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The Terminator (1984) – Fotografía de Adam Greenberg
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The Terminator (1984), fotografía de Adam Greenberg

The Terminator (Terminator, 1984) – Fotografía de Adam Greenberg

Título en España: Terminator
Año de Producción: 1984
Director: James Cameron
Director de Fotografía: Adam Greenberg, ASC
Ópticas: Zeiss Superspeed 1.3, Zeiss High Speed 1.4
Emulsión: Kodak 5293 (250T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en Blu-ray

The Terminator convierte sus limitaciones presupuestarias en una virtud mediante noches densas, contrastadas y de clara inspiración en el film noir.

La película

El título que lanzó a la fama a James Cameron —quien previamente había dirigido algo tan poco respetable como «Piranha 2: The Spawning» (1981)— y con el que también se consolidó Arnold Schwarzenegger en Hollywood. El argumento gira en torno al viaje en el tiempo, desde 2029 hasta 1984, que realizan tanto un cyborg —Schwarzenegger— como un humano —Michael Biehn— para encontrar a Sarah Connor —Linda Hamilton—, futura madre del líder de los humanos en su guerra contra las máquinas.

Una vez que ambos dan con su paradero, el cyborg intentará asesinarla, mientras que el humano tratará de impedirlo por todos los medios. A pesar de que fue una película de presupuesto reducido para la época, The Terminator es una obra ambiciosa —como todas las de Cameron— que recrea el mundo futuro y el viaje hasta 1984 de manera muy ingeniosa, incorporando un buen número de escenas de acción y viajes en el tiempo a lo que realmente vendría a ser un exponente más del género psycho-killer.

La película se inscribe así en la estela de «Halloween» (1978) o «Friday the 13th» (1980), tan de moda en aquella época. Y, por supuesto, como ocurría en «Conan the Barbarian» (1982), The Terminator también demuestra que los papeles más hieráticos de Schwarzenegger son los mejores.

Arnold Schwarzenegger como el cyborg de The Terminator

El director de fotografía

El director de fotografía fue Adam Greenberg [ASC]. Nacido en Polonia en 1937 y fallecido en 2025, Greenberg se crio y se formó en Israel. Allí comenzó su carrera cinematográfica, colaborando con cineastas como Boaz Davidson y Menahem Golan, quien se instaló en Hollywood en la década de los ochenta junto con su socio Yoram Globus para crear la compañía Cannon, dedicada normalmente a películas de serie B.

Todavía en Israel, Greenberg rodó para Samuel Fuller el prestigioso filme bélico «The Big Red One» (1980), protagonizado por Lee Marvin. Después viajó a Estados Unidos para tratar de encontrar proyectos con los que continuar su carrera. The Terminator fue uno de los primeros trabajos que consiguió y le abrió las puertas del cine de acción de Hollywood.

Entre sus títulos posteriores figuran «Iron Eagle» (1986), «Near Dark» (1987), «Alien Nation» (1988), «Terminator 2: Judgment Day» (1991) —por la que obtuvo candidaturas al Oscar y al premio de la ASC—, «Eraser» (1996), «Sphere» (1998) o «Rush Hour» (1998). También colaboró con Jerry Zucker en «Ghost» (1990) y «First Knight» (1995).

Sarah Connor y Kyle Reese en The Terminator

Análisis del estilo visual

Greenberg plantea la iluminación del filme, que transcurre casi íntegramente por la noche y en una ciudad con tan poca luz como Los Ángeles, como si se tratase de un film noir, aunque con una estética algo contaminada por los títulos que estaban de moda en la época. Además de los HMI para las noches, que aquí ya son azuladas como en toda la filmografía de Cameron, empleó filtros tipo Double Fog en los exteriores, por lo que el aspecto también recuerda al de muchas películas de la década anterior.

Sin embargo, bien por falta de presupuesto o bien por voluntad propia, en The Terminator las noches son mucho más oscuras y contrastadas que en el resto de la filmografía de Cameron, quien en títulos como «Terminator 2: Judgment Day» (1991) o «True Lies» (1994) abusa notablemente de la luz en exteriores nocturnos.

Exterior nocturno azul y contrastado de The Terminator

Greenberg recurrió a la primera y fugaz emulsión Kodak de alta sensibilidad —solo estuvo en el mercado unos meses entre finales de 1982 y 1983—, la 5293 (250T), pronto sustituida por la 5294 (400T), de mayor sensibilidad y mejor estructura de grano. Sin embargo, el Blu-ray no posee la fuerte textura de otros filmes que hicieron uso de ella, algo que le sienta bien: una estética excesivamente granulada podría haber emparentado la película con thrillers mucho más realistas, cuando su argumento tiene mucho más que ver con la ciencia ficción y el terror.

Para ampliar

El artículo El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano explica la evolución histórica de las emulsiones y el salto hacia negativos de mayor sensibilidad como la Kodak 5293.

El operador israelí resuelve las escenas más convencionales sin demasiado brillo, adoptando tendencias de los ochenta como la luz suave sobre los actores o el abuso de filtros y gelatinas sobre los aparatos. Greenberg, sin embargo, diferenciaba a los personajes: luz muy suave y naturalista para Sarah, sombras duras para Kyle Reese y una luz agresiva y mecánica, reforzada por ángulos bajos, para el Terminator.

Donde realmente brilla es en las escenas de acción, que incluyen un buen número de persecuciones nocturnas. Greenberg ideó un sistema de luces móviles y reguladas sobre vehículos acompañantes. Al cambiar con mayor rapidez que las farolas, hacían que los coches, pese a no superar las 40 millas por hora, generasen la ilusión de circular entre 25 y 30 millas más deprisa.

Para rodar de noche, los cineastas tuvieron acceso a las entonces recién aparecidas Zeiss Superspeed 1.3, empleadas a lo largo de todo el filme, con la excepción de un par de secuencias en las que se aprecia claramente el iris triangular de la serie previa, las High Speed 1.4.

Persecución nocturna fotografiada por Adam Greenberg en The Terminator

La puesta en escena de Cameron apuesta mucho por el movimiento durante las secuencias de acción. Aunque se pensó en utilizar Steadicam, el presupuesto lo impidió y gran parte del trabajo se realizó con cámara al hombro. Greenberg y su gaffer construyeron además un soporte muy sencillo, apodado «Adam Camera», que permitía correr con el objetivo casi a ras del suelo y reforzar mediante contrapicados la presencia monstruosa de Schwarzenegger.

No es una película que destaque especialmente por su personalidad detrás de las cámaras, pero sí aprovecha bien los medios disponibles. Cameron tenía experiencia previa como artista de efectos especiales en producciones de New World Pictures, de Roger Corman, y había participado en títulos como «Escape from New York» (1981). Allí, a buen seguro, aprendió a exprimir recursos limitados y hacer que lucieran como los de producciones de mucho mayor presupuesto, algo que consiguió notablemente en «Aliens» (1986).

Conclusión final

Mediante retroproyecciones, maquetas, animación y efectos protésicos, The Terminator recrea la guerra del futuro y los movimientos del cyborg de forma muy convincente para la época, aunque algunos movimientos del antagonista hayan quedado desfasados. La oscuridad ayuda además a integrar los trucos y permite que el espectador complete con su imaginación aquello que la producción no podía mostrar.

El mérito de Cameron es indudable: logró sacar adelante una producción complicada y de grandes ambiciones a un coste muy inferior al habitual, y vio sus esfuerzos recompensados con un gran éxito de taquilla que le permitió lanzar su carrera posterior como realizador especializado en películas de alto presupuesto.

© Ignacio Aguilar, 2016. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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