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Whiplash (2014) – Fotografía de Sharone Meir
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Cartel de Whiplash (2014)

Whiplash (2014) – Fotografía de Sharone Meir

Título en España: Whiplash
Año de Producción: 2014
Director: Damien Chazelle
Director de Fotografía: Sharone Meir
Ópticas: Leica Summilux-C & Cooke Speed Panchro
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (Prores), 2.4:1
Vista en DCP

Sharone Meir convierte aulas y auditorios en espacios cálidos, opresivos y dinámicos mediante luz cenital, negros densos y una profundidad de campo mínima.

La película

Uno de los sleepers o éxitos sorpresa de la temporada, con un argumento que gira en torno a un joven (Miles Teller) que, con el fin de dedicarse a tocar la batería de forma profesional, se enrola en una prestigiosa escuela de Nueva York. Allí se encuentra con un tremendo obstáculo: un profesor (J. K. Simmons) con un elevadísimo nivel de exigencia, al cual no le importa maltratar física y psicológicamente a sus alumnos para obtener el máximo potencial de estos.

Chazelle, que el año anterior dirigió un corto con el mismo nombre para conseguir los fondos necesarios para realizar esta película de bajo presupuesto, dirige a sus veintinueve años con la soltura y el oficio de un maestro —atención al montaje del filme—. Ofrece un tremendo duelo actoral entre Teller y Simmons, especialmente memorable en su papel, por el que obtuvo el Óscar al mejor actor secundario, con la música jazz como trasfondo y un fuerte mensaje sobre el esfuerzo como base del éxito que es el inicio del conflicto plasmado en pantalla.

El extraordinario montaje, así como la mezcla de sonido, también obtuvieron sendos premios de la Academia de Hollywood, mientras que la propia película y el guion adaptado fueron candidatos. En total, "Whiplash" (2014) obtuvo cinco candidaturas y tres Óscar.

Miles Teller y J. K. Simmons en Whiplash

El director de fotografía

Sharone Meir es el director de fotografía de la película. Con una carrera principalmente televisiva a sus espaldas y solo algunos estrenos cinematográficos —como "Coach Carter" (Thomas Carter, 2005) o el remake de "The Last House on the Left" (Dennis Iliadis, 2009)—, era hasta la fecha un desconocido.

En el momento de la publicación de estas líneas, sin ir más lejos, ya cuenta en su currículum con proyectos a cargo de reputados cineastas como Uli Edel o Bruce Beresford, si bien aún pendientes de su estreno. Esto hace augurarle una incipiente carrera a raíz de este título, en el que la parte visual no es el punto más fuerte de la propuesta, aunque sí un elemento esencial que colabora activamente en el éxito del conjunto.

Luz cenital y tonos dorados en Whiplash

Análisis del estilo visual

La película está rodada mediante adquisición digital, haciendo uso de la cámara ARRI Alexa. Probablemente debido al bajo presupuesto, los cineastas no pudieron hacer uso del formato ARRIRAW, debiendo conformarse con un ProRes que ofrece resultados muy parecidos, si bien la flexibilidad en posproducción no es tan amplia.

Sin embargo, los cineastas tuvieron acceso a las novedosas y excelentes ópticas Leica Summilux-C, las cuales no han dejado de ganar terreno desde su introducción en el mercado hace dos o tres años. Una Canon 7D equipada con lentes Cooke Speed Panchro se empleó para rodar algunos planos muy cortos o insertos en aquellos lugares a los que no podía llegar o en los que no era práctico rodar con la Alexa, en su mayor parte durante la escena que cierra la película.

Se emplearon filtros Glimmerglass durante la producción para suavizar las imágenes, mientras que un Double Fog se utilizó —con un excepcional resultado— en la escena final para crear un halo en las áreas de luz sobreexpuestas y ocultar que el auditorio apenas contenía figuración.

Iluminación de Sharone Meir en una actuación de Whiplash

Una de las inspiraciones estéticas del filme fue "The Godfather" (1972), con el trabajo de fotografía en interiores de Gordon Willis. Con ella comparte "Whiplash" la luz cenital de muchas de sus escenas, así como un tono muy dorado o amarillento en este tipo de situaciones.

Meir no solo utiliza una luz suave procedente del techo, sino que, en muchas escenas en las que los músicos practican o tocan ante un público, emplea pequeños spotlights o luces puntuales para resaltarlos a ellos o a sus instrumentos musicales.

También es curioso cómo Meir deja que sus paredes aparezcan muchas veces completamente negras. Esto, unido a que el vestuario de J. K. Simmons también es de ese color, hace que en muchos momentos solo se vea la cabeza del actor gritando, gesticulando u ordenando a los músicos, mientras su cuerpo prácticamente se funde con los fondos negros.

En casi todo momento, además, la profundidad de campo es muy reducida, gracias al empleo de las ópticas a grandes aperturas de diafragma, muchas veces cercanas a la máxima (T1.4).

Negros profundos y profundidad de campo reducida en Whiplash

Los exteriores nocturnos hacen uso en gran medida de la luz de sodio disponible en las calles de Nueva York, bloqueándola en los primeros términos en los que se ubican los actores, que están modelados con luz cinematográfica. En general, las mezclas de color son uno de los rasgos identificadores de la película, con fuertes virajes a verdes o con la presencia de fluorescentes sin corregir, que añaden una capa de verosimilitud al conjunto.

El trabajo de cámara de Chazelle es muy vigoroso, incluyendo mucho movimiento, travellings y los citados insertos, entre otros recursos, que hacen que una película que a priori no ofrecía mucho juego estético sea muy dinámica e interesante a nivel visual.

Conclusión final

No es que lo que hace Meir sea especialmente vistoso o sugerente, pero consigue una atmósfera algo lúgubre, contrastada y muy cálida que apoya muy bien el duelo en pantalla. ¿Qué más se le puede pedir?

© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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