Título en España: Solaris
Año de Producción: 2002
Director: Steven Soderbergh
Director de Fotografía: Peter Andrews (Steven Soderbergh)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en HDTV
Segunda adaptación cinematográfica de la novela de Stanisław Lem, producida por James Cameron y realizada por Steven Soderbergh sin convertirla en el típico producto hollywoodiense que pretendiera explotar su vertiente más comercial.
La película
Como tampoco hizo Andréi Tarkovsky en su propia versión, Soderbergh conserva el núcleo de la novela. Un psicólogo, interpretado por George Clooney, viaja a una estación espacial en la que están ocurriendo hechos extraños para tratar de convencer a sus tripulantes de que vuelvan a la Tierra. Lo que encuentra allí, difícil de explicar, también lo dejará atrapado. Natascha McElhone, Viola Davis y Jeremy Davies secundan a Clooney.
«Solaris» (2002) es, como la versión soviética de 1972, una película muy densa, aunque más concisa y tecnológicamente avanzada. A pesar de que su conclusión es inferior, puede considerarse una buena obra complementaria de la primera.

El director de fotografía
«Solaris» fue la cuarta película en la que Steven Soderbergh ejerció la doble función de realizador y operador. Tras sus inicios y consolidación en el cine independiente, dio la gran campanada en 2000: «Erin Brockovich» (2000) y «Traffic» (2000) fueron candidatas al Óscar a la mejor película y él obtuvo sendas nominaciones a la mejor dirección, ganando por la segunda. Como director de fotografía firma con el pseudónimo de Peter Andrews.
El aspecto realista que había desarrollado en «Traffic» (2000) y «Ocean’s Eleven» (2001), con una profusa utilización de fuentes integradas en los decorados —obviando «Full Frontal» (2002), grabada en formato DV no profesional—, era mucho más complicado de realizar aquí. Soderbergh salió muy reforzado por su trabajo visual, aunque siempre pueda quedar la duda acerca de la aportación del famoso y experimentado gaffer James Plannette.
Plannette estaba en activo desde comienzos de los años setenta y había trabajado junto a directores de fotografía como Gerald Hirschfeld, John A. Alonzo, László Kovács, Allen Daviau, Andrew Laszlo, John Toll, Robert Elswit o Javier Aguirresarobe, además de en casi toda la carrera de Peter Andrews, es decir, del propio Soderbergh.

Análisis del estilo visual
Tanto porque el propio Soderbergh nunca lo había utilizado, ni como director ni como operador, como por la presencia de James Cameron como productor, que siempre había renegado de él, sorprende que el formato escogido fuera el panorámico anamórfico. Parecía mucho más probable el Super 35.
Empleando seguramente la serie C de Panavision en conjunción con la emulsión Kodak 5279 —500T, de negros profundos, alto contraste y marcada textura—, la fotografía de Soderbergh se subdivide en dos áreas muy diferentes.
Ópticas anamórficas
Para ampliar información sobre el formato anamórfico y las características de estos juegos de lentes, consulta la Guía de Ópticas de Cine (V): Juegos de Lentes Anamórficas.

De un lado están las escenas que transcurren en la Tierra, bien mediante una narración lineal o a través de flashbacks. Poseen una fuerte dominante cálida, posiblemente reforzada con filtros en cámara y una iluminación mediante fuentes de tungsteno en dimmers. Son las más realistas del conjunto, como no podría ser de otra manera, e introducen fuentes integradas en el decorado y un aspecto relativamente espontáneo.
Ese aspecto se trunca conscientemente por la decisión de rodar todo este material con lo que parece un filtro degradado neutro ND6. El filtro oscurece notablemente el tercio superior de cada encuadre y recuerda en cierto modo algunos trabajos del polaco Sławomir Idziak, especialmente «Gattaca» (1997).

Por otro lado están las escenas en el interior de la nave, cuyo aspecto moderno no solo se obtiene mediante un elaborado diseño de producción, sino también con decenas de luces fluorescentes que proporcionan una luz azulada, en contraposición a las escenas terrestres. Muchas están integradas en el propio decorado; otras se mueven constantemente, plano a plano, para modelar a los actores y obtener de ellos el mejor aspecto posible.
La iluminación incluye un severo relleno negativo para aumentar el contraste y una incesante luz de ojos, especialmente eficaz sobre Natascha McElhone, cuya expresividad se potencia mucho con esta técnica.

La cámara de Soderbergh permanece estática durante gran parte del relato, ya que, por la aproximación de la realización y del guion, no es una película que requiera grandes movimientos o artificios. Las composiciones de imagen son generalmente buenas, pero mejoran mucho cuando la cámara y el encuadre aprovechan la escasa profundidad de campo que permite —o conlleva— el formato anamórfico para mostrar la soledad de los personajes.
Conclusión final
Se trata de un conjunto muy bueno, más que notable y muy bien realizado. Puede haber alguna decisión extraña, como la de utilizar el filtro degradado, pero tanto a nivel narrativo como puramente formal cumple sus cometidos con una enorme solvencia.
© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.