The World’s End (Bienvenidos al Fin del Mundo, 2013) – Fotografía de Bill Pope
Título en España: Bienvenidos al Fin del Mundo
Año de Producción: 2013
Director: Edgar Wright
Director de Fotografía: Bill Pope, ASC
Ópticas: Panavision Primo, «B», «C», «E», «G» Series, Angenieux Optimo, Zeiss Super Speed.
Emulsión: Kodak 5213 (200T) & 5219 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 16mm + 3-Perf Super 35 + 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: Digital Intermediate
Vista en HDTV
Bill Pope diferencia la nostalgia, la comedia y la invasión extraterrestre mediante 16mm, Super 35 y anamórfico Panavision, aunque la ambiciosa mezcla de formatos termina resultando más interesante que su estética.
La película
Tercera entrega de una especie de trilogía del realizador británico Edgar Wright, formada inicialmente por “Shaun of the Dead” (2004) y “Hot Fuzz” (2007), en la que Simon Pegg y Nick Frost vuelven una vez más a los papeles protagonistas.
En esta ocasión, lo que inicialmente parece una comedia sobre unos amigos que, rondando los cuarenta años, se reúnen de nuevo para realizar una alocada gira por los bares del pueblo en el que vivían cuando eran adolescentes toma un giro de ciento ochenta grados. La película se convierte rápidamente en una parodia del cine de ciencia ficción al estilo de “Invasion of the Body Snatchers”, en sus diferentes versiones, cuando los amigos descubren que el pueblo está tomado por unos robots extraterrestres que han sustituido a sus verdaderos habitantes.
Los resultados son simpáticos, pero muy irregulares, ya que cuanto más estruendosa se vuelve la narración, peor funciona. La química entre los intérpretes y algunos detalles de la puesta en escena de Wright son lo mejor del film, y en ese aspecto funcionan mejor algunas de sus otras películas.

El director de fotografía
A pesar de que la película está ambientada y rodada en Inglaterra, Edgar Wright decidió mantener en su puesto a su colaborador en la anterior “Scott Pilgrim vs. the World”, el norteamericano Bill Pope [ASC]. Es conocido sobre todo por su labor en la trilogía de “Matrix” y en otros espectáculos que integran efectos visuales digitales con imágenes captadas en el set, su especialidad, como “Spider-Man 2” o “The Jungle Book” (2016).
Después de los vídeos musicales de los años ochenta, Pope apareció en el cine de la mano de Sam Raimi, con “Darkman” (1990) y “Army of Darkness” (1992), y se unió a las Wachowski por primera vez en 1996 con el thriller “Bound”. Más tarde se convirtió en un referente del cine de acción con grandes complejidades derivadas de los efectos digitales, incluyendo “Men in Black 3”, o incluso un reto tan curioso como el cine de marionetas de “Team America: World Police”. Su tercera colaboración con Edgar Wright tuvo lugar en 2017 con la estupenda “Baby Driver”.

Análisis del estilo visual
La estética de “The World’s End” viene muy marcada por algunas decisiones previas del director y del director de fotografía, como la de mantener un rodaje en celuloide en una época en la que la adquisición digital ya era prácticamente la norma. Además, Wright y Pope rodaron el prólogo —que describe las andanzas de los personajes en 1990— en formato 16mm, consiguiendo para estas escenas un marcado y granulado aspecto de celuloide.
Para todas las escenas en las que el film parece una sencilla comedia de reunión de amigos, antes de que comience la acción, Pope empleó el formato Super 35 con lentes esféricas Panavision Primo. Pero cuando los protagonistas tienen que hacer frente a los invasores, la película cambia al formato anamórfico, a fin de conseguir un aspecto más tradicional del cine de acción y efectos digitales.
Además de una mezcla de las series C, G y E de Panavision, los cineastas y la propia compañía recuperaron un primitivo juego de lentes anamórficas de la compañía, denominado serie B. A partir de él, Dan Sasaki pudo crear una serie completa —desde el 35mm hasta el 100mm, incluyendo un nuevo 28mm como lente adicional— para aprovechar los tremendos flares que el tratamiento antirreflectante de estos objetivos ocasionaba cuando una fuente de luz incidía sobre ellos.

Para ampliar sobre la construcción, el aspecto y las particularidades del formato anamórfico:
De la misma manera, la parte de comedia posee un aspecto diferente al de la parte de acción. El estilo más natural —al menos con respecto a las comedias norteamericanas— de “Hot Fuzz” parece ser la fuente de inspiración, ya que visualmente el comienzo de “The World’s End” es muy similar, solo que Bill Pope lo ejecuta mejor que Jess Hall en aquella película.
Sin embargo, una vez que los robots extraterrestres hacen acto de presencia y el film cambia al formato anamórfico, el aspecto se vuelve más sofisticado y trata de llamar más la atención, con múltiples flares y efectos lumínicos destinados a provocarlos, una profundidad de campo más estrecha y luces en los fondos de las calles. Aun integrando bien los efectos digitales en las imágenes reales captadas en celuloide, el aspecto nunca es nada especial ni resulta particularmente interesante.
De hecho, lo mejor es, sin duda, cómo Edgar Wright mueve la cámara y ejecuta algunas composiciones de imagen, especialmente cuantos más personajes tiene delante, circunstancia en la que parece que el director se crece.

Conclusión final
Los resultados mejoran los de “Shaun of the Dead” y “Hot Fuzz”, lo cual tampoco era muy complicado, dicho sea de paso. Pero más allá de la interesante mezcla de formatos de adquisición —16mm, Super 35 y anamórfico, incluyendo lentes muy antiguas—, el estilo que aplica Bill Pope posee mucho oficio, pero no demasiado interés estético.
Es loable que los cineastas no tengan inconveniente en complicarse la vida empleando diferentes medios de captación, cuando realmente podrían haber rodado todo el material en Super 35 y haber utilizado el etalonaje digital para diferenciarlo. Sin embargo, ni aun así logran que el aspecto de “The World’s End” escape de los convencionalismos a los que está sometido.
© Ignacio Aguilar, 2021. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.