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Bite the Bullet (1975) – Fotografía de Harry Stradling Jr.
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Bite the Bullet (1975), fotografía de Harry Stradling Jr.

Bite the Bullet (Muerde la Bala, 1975) – Fotografía de Harry Stradling Jr.

Título en España: Muerde la Bala
Año de Producción: 1975
Director: Richard Brooks
Director de Fotografía: Harry Stradling, Jr., ASC
Ópticas: C-Series de Panavision y Super Panazoom Cooke
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en Blu-ray

Harry Stradling Jr. aplica una fotografía de manual del Hollywood clásico a los grandes paisajes del Oeste, con cielos saturados, abundante luz de relleno y una puesta en escena rigurosamente formal.

La película

Western de corte clásico escrito y dirigido por Richard Brooks, que gira en torno a una carrera organizada por un periódico a comienzos del siglo XX. Los participantes deberán recorrer a caballo 700 millas en condiciones muy duras y durante varias jornadas, en las que aprenderán a respetarse los unos a los otros.

Gene Hackman, Candice Bergen, James Coburn, Jan-Michael Vincent y Ben Johnson son algunos de los que compiten en esta película menor dentro de la filmografía de su realizador, pero que, no obstante, es muy entretenida y, por momentos, espectacular.

La carrera ecuestre de Bite the Bullet (1975)

El director de fotografía

El director de fotografía fue el norteamericano Harry Stradling Jr., ASC. Hijo del famoso operador clásico Harry Stradling Sr., ASC, la carrera del menor de los Stradling es curiosa, cuando menos, por varias razones. La primera es que, a pesar de ser hijo de quien era, no alcanzó el puesto de primer operador hasta casi los 40 años, hacia 1965.

Lo lógico es pensar que se iniciara muy temprano en el negocio y que ello le hubiera permitido subir puestos en el escalafón del departamento de cámara y alcanzar la cima antes que cualquier otro. Pero lo cierto es que, cuando lo hizo, comenzó a encargarse de proyectos importantes casi desde el primer momento, con trabajos como «There Was a Crooked Man…» (1970) o «Little Big Man» (1970), para cineastas de la talla de Joseph L. Mankiewicz o Arthur Penn.

También llegaron pronto sus dos nominaciones al Oscar, por «1776» (1972), de Peter Hunt, y «The Way We Were» (1973), de Sydney Pollack, y de forma consecutiva. Sin embargo, aunque durante los años setenta y comienzos de los ochenta continuó trabajando para cineastas como John Guillermin, Andrew V. McLaglen, Tom Gries, Sam Peckinpah o incluso Billy Wilder, bien entrada la década de los ochenta solo conservaba su relación con Blake Edwards.

Stradling se centró entonces en productos televisivos, hasta su retirada en 1988 con apenas 63 años de edad.

Fotografía de Harry Stradling Jr. en Bite the Bullet (1975)

Cabe especular que ello se debiera a que Stradling Jr. fue un director de fotografía de corte muy clásico, ya que se había formado no solo junto a su padre, sino con operadores del mismo estilo como Robert L. Surtees, Paul C. Vogel, George Folsey o Frank V. Phillips.

Pero, al contrario que otros compañeros de generación como Haskell Wexler, Conrad Hall o William Fraker, que evolucionaron desde el estilo de fotografía de estudio —primero en blanco y negro y después en color— y fueron adaptando las nuevas técnicas de luz rebotada y difusa para crear imágenes mucho más naturales, Stradling Jr. se mantuvo siempre al margen de ellas. Hasta en sus últimas películas, la imagen no difiere mucho de la típica fotografía en color de los años sesenta, como, por ejemplo, en «Blind Date» (1987), de Blake Edwards.

Para ampliar: Panavision C Series y Super Panazoom

La evolución y las características de estas ópticas anamórficas se explican en la Guía de Ópticas de Cine (V): juegos de lentes anamórficas.

Formato anamórfico en Bite the Bullet (1975)

Análisis del estilo visual

En cualquier caso, como se indicaba, «Bite the Bullet» es un western clásico y Richard Brooks también era un cineasta de ese estilo, además de ser ya muy veterano por aquella época. Por ello, ni la aproximación de la película ni la de Stradling desentonan en absoluto, puesto que, salvando las distancias, la filosofía visual es parecida a la que aplicó Conrad Hall a esa maravilla titulada «The Professionals» (1966).

La película está rodada en muchas, variadas y vistosas localizaciones de los estados de Nevada y Nuevo México, y se desarrolla casi en su mayor parte en grandes exteriores. Así pues, Stradling emula a su padre, a Bob Surtees o a los grandes fotógrafos del western como William H. Clothier, Lucien Ballard o Winton C. Hoch, y expone siempre sus exteriores para que los cielos luzcan con preciosos tonos azules, muy saturados y con mucha presencia.

Paisajes de Nevada y Nuevo México en Bite the Bullet (1975)

Pero, claro, en aquella época las emulsiones fotográficas no disponían de la latitud de exposición de las actuales. Para evitar que sus personajes quedasen subexpuestos ante grandiosos cielos azulados, Stradling utiliza mucha luz de relleno artificial mediante arcos dirigidos sobre ellos, de manera que las diferencias de exposición entre los actores y el cielo son mucho menores y ambos aparecen correctamente expuestos en la pantalla.

Esta técnica absolutamente clásica de rodar no requería un uso especial del contraluz, al contrario que la sobreexposición de cielos para evitar tener que utilizar fuertes luces de relleno. Por ello, gran parte de la película está rodada con la luz absolutamente cenital del mediodía y no luce mal, sino al contrario, ya que la saturación de las imágenes es muy grande y los tonos son muy intensos.

Cielos saturados y luz de relleno en Bite the Bullet (1975)

Las escenas interiores o nocturnas son relativamente escasas en la proyección. A pesar de que es en este apartado donde el estilo de Stradling podría haber acompañado menos a la película, el tono de esta continúa posibilitando que ningún elemento chirríe, aunque los niveles de luz son elevadísimos y las luces se usan de forma directa y dirigida sobre los actores y el decorado, rememorando prácticamente la técnica clásica de los tres puntos de luz.

La puesta en escena de Brooks también es muy clásica, por supuesto, con composiciones y un uso de la cámara muy formales, situando siempre bien a los actores a lo ancho del fotograma panorámico anamórfico. Destaca, por tanto, el uso del zoom, una influencia de la que en la época era muy difícil deshacerse, así como de la cámara superlenta en determinadas circunstancias. Estos son los elementos que podríamos denominar más «modernistas» dentro del conjunto.

Composición panorámica de Richard Brooks en Bite the Bullet (1975)

Conclusión final

Por ello, aunque Stradling Jr. nunca fue un director de fotografía de excesiva inspiración ni de un estilo novedoso, la dirección de Richard Brooks y la grandeza de las localizaciones de la película posibilitaron que, haciendo lo que posiblemente era lo único que sabía hacer —es decir, una fotografía de manual del Hollywood clásico—, el operador obtuviera un aspecto que con mucha frecuencia es estupendo.

Hasta tal punto se ajusta al clasicismo de la propuesta que resulta encantador por lo llamativa que es su renuncia a casi cualquier tipo de avance técnico y/o estilístico de los quince años anteriores a su rodaje.

© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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