Título en España: El Primer Caballero
Año de Producción: 1995
Director: Jerry Zucker
Director de Fotografía: Adam Greenberg, ASC
Ópticas: Zeiss Superspeed 1.3, Zeiss Standard, Cooke Varotal
Emulsión: Kodak EXR 5298 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en Blu-ray
Adam Greenberg envuelve la leyenda artúrica de «First Knight» en una imagen romántica, suave y poco contrastada, tan eficaz como limitada por el tono de la película.
La película
Revisión en clave romántica de la leyenda de Camelot, el rey Arturo (Sean Connery), Lancelot (Richard Gere) y lady Guinevere (Julia Ormond), dirigida por Jerry Zucker a partir de un guion de William Nicholson. El realizador de «Airplane!» (1980) y «Ghost» (1990) contó así con el autor de «Shadowlands» (1993), «Gladiator» (2000) y «Unbroken» (2014), y la película tuvo bastante éxito en la época de su estreno.
A diferencia de títulos algo acartonados como el musical «Camelot» (1967), de Joshua Logan, o la más oscura «Excalibur» (1981), de John Boorman, «First Knight» es un retrato muy amable y superficial de la misma historia y sus personajes.
Los elevados valores de producción —con montaje de Walter Murch, excelente partitura de Jerry Goldsmith, diseño de producción de John Box y rodaje en tierras británicas— no pueden ocultar, sin embargo, lo poco adecuado que era Gere para el papel, tanto por edad como por sus dificultades para esconder su verdadero acento estadounidense. Aun así, incluso a pesar de su larga duración, «First Knight» funciona como entretenimiento muy ligero.

El director de fotografía
El director de fotografía fue Adam Greenberg, ASC (1937–2025), conocido sobre todo por sus dos emblemáticos trabajos para James Cameron: «The Terminator» (1984) y «Terminator 2: Judgment Day» (1991). Nacido en Cracovia, sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial y se crio en Israel, donde se formó como cineasta en películas destinadas al mercado local.
Su gran oportunidad llegó cuando Samuel Fuller acudió a Israel para rodar «The Big Red One» (1980), protagonizada por Lee Marvin, que le permitió marcharse a Estados Unidos para probar fortuna. El éxito de la primera «Terminator» le abrió las puertas de Hollywood, donde quedó a menudo encasillado en productos comerciales, por lo general adscritos a la acción o la ciencia ficción.
Entre ellos se encuentran «Iron Eagle» (1986), «Alien Nation» (1988), «Toys» (1992), «Eraser» (1996), «Sphere» (1998), «Rush Hour» (1998) y «Collateral Damage» (2002). Greenberg obtuvo candidaturas al Óscar y al premio de la American Society of Cinematographers por «Terminator 2»; además, ya había sido el director de fotografía de Zucker en el enorme éxito «Ghost» (1990), lo que explica que fuera reclutado para un proyecto en principio tan alejado de su ámbito habitual.

Análisis del estilo visual
Puesto que el enfoque y el desarrollo de la historia que lleva a cabo Zucker son muy ligeros y románticos, Greenberg seguramente se vio forzado a ejecutar una fotografía que quizá no sea, por su propio concepto, tan interesante como podría haberlo sido. La ambientación de época, los bosques, la campiña británica y los decorados de John Box podrían haber sido retratados de forma más cruda, naturalista y cercana, pero aquí prevalece el enfoque romántico.
Quizá por ello Greenberg escogiera rodar con ópticas Zeiss Superspeed —seguramente completadas con focales de la serie Standard 2.1— y zooms Cooke Varotal, en lugar de las entonces más modernas Panavision Primo, a fin de restar algo de nitidez y dureza a una imagen que, por lo general, es suave y poco contrastada.
Los exteriores, gracias al empleo de varias cámaras, poseen una continuidad de luz bastante lograda para un clima tan cambiante como el británico. Greenberg se cubre mediante grandes unidades de luz artificial muy suavizadas y tamizadas a través de sedas y palios. Ello también le permite cuidar a los actores con una luz apenas contrastada que saca mucho partido de su aspecto.

En los grandes interiores diurnos de Camelot vuelve a imponerse ese aspecto dulce y suavizado. Aunque el planteamiento funciona bien en este contexto, quizá haya un exceso de luz o muy poco contraste. Resulta interesante pensar cómo habría enfocado David Watkin las escenas que Zucker y Greenberg ruedan en torno a la mesa redonda: cabe imaginar una fuerte luz cenital que hubiera impedido ver prácticamente las paredes de la estancia.
Ese escaso contraste y carácter hacen que, en contraposición, las escenas de la guarida de los villanos encabezados por el príncipe Malagant (Ben Cross) luzcan mucho más interesantes, con una mezcla de luz diurna azulada y fuentes integradas en el decorado, generalmente antorchas. No alcanzan la modernidad y crudeza de «Game of Thrones» (2011–2015), pero suponen un serio avance respecto a los demás interiores.
También hay escenas inspiradas, como las de la capilla o iglesia, resueltas con una única fuente de luz lateral y algo de humo. En varios exteriores nocturnos, Greenberg aplica las enseñanzas del cine de James Cameron: aunque los caballeros portan decenas de antorchas, utiliza una fortísima luz azulada que tiene interés estético, pero ofrece resultados manifiestamente hollywoodienses por su exceso de luz.

Para ampliar información sobre las Zeiss Superspeed y Standard citadas en la reseña, consulta la Guía de Ópticas de Cine (I).
Conclusión final
Treinta años después de su estreno, el aspecto fotoquímico de la emulsión Kodak EXR 5298 de 500 ASA sigue resultando muy agradable. Sin embargo, aunque la pericia técnica de Adam Greenberg es indudable, «First Knight» es en cierto modo una ocasión perdida desde el punto de vista estético: sus medios de producción, decorados y localizaciones ofrecían la posibilidad de obtener imágenes absolutamente brillantes, pero estas son más una excepción que la regla.
Más que a Greenberg —que quizá tampoco era exactamente el operador más indicado para esta clase de película—, la responsabilidad debe atribuirse al edulcorado planteamiento narrativo de Jerry Zucker, más pendiente de satisfacer a un determinado tipo de audiencia juvenil que de crear una narrativa realmente competente.
© Ignacio Aguilar, 2016. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.