Por un lado, su rodaje en celuloide, algo que todavía era prácticamente imperativo en la época de “Batman Begins”, pero renunciando al Digital Intermediate que ya estaba completamente extendido en 2005, y no digamos en 2010 o 2012, fechas de estreno de “Inception” y “The Dark Knight Rises”. Ello se debe a que tanto Pfister como el realizador británico son defensores del celuloide frente a cualquier formato digital.
Incluso para defender su supremacía sobre la incipiente HD, fueron quienes popularizaron la ahora habitual mezcla de material IMAX —15-perf 65mm— con otros formatos de celuloide a partir de “The Dark Knight”. Pero, excepto en sus escenas captadas en gran formato, la colaboración entre Nolan y Pfister siempre se caracterizó por su rodaje en 35mm anamórfico, buscando los estándares de calidad más altos que podían obtenerse en celuloide.
La calidad de imagen de “Batman Begins” en proyección en 35mm, así como en IMAX DMR, era muy notable, a pesar de cierta suavidad que se percibe en su presentación más reciente en 4K HDR para formatos domésticos, que muestra algo más las limitaciones de su soporte de rodaje.
Para profundizar en el formato anamórfico y las características de las ópticas empleadas en la película:

La estética de “Batman Begins” es muy moderna y está caracterizada por el uso de varias técnicas o estilos. Las secuencias de apertura, que muestran el entrenamiento de Batman antes de convertirse en el hombre murciélago de Gotham, son muy frías. Están caracterizadas por una luz general suave, del norte, invernal, obtenida mediante una combinación de luz difusa y haces de luz directos que Pfister emplea a lo largo de casi todo el metraje para introducir fuertes contrastes y claroscuros.
En esta sección, el aspecto es además azulado, como corresponde habitualmente al uso de una emulsión de tungsteno que no ha sido totalmente corregida en cámara para crear un efecto de luz día, aunque tampoco cabe descartar el uso de filtros para conseguir este aspecto de una emulsión daylight.
Las cosas varían bastante cuando la acción se traslada a Gotham, con un rodaje principalmente en estudio en Inglaterra, aunque también con algunas localizaciones exteriores de Chicago. En esta sección, los tonos fríos dejan paso a tonos dorados y cálidos en general, provocando incluso que los tonos de piel sean o puedan ser exageradamente cálidos. Se crea así una atmósfera en la que la propia ciudad está iluminada por una luz que no es totalmente de sodio, pero se le aproxima mucho.
Pfister propugna en todo momento un contraste altísimo, con altas luces que a veces bordean la capacidad de registro del celuloide en determinados hot spots. Al mismo tiempo, sus negros son muy densos, incluso cuando tiene que recurrir al revelado forzado de su emulsión 500T para rodar con niveles de luz reducidos. Dentro de este estilo de alto contraste, destaca que gran parte de esas altas luces son empleadas totalmente a contraluz, lo que se convertiría en una de sus señas en el cine de Nolan.
Esos contraluces son a veces tan intensos que hacen más difícil ver los rostros de los actores, que apenas tienen un leve relleno de luz suave. Pfister necesita utilizar casi siempre una luz de ojos sobre los intérpretes para que se pueda percibir bien su mirada.

Conclusión final
El conjunto constituye, de alguna manera, una versión industrial y de altísimo contraste de “Blade Runner”. Deja de lado el tono oscuro, pero misterioso, de glamour hollywoodiense impuesto por Roger Pratt y Stefan Czapsky en las dos películas de “Batman” dirigidas por Tim Burton y, desde luego, el tono festivo y colorido de Stephen Goldblatt —nominado al Oscar por “Batman Forever”—, que sin embargo era lo mejor de las dos películas de Joel Schumacher.
Aunque el aspecto visual de “Batman Begins” es absolutamente solvente y, como decíamos, más sobrio que el de las adaptaciones cinematográficas inmediatamente anteriores, su punto débil recae en la puesta en escena. El cine de Christopher Nolan ha ido mejorando en este aspecto, pero aquí el cineasta británico aún proponía una acción demasiado fragmentada en rodaje y montaje, con muchos planos excesivamente cerrados y escasa profundidad de campo. Todo el film está rodado bastante abierto para ser anamórfico, en torno a T2.8 o T2.8 ½, e incluye mucha cámara en mano o al hombro.
Ello provoca que las escenas de acción, más allá de su estruendo sonoro o de las estupendas maquetas y efectos físicos, resulten caóticas y no siempre tan disfrutables como una acción larga, bien coreografiada y montada con tomas algo más extensas, que suele ser el estilo de los mejores directores en esta suerte. Lo cierto es que Nolan, quizá a base de rodar en gran formato —que requiere más tiempo y presencia en pantalla para ser disfrutado—, ha ido creciendo en dicho aspecto, ya no de la mano de Wally Pfister, sino de Hoyte Van Hoytema, con quien ha rodado sus últimos films.
© Ignacio Aguilar, 2021. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.