REDES SOCIALES
Copyright © Ignacio Aguilar
The Party (1968) – Fotografía de Lucien Ballard
1794
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-1794,single-format-standard,wp-theme-bridge,wp-child-theme-bridge-child,bridge-core-3.3.4.6,qi-blocks-1.5.2,qodef-gutenberg--no-touch,qode-optimizer-1.2.2,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-smooth-scroll-enabled,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-30.8.8.6,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-8.7.2,vc_responsive
The Party (1968), fotografía de Lucien Ballard

The Party (El Guateque, 1968) – Fotografía de Lucien Ballard

Título en España: El Guateque
Año de Producción: 1968
Director: Blake Edwards
Director de Fotografía: Lucien Ballard, ASC
Ópticas: Panavision C-Series
Emulsión: Kodak 5251 (50T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en DVD

Lucien Ballard recurre a una iluminación clásica y conservadora, mientras Blake Edwards explota el anamórfico para construir sus memorables gags visuales.

La película

La única colaboración entre el director Blake Edwards y Peter Sellers fuera de su famosa saga de The Pink Panther fue esta emblemática comedia, en la que el actor británico interpreta precisamente a un actor, aunque hindú, que viaja a Hollywood para protagonizar una película de época. Sin embargo, es tan patoso que, en la última escena del filme, vuela por error un fuerte real antes de que las cámaras puedan registrarlo. El productor decide incluirlo en su lista negra, pero también se equivoca y lo apunta en la lista de invitados de una fiesta que ofrece en su casa.

Una vez allí, toda una serie de despropósitos por parte del actor, el servicio y otros invitados tendrá consecuencias imprevisibles. The Party es, en muchos aspectos, un filme precursor de los futuros programas televisivos que llevarían a la fama a cómicos como Benny Hill y Mr. Bean. La capacidad de un único hombre —en este caso, un enorme Peter Sellers— para hacer reír a la audiencia con los desastres que genera es el motor de una película en la que el argumento y su desarrollo prácticamente son inexistentes y que lo fía todo a un puñado de gags absolutamente memorables.

Peter Sellers como Hrundi V. Bakshi en The Party, fotografiada por Lucien Ballard

El director de fotografía

El director de fotografía fue, por única vez en la carrera de Edwards, el estadounidense Lucien Ballard [ASC]. Ballard, uno de esos operadores cuyos inicios se remontaban a la llegada del cine sonoro, se formó en el sistema de estudios y fue escalando posiciones desde ayudante hasta director de fotografía. Había comenzado su carrera en blanco y negro, para posteriormente añadir a su repertorio herramientas como el color y el CinemaScope.

Cuando se hizo cargo de The Party, su larga carrera ya incluía colaboraciones con Stanley Kubrick —The Killing—, Henry Hathaway —True Grit—, Tom Gries —Will Penny— o, sobre todo, Sam Peckinpah —Ride the High Country—, de quien se convertiría en colaborador habitual y para quien rodaría posteriormente su obra maestra, The Wild Bunch.

Ballard también es conocido por ser el inventor de la luz «Obie», denominada así en honor de su entonces esposa, la actriz Merle Oberon: un aparato de luz frontal situado lo más cerca posible del eje de cámara para mejorar el aspecto de la actriz y ocultar defectos en su rostro.

Análisis visual

En el caso de The Party, cabe destacar que, al parecer, debido a que el guion con el que se inició el rodaje era prácticamente inexistente, los cineastas utilizaron un sistema de vídeo cerrado mediante el que veían inmediatamente la toma grabada por la cámara Panavision de 35mm. A partir de ella decidían cuál sería la siguiente, construyendo el filme sobre la marcha.

A pesar de este avance, la fotografía de The Party, como todos los trabajos de Lucien Ballard, posee un aspecto muy clásico y ajeno a cualquier tendencia vanguardista de la época. Rodada en un decorado construido en estudio, Ballard mantiene siempre unos niveles de iluminación conservadores —entre T/4 y, con mayor frecuencia, T/5.6—, que con las emulsiones de la época requerían alrededor de 400 foot-candles de intensidad.

Estos niveles se obtienen mediante luces duras y dirigidas tanto sobre los actores como sobre el decorado. Ballard procura que las paredes reciban una intensidad inferior y, por tanto, que se cree algo de contraste en la imagen. Como ya se ha indicado, también era un consumado especialista a la hora de retratar a los intérpretes, casi siempre mediante luz frontal que evitaba cualquier sombra sobre los rostros.

Composición anamórfica y reparto de actores en The Party de Lucien Ballard

Conclusión final

Así pues, dado que el estilo es decididamente high-key y no aporta unos valores especiales a la imagen, lo mejor de esta, sin lugar a dudas, es la elección del formato panorámico anamórfico. No solo diferencia la película de cualquier otro trabajo no ideado o destinado a la gran pantalla, sino que Edwards lo utiliza para componer con los actores muy bien repartidos a lo largo y ancho del fotograma.

Especialmente destacable es la manera en que el director coreografía numerosos gags utilizando la anchura de la pantalla e incluso los fondos o segundos términos de sus imágenes, una cualidad que siempre tuvo el realizador estadounidense para el gag visual, independientemente de cuál fuera el director de fotografía con el que trabajara.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



Language / Idioma