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The Mission (1986) – Fotografía de Chris Menges
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The Mission (1986), fotografía de Chris Menges

The Mission (La misión, 1986) – Fotografía de Chris Menges

Título en España: La misión
Año de producción: 1986
Director: Roland Joffé
Director de fotografía: Chris Menges, ASC, BSC
Ópticas: Cooke Xtal Express
Emulsiones: Kodak 5247 (100T) y Agfa XT-320
Formato y relación de aspecto: 35mm anamórfico (J-D-C Scope), 2.35:1
Otros: fotografía de segunda unidad de Robin Vidgeon, BSC
Premios: Óscar — ganadora; ASC — candidata; BAFTA — candidata; BSC — candidata
Vista en Blu-ray

Chris Menges combina la escala del formato anamórfico con una luz disponible de raíz documental para convertir los paisajes y los interiores de «The Mission» en una experiencia naturalista y monumental.

La película

Lujosa producción de David Puttnam —productor de «Midnight Express» (1978) y «Chariots of Fire» (1981)—, escrita por Robert Bolt —guionista de «Doctor Zhivago» (1965) y «A Man for All Seasons» (1966)—. Con ella, el equipo de «The Killing Fields» (1984) volvió a obtener un notable éxito que incluyó premios en Cannes y muchas otras menciones durante la temporada.

La historia, ambientada en 1750, gira en torno al conflicto entre españoles y portugueses por el control del territorio de las misiones en Sudamérica, en la frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay. Sus protagonistas son dos hombres: el religioso jesuita que dirige una de estas misiones, interpretado por Jeremy Irons, y un antiguo esclavista, encarnado por Robert De Niro, que trata de redimir sus pecados uniéndose a la Compañía de Jesús.

Los resultados son muy desiguales y, de hecho, el aspecto que más ha perdurado de la película es la banda sonora de Ennio Morricone. Ello se debe a que parece evidenciar recortes en el montaje o en el propio guion de Robert Bolt, de modo que la versión final se centra demasiado en un conflicto político que resulta mucho menos interesante que las relaciones y evoluciones de los personajes.

Así, la parte central del relato, centrada en este aspecto, pierde muchos enteros con respecto al primer tercio o al poderoso final.

Jeremy Irons y Robert De Niro en The Mission (1986)

El director de fotografía

El director de fotografía fue el británico Chris Menges, ASC, BSC, en la segunda y última de sus dos colaboraciones con Roland Joffé, quien curiosamente nunca volvió a alcanzar el mismo éxito cuando comenzó a trabajar con otros directores de fotografía.

Como ocurrió con su anterior trabajo para Joffé, «The Killing Fields» (1984), Menges obtuvo el Óscar a la mejor fotografía por «The Mission». Tras una década apartado del oficio de primer operador por estar centrado en la realización, volvió con fuerza con «Michael Collins» (1996), de Neil Jordan, su tercera candidatura al Óscar.

Se consolidó como un fotógrafo de prestigio con títulos como «The Boxer» (1997), «The Pledge» (2001), «The Three Burials of Melquiades Estrada» (2005), «North Country» (2005) o «The Reader» (2008), su cuarta candidatura al Óscar, compartida con Roger Deakins, a quien sustituyó tras una larga pausa en el rodaje que le impidió continuarlo al tener que atender otros compromisos.

Sin embargo, su nombre siempre estará asociado al documental, campo en el que se formó cubriendo conflictos internacionales durante la década de los sesenta, y al cine de Ken Loach, con quien Menges comparte su comprometida visión social, con títulos como «Kes» (1969), «Black Jack» (1979) o «Route Irish» (2010).

Paisaje fotografiado por Chris Menges en The Mission

Análisis visual

«The Mission» es una clara muestra del trabajo de Menges y de cómo sus inicios en el documental marcaron su gusto y su aproximación a la fotografía cinematográfica. Rodada en las localizaciones en las que se supone que ocurrió la historia real que cuenta el film, incluidas las espectaculares cataratas de Iguazú, se trata de una fotografía muy grandilocuente por la utilización de estos escenarios como fondo.

Pero, sobre todo, destaca por ser muy personal en la forma en la que Menges afronta el reto. Con «The Mission» se estrenó en cine en el formato de 35mm anamórfico, utilizando las lentes Cooke transformadas para el mismo por Joe Dunton en Inglaterra. Menges casi siempre ha utilizado equipos ARRI en lugar de Panavision.

Las lentes fijas están reservadas para los momentos en los que escaseaban los niveles de luz y el grueso de la película está rodado con objetivos zoom, casi siempre como focal variable y, ocasionalmente, para realizar aproximaciones o alejamientos de cuadro.

Menges también reservó para las escenas con poca luz la emulsión Agfa XT-320, de muy bajo contraste, popularizada por David Watkin y su particular utilización en «Out of Africa» (1985).

Más contexto técnico

El funcionamiento de las ópticas anamórficas, sus aberraciones y su influencia sobre la composición panorámica se desarrolla en Formato anamórfico en cine: guía completa.

Formato anamórfico y cataratas de Iguazú en The Mission

Aunque Menges cuenta con espectaculares localizaciones, lo que más destaca de su fotografía es su pretensión de veracidad, que lo lleva a rodar gran parte de la película con la luz disponible, seleccionando simplemente las horas correctas de cada jornada y manejando la amplia latitud de exposición de la película negativa.

De esta manera, y a la manera documental, dota a «The Mission» de un envidiable aspecto natural y muy realista. En este sentido también juega a favor de la obra el magnífico diseño de producción de Stuart Craig.

Menges hace incluso lo más difícil para un fotógrafo de cine que se enfrenta a una gran producción con estrellas en su reparto: renunciar en gran medida a la luz artificial para mejorar el aspecto de los escenarios o de los actores. Esto es claramente apreciable en los exteriores, que ni siquiera muestran la presencia de simples reflectores, pero afecta especialmente a la filosofía con la que están tratados los interiores.

Todos ellos están siempre iluminados a través de las ventanas, mediante la luz disponible en algunas secuencias cortas o rebotando unidades en el exterior y dejando que sea su rebote el que penetre en las estancias. Ello crea un aspecto muy veraz y a veces muy crudo.

Menges no se preocupa de hacer que sus luces entren en el ángulo que más favorezca la posición de los actores, sino que imita cómo entraría la luz del sol e iluminaría las estancias. En consecuencia, gran parte de los interiores están fotografiados con los actores a contraluz, con luz lateral o frontal alternativamente, en función de su posición o la de la cámara con respecto a la fuente natural.

El resultado es muy interesante y, curiosamente, nada hollywoodiense.

Luz natural de ventana en los interiores de The Mission

Por supuesto, Menges ilumina algunas escenas bajo la luz de las velas, integrando varias en los planos y, forzosamente, iluminación suplementaria oculta, a pesar de lo convincente del efecto. También rueda exteriores nocturnos con HMI sin corregir, pero todo su trabajo está orientado a conseguir una naturalidad que raramente abandona.

Incluso en esos casos tampoco se le podría acusar de buscar un efecto esteticista, dado lo moderado de su «invención». Así ocurre en la escena en la que Jeremy Irons acude al lugar donde se ha encerrado el personaje de De Niro, con una luz dura de ventana que incide sobre este, o en un interior en el que los dos actores están sentados junto a Liam Neeson, resuelto con un planteamiento similar.

El resto consiste sobre todo en exponer para las sombras, siendo muy consciente de que, al no utilizar luz adicional, muchos rostros le quedarían oscuros, y en demostrar un gran gusto a la hora de seguir este camino.

Exposición para las sombras en The Mission

Conclusión final

Desgraciadamente, la puesta en escena de Roland Joffé no está a la altura del talento y el estilo de Menges, y acusa las influencias de la televisión o incluso de la publicidad, con cierta tendencia a los planos cerrados y los teleobjetivos. En este sentido, se echa de menos a un director con un sentido más épico, capaz de explorar la naturaleza y el paisaje, y no digamos ya de hacer fluir en ellos la historia y los personajes, pero ese es otro tema.

Aun así, la grandeza de los escenarios y, sobre todo, la forma en la que Menges afronta sus muchos y complicados interiores hacen que la fotografía de «The Mission» sea una obra notabilísima. Es también una muestra ejemplar del talento de un director de fotografía que, a pesar de sus dos premios Óscar, nunca parece ser tenido demasiado en cuenta como uno de los más grandes, distinción que Chris Menges merece sin duda.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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