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Planet of the Apes (1968) – Fotografía de Leon Shamroy
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Planet of the Apes (1968), cartel o imagen principal de El planeta de los simios

Planet of the Apes (El planeta de los simios, 1968) – Fotografía de Leon Shamroy

Título en España: El planeta de los simios
Año de producción: 1968
Director: Franklin J. Schaffner
Director de fotografía: Leon Shamroy, ASC
Emulsión: Kodak 5251 (50T)
Formato y relación de aspecto: 35 mm anamórfico (Panavision), 2.35:1
Vista en Blu-ray

Un indiscutible clásico de la ciencia ficción cuya fotografía combina espectaculares localizaciones desérticas y sólidos encuadres panorámicos con un estilo de estudio ya anticuado.

La película

Adaptación de una novela de Pierre Boulle, autor de «The Bridge on the River Kwai» (1957), escrita para la pantalla por Michael Wilson —«Lawrence of Arabia» (1962)— y Rod Serling —«The Twilight Zone» (1959–1964)—. Narra la historia de unos astronautas cuya nave sufre un accidente de regreso a la Tierra y va a parar a un extraño y árido planeta en el que los humanos son mudos y esclavos de los simios, que ejercen como gobernantes.

Si se desconoce su famosísima resolución, el resultado es muy sorprendente y original. Se beneficia de un carismático Charlton Heston en uno de sus papeles cargados de estoicismo, del soberbio maquillaje de John Chambers y de sus estupendas secuencias de apertura en localizaciones del entorno del río Colorado, en Utah y Arizona, así como en el desaparecido rancho de 20th Century Fox.

También resulta decisiva la magnífica banda sonora atonal de Jerry Goldsmith, que realizó aquí uno de sus mejores trabajos. Por todo ello, «Planet of the Apes» es un indiscutible clásico de la ciencia ficción.

Planet of the Apes (1968), los astronautas atraviesan el paisaje desértico

El director de fotografía

El propio jefe del estudio, Richard D. Zanuck, fue quien asignó al veterano Leon Shamroy, ASC, operador estrella de la Fox, como director de fotografía. Parece ser que Heston y Schaffner protestaron ante la decisión: el actor y el director, que ya habían coincidido en la estupenda «The War Lord» (1965), temían que Shamroy causase los mismos retrasos que, según Heston, había provocado en «The Agony and the Ecstasy» (1965), que este había protagonizado.

Parece ser que el rodaje finalmente se desarrolló sin problemas después de que Zanuck hablase personalmente con Shamroy, a pesar del difícil carácter de este. Junto con Charles Lang, mantiene el récord de nominaciones al Oscar en la categoría de mejor fotografía, con dieciocho, y comparte con Joseph Ruttenberg el máximo de cuatro premios logrados por un operador.

Shamroy era especialista en el uso del color y en los formatos panorámicos, entre ellos CinemaScope 55 y Todd-AO. Había sido el primer operador en rodar una película en anamórfico en 1953 con «The Robe», que supuso el estreno del CinemaScope.

Para ampliar el nacimiento del CinemaScope, su óptica anamórfica y la posterior evolución hacia Panavision, consulta Formatos Cinematográficos (II): del Cinerama al CinemaScope y Panavision.

Era, por tanto, un peso pesado de la industria y un director de fotografía con fama de imponerse sobre todos sus directores. Por increíble que parezca, les indicaba dónde podían colocarse los actores o la cámara o, más específicamente, dónde no.

Planet of the Apes (1968), composición panorámica de Leon Shamroy

Análisis visual

La película comienza con una serie de exteriores muy áridos, en los que la fotografía de Shamroy se caracteriza por la práctica ausencia de color, más allá de los tonos terrosos. Una decisión curiosa es que los cielos, aunque azules, no lo son en exceso y están algo sobreexpuestos, seguramente para tratar de ocultar el verdadero lugar en el que transcurre la historia.

La utilización de luz artificial para rellenar a los actores es la habitual en la época. Por ello, lo más destacado de esta sección, además del extraordinario partido obtenido de las localizaciones, es el uso de algunas tomas amplísimas que muestran a los personajes como diminutos puntos en el paisaje.

Poco a poco, la película se desplaza hacia un entorno más colorido y con más vegetación. Destaca también el estupendo y minimalista decorado de William Creber y Jack Martin Smith, quienes, inspirándose en Gaudí, edificaron la ciudad de los simios en localización y sus interiores en platós de estudio.

En estos últimos, Shamroy realiza un trabajo muy típico, con mucho oficio y solvencia, pero empleando altos niveles de iluminación y luces duras sin inspiración alguna. Era conocido por sus mezclas de luz azul en exteriores y luz cálida en interiores iluminados por velas o antorchas.

Aquí, salvo un ligero apunte en ese sentido cuando el doctor Zaius se queda a solas con el personaje de Heston, la iluminación de los interiores ni siquiera sugiere el momento del día. También hay una noche americana bien resuelta y algunos escasos contraluces que dejan a los actores en silueta para apartarse del aspecto general y destacar, aunque son muy pocos y carecen de continuidad incluso dentro de las propias secuencias.

Planet of the Apes (1968), ciudad de los simios diseñada con inspiración en Gaudí

El trabajo de cámara es bueno y en él destacan especialmente dos aspectos. El primero es la utilización de la cámara al hombro para diversas tomas subjetivas —por ejemplo, las de los astronautas ascendiendo una montaña de tierra en el desierto—, montadas entre tomas fijas y creando un notable efecto.

El segundo es el abrupto uso del zoom, a veces con mucho acierto y otras de una forma que ha quedado desfasada. Los efectos especiales fotográficos, a cargo de L. B. Abbott, ASC, Art Cruickshank y Emil Kosa, alternan momentos en los que resultan invisibles con otros en los que se percibe el escaso presupuesto de la cinta o, al menos, que gran parte tuvo que destinarse al maquillaje.

Planet of the Apes (1968), efectos especiales fotográficos y maquillaje

Conclusión final

El resultado visual global es bueno gracias a detalles de la puesta en escena y al oficio de todos los implicados. Quizá no sea mejor porque Shamroy era ya un hombre muy mayor y muy de la vieja escuela, de ahí que la película emplee un estilo anticuado que ni suma ni resta especialmente. Cabe mencionar que Franklin J. Schaffner trabajó generalmente con operadores cuyos estilos no eran precisamente innovadores —Russell Metty, Fred Koenekamp, Freddie Young o Ernest Day—, con la notable excepción del francés Henri Decaë.

© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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