«Disclaimer»
Título en España: Disclaimer
Año de Producción: 2024
Director: Alfonso Cuarón
Directores de Fotografía: Emmanuel Lubezki, ASC, AMC; Bruno Delbonnel, ASC, AFC.
Ópticas: Leitz Summilux-C, ARRI/Zeiss Master Prime, Angénieux, Fujinon
Formato y Relación de Aspecto: ARRI ALEXA 35 (ARRIRAW 4.6K), 2.00:1
Otros: 4K Digital Intermediate
Premios: American Society of Cinematographers (Mini Series), nom.; British Society of Cinematographers (TV), nom.
Emmanuel Lubezki y Bruno Delbonnel convierten «Disclaimer» en un estudio visual sobre la mirada, la memoria y la reconstrucción de la verdad.
La miniserie
Adaptación de una novela de Renée Knight como miniserie de televisión, escrita y dirigida, como si de un largometraje se tratase, por el cineasta mexicano Alfonso Cuarón. El complejo argumento y desarrollo sigue principalmente a dos personajes: de un lado, Catherine (Cate Blanchett), casada con Robert (Sacha Baron Cohen) y madre de Nicholas (Kodi Smit-McPhee) y, de otro, Stephen (Kevin Kline), cuya esposa (Lesley Manville) e hijo (Louis Partridge) fallecieron tiempo atrás. La vida de ambos, Catherine y Stephen, cambia drásticamente cuando este descubre el manuscrito de un libro escrito por su difunta esposa, que trata precisamente sobre Catherine.
Producida para Apple TV con lo que parece un presupuesto enorme —y 240 días de rodaje, para 343 minutos de duración total—, «Disclaimer» es sin embargo una visión muy autoral de su director: desde la diferente forma en que están tratadas las escenas de uno y otro de los personajes protagonistas, hasta la manera en que está contada, alternando pequeños fragmentos, puntos de vista, uso del sonido, magnífica banda sonora (Finneas O’Connell) e imagen. Y, por supuesto, colosales labores interpretativas: Blanchett está bien, pero lo de Kevin Kline y Leila George, interpretando a Blanchett de joven, es digno de estudio. Lo más increíble, sin duda, es que haya pasado relativamente desapercibida, tanto por quien la firma como por lo que cuenta, y cómo lo cuenta. Eso sí, lo más importante para disfrutarla: verla sin saber nada.

Los directores de fotografía
«Disclaimer» cuenta con dos directores de fotografía, en una colaboración absolutamente inusual: Emmanuel Lubezki [ASC, AMC] y Bruno Delbonnel [ASC, AFC]. Lubezki es el autor de casi toda la carrera de Cuarón, con las excepciones de «Harry Potter and the Prisoner of Azkaban» (2004) y de «Roma» (2018); es decir, rodó para su colega y compatriota, entre otras, «A Little Princess» (1995), «Y tu mamá también» (2001), «Children of Men» (2006) o «Gravity» (2013), con la que ganó el primero de sus tres Oscar consecutivos («Birdman» y «The Revenant», de Alejandro G. Iñárritu, fueron los otros dos). Aunque desde entonces ha rodado muy poco cine, continúa siendo considerado no solo uno de los más grandes directores de fotografía en activo, sino de la historia del cine.
Bruno Delbonnel, por su parte, comenzó a destacar en su Francia natal de la mano de Jean-Pierre Jeunet, con el que rodó «Amélie» (2001) o «Un long dimanche de fiançailles» (2004). Gracias a su prestigio, también ha rodado por ejemplo a las órdenes de los hermanos Coen —por ejemplo, la fabulosa «Inside Llewyn Davis» (2013)— o solo con Joel en «The Tragedy of Macbeth» (2021); con Tim Burton —por ejemplo, «Dark Shadows» (2012) y «Big Eyes» (2014)—, o con Joe Wright («Darkest Hour», 2017) o más recientemente con Wes Anderson («The Phoenician Scheme», 2025), acumulando hasta la fecha seis nominaciones al Oscar, pero sin premio.

Análisis del estilo visual
Emmanuel Lubezki fue el primero en incorporarse al proyecto y, parece ser —por lo que cuenta en American Cinematographer— que Alfonso Cuarón y él decidieron que Lubezki se iba a encargar de todas las escenas del personaje de Cate Blanchett (y su alter ego, Leila George) y otro director de fotografía, de las de Kevin Kline. La razón: los diferentes puntos de vista de cada sección —Blanchett es observada principalmente, Kline tiene una mirada subjetiva— que se pretendía que conllevasen dos estilos visuales consistentes, pero diferentes, siendo Cuarón el nexo unificador, puesto que Lubezki y Delbonnel apenas estuvieron juntos ni vieron sus respectivos materiales.
Entonces fue cuando surgió la idea de que fuera el francés el encargado, por sugerencia de Lubezki. Al final, casi todo Blanchett es Lubezki y todo Kline es Delbonnel; Italia es Lubezki excepto cuando viaja Kline allí. Y el material con Sacha Baron Cohen sin Blanchett también es Delbonnel. Todo esto configura una colaboración única y probablemente inédita: dos directores de fotografía de talla mundial trabajando en el mismo proyecto, generalmente en Londres, pero por separado, juntándose en algunas escenas —como las del hospital— y guiados por un director que a su vez es un ganador del Oscar a la mejor fotografía: Cuarón, que firmó «Roma» y lo ganó.

Tanto Lubezki como Delbonnel se han caracterizado, a lo largo de sus carreras, por ser dos maestros de la utilización de la luz artificial, aunque Lubezki haya brillado igual, cuando no más, con la luz disponible junto a Terrence Malick en «The New World» o «The Tree of Life». «Disclaimer» tiene el privilegio de haber podido construir sets para las respectivas viviendas de sus dos personajes protagonistas. Y en ellas, valiéndose de toda la luz artificial a su plena disposición, los dos directores de fotografía plantean iluminaciones muy naturalistas en las que, no obstante, lo que destaca precisamente es cómo adoptan —especialmente Lubezki— un estilo en el que la luz británica cambia o se modifica no solo de escena a escena, sino muchas otras veces dentro de la misma escena.
Es siempre una iluminación de alto contraste, casi siempre de luz suave, con fuentes muy grandes fuera del decorado y algo de relleno dentro, que propicia la aparición de áreas de sombra y subexposición, generalmente contra las fuentes de luz del exterior. También hay un tono frío, azulado y distante, que contrasta mucho con los cálidos flashbacks de Italia. ¿Dónde se unen las imágenes? En las sobreexposiciones de la luz del sol —en Londres, muchas veces entre nubes—, presentes en el material de ambos directores de fotografía. A veces, en el material de Delbonnel, esa sobreexposición es excesiva, algo ya visto en «Darkest Hour». Y Emmanuel Lubezki continúa empleando los flares de manera muy destacada, rodando contra ese sol tanto en la playa, en Italia, como en el plató de la casa de Blanchett en Londres.

Tal es la envergadura de los cineastas implicados y del proyecto, que «Disclaimer» fue una de las primeras producciones en utilizar la nueva cámara de ARRI, la ARRI ALEXA 35, cuando todavía era un prototipo. A pesar de su soberbio rendimiento en altas luces, al comienzo de la miniserie, viendo la sobreexposición tremenda aplicada por Delbonnel y Lubezki, se echa en falta que, con los medios disponibles, no rodasen además en 35mm, cuya textura también podría haber venido bien.
Pero después se entiende que los cineastas buscaban una imagen más fría, más distante y no tan “bonita” como quizá podría haber sido una emulsión. En cualquier caso, se emplearon diferentes medios técnicos, según las escenas: Lubezki prefirió rodar a Blanchett —y en Italia— con los Leitz Summilux-C, mientras que Delbonnel rodó con los ARRI/Zeiss Master Prime todas las escenas con Kevin Kline (el mexicano escogió los Leitz por ser algo más suaves que los Zeiss). En las de Sacha Baron Cohen se emplearon zooms Angénieux y Fujinon, haciendo además frecuentes zooms para retratar el caos que siente el personaje al desmoronarse su mundo.

Pero lo más interesante, quizá, no es la luz utilizada por Delbonnel y Lubezki, sino la puesta en escena de Alfonso Cuarón. «Disclaimer» trata, de algún modo, sobre la observación, el recuerdo, la reconstrucción del mismo y la subjetividad en la mirada. Y cada escena está abordada de una manera diferente: Catherine (Blanchett) generalmente está rodada en segunda persona. Observada, como en el arranque del segundo episodio, en la playa, e incluso juzgada en muchos otros momentos de la mini serie. Pero la mirada de Stephen (Kline) es subjetiva: vemos lo que él ve, descubrimos como espectadores lo que él descubre.

Esto es muy evidente en una pequeña escena del primer episodio: Stephen es llamado por el director del colegio en el que imparte clase, y habla con el director y la madre de un alumno, pero vemos lo que él ve, nos posicionamos con él como espectador. De esa dualidad de conceptos, con un director de fotografía diferente para cada uno de ellos, es donde surge el interés mayúsculo de «Disclaimer». No es que Alfonso Cuarón, tan bien apoyado en Emmanuel Lubezki y Bruno Delbonnel, decida imponer un estilo visual para ilustrar la historia que tiene que contar; el estilo visual —la planificación, el punto de vista, la luz— es el eje central de una narrativa imprescindible.
Vista en HDTV 4K HDR
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2026.
El Autor
Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía en activo. Ha fotografiado películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (ídem, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025), o las escenas españolas del western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Tiene pendiente de estreno «Los Que Vienen» (Víctor Català, 2026). Además colabora en diversos centros educativos, tanto en Máster, como Grados o Diplomaturas, en TAI, ESCAC, THE CORE o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3. Las opiniones del autor son estrictamente personales. No dudes en contactar para cualquier proyecto creativo.