Título en España: Relatos salvajes
Año de Producción: 2014
Director: Damián Szifrón
Director de Fotografía: Javier Juliá, ADF
Ópticas: Cooke S4, Angénieux HR 25-250mm
Formato y Relación de Aspecto: ARRI Alexa —ProRes; ARRIRAW para VFX—, 2.40:1
Premios: Premio Sur — ganadora de mejor fotografía; Premios Platino — candidata a mejor fotografía; Óscar — candidata a mejor película de habla no inglesa; BAFTA — ganadora de mejor película de habla no inglesa
Vista en DCP
Javier Juliá dota de personalidad propia a los seis episodios mediante una fotografía flexible, rica en texturas y especialmente atenta al color y al movimiento.
La película
Tercer largometraje del cineasta argentino Damián Szifrón, con producción de los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar, que presenta una serie de episodios cuyo común denominador son las explosiones de violencia y el hastío de unos personajes que se rebelan ante situaciones e injusticias, algunas cotidianas y otras más extraordinarias.
El guion del propio Szifrón tiene también mucho que ver con el momento de crisis económica y social que entonces vivían no solo Argentina, sino muchos otros países —entre ellos, por supuesto, España— y que hacía que los ciudadanos se sintieran indefensos ante el sistema político o burocrático.
Los diferentes episodios son ciertamente irregulares y recogen influencias muy distintas, desde Duel (Steven Spielberg, 1971) hasta el cine de Quentin Tarantino, pasando por Falling Down (Joel Schumacher, 1993). Sin embargo, al menos tres o cuatro funcionan muy bien y conforman una película que, como proyección de dos horas, resulta muy disfrutable. Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Darío Grandinetti, Érica Rivas y Óscar Martínez son algunos de los rostros que integran el reparto.

El director de fotografía
El director de fotografía es Javier Juliá [ADF], operador también argentino, activo en cine y publicidad durante los diez años anteriores. Ya por su anterior trabajo cinematográfico, El último Elvis (Armando Bo, 2012), obtuvo el premio de la Academia argentina de cine. Con Relatos salvajes dio un gran paso en su carrera, incluso internacionalmente, dada la tremenda repercusión que alcanzó el proyecto; la propia Academia argentina volvió a premiar su fotografía.
A falta de documentación técnica concluyente, la película parece rodada con la ARRI Alexa en formato ProRes, reservando ARRIRAW exclusivamente para las tomas de efectos. La mayor parte parece utilizar las ópticas Cooke S4, aunque el episodio de Leonardo Sbaraglia recurre a un zoom como el Angénieux HR 25-250mm T/3.5, tanto para realizar zooms propiamente dichos como en calidad de focal variable.
El segmento final, el de la boda, puede que utilice lentes ultraluminosas —ARRI/Zeiss Master Prime, Cooke 5/i o Leica Summilux—, al menos durante el instante que transcurre en la azotea. En cualquier caso, la película posee una calidad de imagen extraordinaria, rica en texturas, tonos de color y resolución, como corresponde a los medios de producción de alta gama reseñados.
Cooke S4 y ópticas esféricas modernas
Las características de las Cooke S4 y de otros juegos de ópticas fijas contemporáneas se desarrollan en la Guía de Ópticas de Cine (III).

Análisis visual
La puesta en escena de Damián Szifrón es muy interesante por su estupendo aprovechamiento del formato panorámico. Basta atender a la secuencia del avión, en la que nuevos personajes se van incorporando al diálogo, todos perfectamente repartidos por el encuadre, incluso casi en sus márgenes.
También destaca su dominio del lenguaje, con cámara al hombro para los momentos de caos o confusión —como durante la boda— y elegantes travellings de alejamiento o acercamiento a los personajes y sus emociones, que son una constante a lo largo de la proyección. Szifrón utiliza asimismo ángulos muy imaginativos: por ejemplo, cuando fija la cámara a la puerta del pasillo de servicio del hotel durante la boda y el plano gira 90 grados al abrirse o cerrarse la puerta.

La iluminación de Javier Juliá es muy interesante y, sobre una base realista, hace que cada segmento luzca de forma estupenda. No es necesariamente naturalista, sino muy vistosa en cada momento: en el avión, las luces imitan una iluminación solar que se mueve al mismo tiempo que se producen los virajes; en el restaurante, aparece una interesante mezcla de colores entre unidades de tungsteno y fluorescentes daylight con tonos cian.
El episodio de la carretera presenta tonos terrosos y un planteamiento sencillo y directo. Existe un mayor naturalismo en el segmento del ingeniero —incluida la recreación de la luz de las velas— y en el del atropello, que imita la luz de primera hora de la mañana en los interiores.
La secuencia de la boda posee pretensiones mucho más estéticas. La iluminación festiva y los personajes situados de noche en una azotea, con las luces de la ciudad al fondo y las lentes a máxima apertura, ofrecen mucho más juego para integrar diferentes tipos de fuentes y temperaturas de color.

Conclusión final
Los resultados estéticos son muy buenos y prueban que Relatos salvajes está filmada por gente con mucho talento, tanto para la puesta en escena como para crear imágenes muy vistosas, naturales o elegantes, según lo requiera cada ocasión.
El conjunto puede ser narrativamente algo irregular —como casi todas las películas de episodios—, pero en el aspecto específico que nos ocupa no solo no es criticable, sino que, por el contrario, contiene muchos momentos absolutamente elogiables.
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.